POR QUE GANAMOS (RESUMEN)

Con este artículo finalizamos la serie sobre «Por qué ganamos», que iniciamos inmediatamente después del balotaje. En ellos se examinan los factores que hicieron posible el triunfo del Frente Amplio (FA) en las pasadas elecciones nacionales.

Primer artículo: la concepción política del FA

El primer artículo de esta serie fue publicado en la contratapa de LA REPUBLICA, el 11 de diciembre. Sostuvimos ahí que el análisis y el conocimiento de la concepción política sobre la que se ha construido el FA son esenciales para explicar el resultado, dado que el FA se ha instalado en el país a través de sus 39 años de vida como un fenómeno cultural y político.

Decíamos que la concepción del Frente se desarrolló principalmente a partir de la confluencia de diferentes corrientes de pensamiento, vigorosas en los años setenta: el marxismo, la socialdemocracia y el socialcristianismo. Al mismo tiempo, el FA se nutrió e inspiró desde su nacimiento en la historia nacional, recogiendo en especial el legado artiguista y la mejor herencia de las colectividades colorada y blanca. Y, como parte de esa historia, también la lucha desde comienzos del siglo XX de los movimientos sociales y de los partidos de izquierda y centro-izquierda en nuestro país.

La concepción frenteamplista de la política se ha proyectado más allá de nuestras fronteras y ha incidido en el progresismo de América Latina, de manera particular a través de participación del FA en el Foro de São Paulo y otras instancias internacionales.

Otro rasgo constitutivo original del Frente Amplio es su concepción de coalición y movimiento, que dio lugar al surgimiento de los comités de base, que han sido un pilar fundamental en la unidad, la organización y la movilización del Frente Amplio. Esa unidad de partidos y ciudadanos independientes ha sido un factor esencial para desarrollar el sentido de pertenencia que lo distingue y ha prevalecido incluso en momentos de crisis o situaciones extremas. En el primer artículo analizamos también el comportamiento de los partidos Nacional y Colorado, señalando que la estrategia empleada para confrontar con el gobierno y con la fuerza política fue equivocada y terminó reforzando las posibilidades del FA.

Segundo artículo: Buen gobierno, buena fórmula, protagonismo frenteamplista y capacidad política

En la segunda entrega, publicada el 8 de enero, señalamos que hay una relación entre las razones por las cuales el Frente Amplio ganó y las perspectivas para su segundo gobierno.

Recordamos que Esteban Valenti, en nota publicada en «Bitácora», en LA REPÚBLICA del 6 de diciembre, señaló, con razón, que el FA gobernó bien, que la fórmula José Mujica-Danilo Astori fue una clave de la victoria, que los frenteamplistas asumieron su protagonismo y que el Frente tuvo capacidad política.

También apelamos a las opiniones del politólogo Ignacio Zuasnabar, realizadas el 9 de diciembre en la 4ª sesión del ciclo «Monitor de campaña electoral 2009″, organizado por la Universidad Católica (Ucudal) y la Fundación Konrad Adenauer. El director del área de opinión pública de Equipos MORI señaló seis factores: tres estructurales y tres coyunturales.

Factores estructurales. Primero, el electorado uruguayo está muy definido ideológicamente: cerca de 90 por ciento «es capaz de ubicarse con precisión en una escala ideológica, y los resultados tienden a la estabilidad». Señala que la «izquierda y centro izquierda» es mayor que la «derecha y centro derecha».

El segundo elemento anotado por Zuasnabar tiene que ver con las «identificaciones partidistas». Cerca de 70 por ciento de los uruguayos la tiene, lo que también genera estabilidad, siendo el FA el que registra una identificación más fuerte.

El tercer factor estructural es el recambio generacional, prefiriendo al FA la mayoría absoluta de los jóvenes.

Factores coyunturales. La aprobación de la ciudadanía al gobierno de Tabaré Vázquez (entre 70 y 80 por ciento) es otro factor.

También influyó que Luis Alberto Lacalle hiciera una mala campaña en el balotaje. Finalmente, Zuasnabar anota que «merece una consideración especial el rol que jugó el candidato a vicepresidente Danilo Astori», quien «operó como la garantía simbólica de estabilidad y continuidad».

Éxitos en la economía y líderes populares. Otro elemento destacado por Zuasnabar en la misma conferencia es que «las percepciones de los uruguayos sobre la economía son las más altas desde que se miden estas cosas en el país». También señaló la popularidad de los líderes, con claras ventajas en el mes de setiembre para Vázquez (63%), Astori (50%) y Mujica (49%), frente a un alejado 38% para Lacalle y 36% para Jorge Larrañaga.

Fortalezas para gobernar que la gente tuvo en cuenta para votar. La primera fortaleza es que revalidó la mayoría absoluta en el Parlamento, aspecto que incidió en el balotaje; la segunda fortaleza es la debilidad de los demás partidos; tercero, la fortaleza personal del presidente electo, que, como sostuvo el politólogo Oscar Bottinelli, facilitará el abordaje de una serie de reformas que podrían cuestionar intereses de la base social de la propia izquierda.

Tercer artículo: La relación entre el gobierno y el FA.

En el artículo del 22 de enero abordaremos la relación que se estableció entre el gobierno y el FA como fuerza política. En el IV Congreso Extraordinario «Héctor Rodríguez» (19 al 21 de diciembre de 2003), se establecieron los criterios acerca de la relación gobierno-fuerza política. Los tres pilares en esa relación son: 1) una «autonomía relativa», es decir, «plena autonomía para desarrollar los roles correspondientes, pero dentro de un marco de relaciones acordado y nítidamente definido»; 2) «una coordinación fluida, que ajuste correctamente tiempos y necesidades de cada parte, aumenta la efectividad y la eficacia de cada uno para cumplir con sus compromisos y objetivos», y 3) responsabilidad: «la toma de decisiones y la definición de cursos de acción deben implicar que quien las asume esté dispuesto a hacerse cargo de las consecuencias y cómo éstas afectan a otros actores políticos y sociales».

Entre las advertencias formuladas se destacan «el manejo de los tiempos de gobierno (que no siempre son los de la fuerza política)» y que «las políticas de relacionamiento reconocen distintos ámbitos de aplicación». Como elemento permanente que recorre el documento está la preocupación por «gobernar para todos los uruguayos».

La fuerza política y el gobierno. La experiencia de los últimos cinco años muestra que la Mesa Política, el órgano de conducción ejecutivo del FA, mantuvo su funcionamiento semanal y permanente, y el Plenario Nacional, máxima instancia de dirección y resolución entre congresos, se reunió cada vez que fue necesario el tratamiento de asuntos relacionados con la marcha del gobierno.

En el artículo calificamos como «genialidad» la decisión del presidente Tabaré Vázquez de incluir en su gabinete ministerial a figuras que eran líderes de los sectores políticos y de las bancadas parlamentarias. El Consejo de Ministros funcionó regularmente, lográndose un mayor nivel de coordinación.

Por supuesto que también se han registrado déficits en el relacionamiento entre gobierno y fuerza política y diferencias en el FA sobre algunos temas, pero se mantuvo la unidad de acción, que se ha expresado en la gestión del gobierno y en la relación entre éste y el Frente.

Cuarto artículo: La incidencia de la reforma constitucional de 1996 en los procesos electorales

El cuarto artículo de la serie «Por qué ganamos» se publicó el 19 de febrero, oportunidad en la cual nos referimos a los cambios en la legislación electoral introducidos en la reforma constitucional de 1996, por entender que los mismos tuvieron fuerte incidencia en el último proceso electoral. Los principales cambios han sido: la separación de las elecciones nacionales de las municipales; la
no acumulación de votos por sublemas a la Cámara de Representantes; el balotaje; las elecciones internas; la prohibición a los candidatos a cambiar de partido dentro del ciclo electoral.

Salvo el balotaje, que postergó una elección el triunfo del FA, las normas introducidas en la reforma del 96 han sido favorables al Frente.

Quinto artículo: La importancia de la propaganda en la campaña del FA

En el artículo anterior, publicado en la contratapa del 5 de marzo, sostuvimos que la calidad de la propaganda fue una de las características de la última campaña electoral del FA e influyó fuertemente en el resultado. Destacamos especialmente la propaganda escrita (la folletería), en la que el publicista Francisco Vernazza jugó un destacado papel. Subrayamos asimismo que sin un trabajo acertado e intenso de difusión de la propaganda, realizando el «mano a mano» con la gente, no se hubiesen logrado los objetivos buscados. Esto habrá que tenerlo muy en cuenta en estos días que restan para las elecciones municipales del 9 de mayo.

|*| Senador de AU-FA

Los lectores pueden acceder a la serie de artículos que hoy finalizamos en la página web de LA REPUBLICA, en el link Archivo, yendo a las fechas indicadas y, en cada caso, a la sección Contratapa. Asimismo se pueden solicitar en nuestro despacho (tel. 924 77 03) y por el correo electrónico [email protected]

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