Alteración
Hay circunstancias en que el orden de los factores altera el producto. Esa alteración, en mi modesta compresión de las cosas, afecta hoy a la reforma de la salud.
Si uno presta atención a lo que dicen los neonatólogos de Salud Pública, los hechos dan razón a su actitud de desconfianza y de pelea que podría concluir con su renuncia en masa.
Si uno presta atención a lo que dice ASSE, que hasta ha sugerido que no descarta la declaración de servicio esencial para obligar a cumplir el servicio, los hechos colocan a los especialistas al borde de un corporativismo desvariado.
Si uno presta atención a lo que dicen las grandes corporaciones médicas, aparece un campo extenso y complejo de matices que, de cualquier modo, converge en un común denominador: a los neonatólogos se les saltó la cadena.
Durante semanas la información en torno a esta cuestión nos ha aplastado, confundido, incomodado. Sin embargo, parece difícil al ciudadano común sentar un juicio definitivo, salvo que sea empujado por una profunda subjetividad. Cada día queda la sensación de que esta área de la medicina la pediatría especializada en los CTI de Salud Pública está minada por las dudas, un excesivo celo por intereses corporativos y una lentitud de reacción del Estado semejante a la sutileza de los movimientos de un hipopótamo.
Quién tiene la verdad en sus manos no es lo esencial, ya que probablemente a todos les pertenezca una parte de ella.
Creo que es otra consecuencia de haber colocado, cuando se armó la ingeniería de la reforma de la salud, los factores en un orden inconveniente. El primero de ellos debió ser, y no lo fue, se diga lo que se diga, la solución de todos los problemas fácilmente detectables y bien diagnosticados en la salud pública. Está claro que siguiendo esa línea, a esta altura del proceso, con tanto de bueno construido y proyectado, se habría detenido la hemorragia que suponen estos conflictos.
No se da cuenta quien no quiere.
Compartí tu opinión con toda la comunidad