LA COLUMNA AMARILLA (Tercera época)

El aquietador

El hombre aquieta, no hay dudas. Recibe a todos, pone su brazo sobre hombros encorvados por la pesadumbre, habla pausadamente a quienes le caen con el ánimo encabritado y, como aquel escribano de pueblo chico que atendía a paisanos medio confundidos, dice siempre que «se va a ocupar él mismo».

En los hechos, no en el mundo de las representaciones, es más un psicólogo que un político. Lo ha demostrado ahora con los trabajadores del Hospital Italiano, inquietos, acosados, con la paciencia a punto de estallar, a quienes prometió que tomará cartas «personalmente» en la cuestión.

¿Cuántas horas y energía física e intelectual cuesta el papel de aquietador?

¿Hasta cuándo el aquietamiento será efectivo en tanto serena los ánimos pero también abre esperanzas? Es común que incluso los que profesan la credulidad y el optimismo sepan que para todo hay un punto final.

¿El hombre seguirá con el aquiete si le tocan el timbre, con bolsas de problemas encima, cada día con mayor frecuencia? ¿Aguantará la voz, gauchesca y amable, para invitar «pasen, pasen, ¿qué les preocupa muchachos?».

¿Alguien pensó en el desgaste del aquietador si el tiempo come sus buenas intenciones, que crecen porque no les pone límites?

¡Hablamos del Presidente de la República!

Mirado desde una perspectiva optimista, militante, cariñosa, admirativa, es cierto: en épocas de circunstancias intrincadas Mujica parece ser el único capaz de desatarlas; pero si uno apela al pragmatismo, hay dos cosas imposibles: que lo resuelva todo y que siga acumulando responsabilidades.

O aprende a delegar o se agrieta el rancho.

Enternece su espíritu casi franciscano. Pero está obligado a seleccionar, a discriminar, a optar para que no lo distraiga cualquiera que estire la mano.

Su capacidad imprescindible ha de volcarse a los grandes asuntos.

Más aún cuando Jorge Batlle, inesperadamente, lo llenó de elogios. ¡Oremos, lector! ¡Justo el que se salteó Carnelli, flor de mufa!

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje