DIARIO DE CAMPAÑA. ANA, LA CANDIDATA DE TODOS
1. En 2007 escribí en un semanario que la estructura actual de toma de decisiones del FA requiere una urgente revisión. Es una estructura pensada para otra época, sociedad y militancia. Hoy sabemos que el voto electrónico debidamente instalado es más seguro que el «voto papel» (y, dicho sea de paso, permitiría el voto de nuestros compatriotas en el exterior sin ninguna diferencia al de un residente). Impulsamos en todo el país el gobierno electrónico (trámites, quejas, pero también controles y decisiones a través de un portal web, por ejemplo). ¿Tiene sentido entonces que sigamos pensando la base frenteamplista exclusivamente como el vecino que va al comité? Ya sabemos que esta forma de participación no atrae a los jóvenes, que en cambio sí son muy proclives a enfrascarse en tremendos debates vía Internet. ¿No es entonces razonable pensar en formas electrónicas de participación, más cuando a partir de este gobierno y el Plan Ceibal la inclusión digital de la juventud uruguaya es universal? No digo que haya que terminar con los comités de base ni con las instancias presenciales de militancia. Digo que hay que multiplicar y diversificar las formas de participación, de manera de multiplicarla y lograr un FA absolutamente consustanciado con su enorme base popular. Por ende, no le cedo la izquierda a nadie a la hora de sostener que la estructura de toma de decisiones del FA requiere revisión y oxigenación urgente.
2. Muy poco después, sostuve que el tema de género en la izquierda debía ser de una vez por todas encarado en serio. Lejos de toda elección, opiné que debían promoverse para las elecciones comunales de 2010 candidaturas femeninas, e incluso que para 2014 pudiera plantearse una sólida candidatura femenina a la Presidencia de la República. Se me ocurrían diversos nombres, de diversos sectores y perfiles, para la IMM, como por ejemplo: Hyara Rodríguez, Daisy Tourné, Lucía Topolansky, Nora Castro, María Julia Muñoz, Eleonora Bianchi, Margarita Percovich, Ana Olivera, Liliam Ketchichian y Constanza Moreira, entre otros. Lo relevante de esta lista era señalar la gran cantidad y diversidad de compañeras en condiciones de ser excelentes candidatas a la IMM por el FA en la próxima elección. Y, en esta lista, figuraba la compañera Ana Olivera.
3. Era natural que pensara en su nombre. Había sido posible candidata a la IMM para la elección municipal de 2005. Había ocupado, durante los períodos municipales del compañero Mariano Arana, diversas responsabilidades de primer nivel. Actualmente, tras haber sido durante cinco años la segunda al mando en el Mides, su nombre resulta más natural aún: conocimiento de la IMM, de la problemática del desarrollo social en el país, que tiene en el conurbano montevideano uno de sus mayores puntos críticos, quince años consecutivos de gestión pública de alto nivel. A esto debe sumarse su filiación izquierdista de toda una vida (MLN en su juventud, PCU desde hace décadas).
4. Las elecciones de los candidatos del FA a la IMM han sido casi siempre aún mas complejas que las de los candidatos presidenciales. Recuerdo de tiempo atrás momentos de inmensa tensión, cuando el bloqueo de posiciones parecía total y absoluto. Pero no había Internet, no había Facebook. La información circulaba menos y más lentamente, no se expandía vertiginosamente como hoy, dando lugar a la explosión de múltiples foros de debates entre militantes. Estoy seguro de que si algunas de esas situaciones de tensión del pasado hubiera tenido una militancia siguiéndola por Internet, Facebook habría explotado. ¿A qué apunto? A desdramatizar y no confundir la intensidad de la divergencia con la difusión de la misma. Ha habido desencuentros en el FA en el reciente proceso de elección del candidato a la IMM. Pero sinceramente, no me parecen mayores a alguno de antaño. La diferencia radicó en su mucho mayor difusión y propagación. Y en el consecuente apasionamiento que ganó a algunos militantes.
