LA PRESIDENCIA DE MUJICA
La figura de Mujica ha pasado de ser un ex guerrillero, que generaba preocupaciones en diversos círculos nacionales e internacionales, a un estadista de extraordinario nivel político.
En estos casi cuatro meses de gobierno ha obtenido reconocimientos múltiples y logros relevantes. La semana pasada consiguió el levantamiento del corte al puente San Martín, que significaba una clara violación al tratado originario del Mercosur, que obliga a la libre circulación de personas y mercancías en los pasos fronterizos.
Este logro de Mujica se realizó por su generosidad, su cautela, su comprensión del problema, su habilidad en el diálogo para conseguir acuerdos, su tolerancia y su extraordinario equilibrio. Se inicia una nueva etapa en el relacionamiento con Argentina, que incluye la navegabilidad del Río Uruguay, el dragado de Martín García, diversas opciones para la utilización del gas como fuente energética y resolver las restricciones impuestas por Argentina a determinadas exportaciones de Uruguay.
Estos temas se destraban y se inicia el diálogo sobre todos ellos. El 2 de agosto se volverán a encontrar los presidentes de Uruguay y Argentina para continuar la consideración de todos estos temas, y especialmente, para definir las características del monitoreo conjunto que asegure la no contaminación del río Uruguay y del aire por el funcionamiento de la planta de celulosa de UPM instalada en Fray Bentos. Los términos de referencia para este monitoreo conjunto un tema básicamente técnico se constituyen en un elemento central para el acuerdo entre los dos países y para la tranquilidad de todos los actores involucrados en el tema.
Lo central es que se logren los controles adecuados para que no haya contaminación por encima de los estándares internacionales y no se afecte la salud de ningún uruguayo ni de ningún argentino. Las actitudes y declaraciones de Mujica fueron centrales para este feliz reencuentro de dos pueblos hermanos.
En el ámbito nacional Mujica ha logrado un acuerdo inédito con todos los partidos políticos con representación parlamentaria para integrar los directorios de los Entes Autónomos y Servicios Descentralizados y de los organismos que requieren mayorías especiales, como la Corte Electoral y el Tribunal de Cuentas. Ello ha facilitado enormemente el diálogo político y se ha logrado un clima de unidad nacional que esperamos alcance la mayor duración posible.
Se han conseguido también importantes acuerdos programáticos en materia de energía, seguridad, medio ambiente y parcialmente en educación. Los acuerdos políticos son instrumentos muy valiosos en los procesos democráticos y el papel de Mujica fue central para estos logros por su capacidad de diálogo, de comprensión, de acuerdos con los partidos de la oposición.
En la coyuntura, lógicamente van a surgir diferencias, porque los partidos tienen ideologías diferentes y, por supuesto, espacios de dominio que no quieren perder, como sentimos ocurre con la actitud del Partido Colorado en algunas venias para futuros embajadores del Uruguay en el exterior. Por supuesto que esto también ocurrió con la exposición del senador Lacalle sobre el Mercosur, pero se mantienen las discrepancias en un clima de muy positiva convivencia política. Sobre estas bases Mujica mantiene un alto respaldo de todo el espectro político nacional.
La semana pasada se dieron a conocer las cifras económicas del primer trimestre del 2010. El crecimiento del PBI alcanzó al 8,9% con respecto al primer trimestre del 2009, que había sido de los peores de los últimos años. Es un dinamismo espectacular facilitado por los muy buenos precios internacionales de los principales productos de exportación, derivados del impactante dinamismo de países emergentes como China e India.
Se tiene la sensación de que en la economía uruguaya se puede prender una especie de piloto automático y la economía comienza a crecer, especialmente en rubros como la madera, el papel y las comunicaciones, fruto de la penetración de los celulares.
La excelente imagen de los gobiernos del FA en el exterior y entre los agentes económicos, facilitó que la inversión privada en ese período alcanzara un incremento de 12,9% y el consumo privado un aumento del 8%. En esencia la demanda interna, que creció al 11%, resultó un motor relevante de la espectacularidad del crecimiento del PBI. Analizando sectorialmente, hubo un muy elevado aumento de la energía eléctrica, fruto del mayor uso de la hidroeléctrica; de transporte y comunicaciones y del comercio, que crecieron por encima del promedio.
Pero también fue importante el dinamismo del sector agropecuario y de la industria manufacturera. Este dinamismo permitirá mejoras en los niveles de empleo y de salarios y el uso de medidas que puedan mejorar la distribución del ingreso, objetivo central de todo gobierno de izquierda. También facilitará la posibilidad de alcanzar acuerdos sociales relevantes para un gobierno de izquierda.
Para la ortodoxia económica surgió inmediatamente la preocupación por la inflación por un posible recalentamiento de la economía. Como siempre, no ven las mejoras sociales que puede traer este alto ritmo de crecimiento económico. Sólo se preocupan de aspectos financieros o de problemas inflacionarios, reales o potenciales. Es lo que vemos con enorme preocupación que está ocurriendo en la Unión Europea, donde la preocupación por el endeudamiento y el déficit fiscal van a generar problemas de empleo y sociales, e inclusive una menor demanda europea puede afectar negativamente a la economía mundial.
Dados los excelentes resultados económicos del primer gobierno del FA, Mujica resolvió mantener el mismo equipo económico. En las últimas semanas, planteó la necesidad de rever la política cambiaria, que estaba sufriendo un atraso considerable, mitigado por los altos precios internacionales de los productos de exportación y la mayor apreciación del real brasileño. Por primera vez desde el gobierno del FA el equipo económico aceptó la necesidad de atender la competitividad con la política cambiaria. Los anuncios dieron sus primeros frutos. La visión política de Mujica vuelve a ser importante. Esperamos que discutibles visiones técnicas no contradigan su posición y el país alcance un dinamismo sostenible y sustentable.
|*| Senador por la 609-FA, economista
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