5. Uno de los recientes precandidatos a la IMM era Daniel Martínez. No escribiré sobre sus virtudes personales, pues carezco de la necesaria distancia afectiva. Pero es evidente que Daniel entusiasmó a muchos militantes frenteamplistas. No alcanzó las mayorías necesarias para ser electo, pero fue visto por muchos frentistas como protagonista de un proceso de renovación generacional del FA. Al no prosperar su candidatura, algunos militantes comenzaron a manifestar desazón o incluso enfado. Y algunas voces insinuaron la posibilidad de votar en blanco en mayo. Son pocas, es cierto, pero la seriedad de la hipótesis merece atención inmediata. Por cierto, no es ésta la actitud del ya casi centenario PS, cuya primera declaración manifestó el más absoluto e incondicional apoyo a la compañera Ana Olivera y su absoluta fidelidad al FA. Una decisión llena de grandeza y madurez, que señaló algunos puntos de discrepancia o descontento, pero en el marco antedicho y acompañada de la inmediata invitación a la compañera Ana a reunirse con las autoridades partidarias.
6. Es sobre las broncas individuales de algunos compañeros que voy a reflexionar. Con el mayor de los respetos a su bronca, pues sólo hay enojo donde hay compromiso. Y eso siempre merece respeto. Pero, entiendo que la pasión los conduce a un error garrafal y que además, con sólo considerar la eventualidad de no votar a la compañera Ana, cometen una inmensa injusticia. Entiendo que se equivocan porque, como dije al principio, nadie tiene que convencerme de que la estructura y funcionamiento del FA merece revisión. Pero no se logrará generando un clima interno de enfrentamiento y animadversión y desconociendo las reglas de juego vigentes por discrepar con la decisión resultante. Es un camino que sólo puede conducir a la desnaturalización de la mística frentista y a la imposibilidad de acordar cualquier nueva estructura. Adicionalmente, entiendo que declarar ya, ahora, que quizá no se votará a la compañera Ana Olivera, sin siquiera escucharla, sin darle la oportunidad de desplegar su campaña, constituye una inmensa injusticia hacia una compañera que es una excelente candidata y que tiene una vida entera de lucha en su haber. Reclamar por una eventual injusticia hacia Daniel cometiendo una injusticia mayúscula hacia Ana me parece incomprensible. Creo en el efecto sanador del tiempo y en la capacidad de reflexión individual y colectiva y estoy seguro de que esta paradojal actitud no ocurrirá.
7. Siento como imperativo moral del frentista montevideano, por un lado, honrar la capacidad política y la trayectoria de Ana, votándola y conquistando votos, para que sea la próxima intendenta. Por otro, honrarse a sí mismo, respetando nuestra razón de ser, la construcción de la unidad en la diversidad, único camino para reales cambios en la estructura de poder. Y finalmente, junto a los frentistas de todo el país, abocarse seria y profundamente a la reconsideración de las estructuras y funcionamiento del FA para el futuro, pensando en cómo hacerlo más participativo, más plural y más de izquierda cada día.
8. Fue socialista el primer parlamentario de la izquierda uruguaya, don Emilio Frugoni, como lo fue el primer intendente y presidente de izquierda, Tabaré Vázquez. Fue comunista la primera mujer parlamentaria, Julia Arévalo de Roche, y es comunista la primera candidata de la izquierda a la IMM. Y podría llenar páginas enteras con los invalorables aportes que cada sector del FA ha hecho a nuestra historia e identidad. Porque somos Frente Amplio desde la diversidad, con todos, incluyendo y sumando y jamás anatemizando. Así somos mejores a la simple suma de las capacidades sectoriales. Y seremos mucho mejores aún imaginando y abriendo espacios diversos para que participen a fondo los muchos sectores de la sociedad que son y se sienten frentistas y que hoy no inciden en las decisiones colectivas.
Desde esa capacidad de sumar, sintetizar e imaginar, desde los sobrados méritos de nuestra compañera Ana, no hay más espacio para
el enojo destructivo o para la hesitación. En mayo, en Montevideo, cada frentista debe ser un voto para nuestra querida compañera Ana Olivera. Por Ana, por el FA, por todos.
|*| Matemático
Compartí tu opinión con toda la comunidad