LA IMPRESIONANTE EVOLUCION ELECTORAL DEL FRENTE AMPLIO
Las jornadas electorales del año 2009 culminaron el domingo con un holgado triunfo de José Mujica, electo Presidente de la República Oriental del Uruguay, con la más alta votación de la historia del Frente Amplio. En 2004 el FA ganó en la primera vuelta con el 51,7% del total de votos válidos, alcanzando el domingo 29 de noviembre de 2009 el 52,6% del total de votos emitidos o 54,8% del total de votos válidos, o sea excluyendo los votos anulados y en blanco. La jornada del domingo tuvo dos acontecimientos centrales: el discurso de Mujica y los festejos de los frentistas y uruguayos. El presidente electo realizó una manifestación de cordura y sensatez que nosotros le conocemos, pero que muchos uruguayos dudaban y terminaron emocionándose. Fue un discurso de unidad nacional, de llamados a acuerdos políticos sobre bases programáticas, de diálogos políticos y sociales permanentes y también de principios para seguir consolidando la justicia social. El otro elemento conmovedor fueron los festejos bajo lluvia que no amilanaron ni le quitaron fuerza, fervor y entusiasmo a las decenas de miles de uruguayos que se congregaron para manifestar su alegría en los más diversos lugares del país. En realidad los frentistas festejaron el triunfo con mucha antelación, tanto en octubre como en noviembre. El banderazo del jueves pasado, que culminó en la playa Ramírez, fue una demostración de alegría, de triunfo y de juventud antes de celebrarse la segunda vuelta.
Los partidos políticos de izquierda se han caracterizado por su estrecha vinculación con sectores urbanos, y especialmente vinculados al movimiento obrero. El Frente Amplio nace en 1971 como una combinación de capas medias y sectores obreros. Ese mismo año se realizan actos simultáneos del FA en distintos barrios de Montevideo y el de mayor concurrencia fue el realizado en Pocitos, en la esquina de Rivera y Soca, donde predominaban sectores medios. En 1971 se alcanzó el 18,3% de los votos válidos. Se pasa al 21,3% en 1984 con Seregni proscrito. En 1989, pese a la fractura originada por la escisión de la Democracia Cristiana y el Partido por el Gobierno del Pueblo de la lista 99, el FA mantuvo su porcentaje de votación y ganó la Intendencia Municipal de Montevideo. En 1994, con la candidatura de Tabaré Vázquez a la Presidencia de la República, el FA inicia una etapa de ascenso permanente, un verdadero cambio cualitativo, que culmina con el triunfo en el balotaje del último domingo, que asegura un segundo gobierno nacional del FA y nuevamente con mayoría absoluta parlamentaria. En 1994 alcanza el 30,6%, casi un tercio de los votantes, y se transformaba en una verdadera amenaza electoral. Así lo sentían los partidos tradicionales, que en 1996 consiguieron implantar el balotaje para dificultar un futuro triunfo del FA. A partir de esta elección el FA se transforma en una fuerza nacional que comienza a expandirse por todo el territorio nacional. El interior del país comienza a perder el temor a la izquierda. En 1989 el FA tenía concentrado en Montevideo el 75% de sus votantes y solamente el 25% correspondía al interior del país. A partir de la elección de 1994 el Interior aumenta permanentemente su participación en el total de votos frentistas. Alcanza el 35% en 1999, el 44% en la primera vuelta de 1999, el 46,5% en el balotaje de ese año, el 49,7% en 2004, el 52,5% en la primera vuelta de 2009 y el 53,6 % en el reciente balotaje.
Los avances más notables de la votación del FA se dan en el interior del país. En 2005, además de ganar la Intendencia Municipal de Montevideo, triunfa en 7 intendencias del Interior: Salto, Paysandú, Florida, Canelones, Maldonado, Rocha y Treinta y Tres. En la primera vuelta de las elecciones de 2009 el FA gana en 11 departamentos que son Salto, Paysandú, Río Negro, Soriano, Colonia, San José, Canelones, Florida, Maldonado, Rocha y Montevideo. En el balotaje del último domingo Mujica sigue predominando en cinco departamentos, superando al resto de los partidos, con más del 50% de los votos válidos, en Salto, Paysandú, Soriano, Canelones y Montevideo. Los avances más significativos en el interior del país surgen comparando las elecciones de noviembre de 2009 con las de noviembre de 1989. El FA pasa de 21,2% en 1989 al 54,8% en noviembre de 2009. Aumenta 33,6 puntos porcentuales en 20 años, lo que marca una performance excepcional. Todos los departamentos del Interior, salvo Flores y Lavalleja, superan esta media. Montevideo sólo aumenta 28 puntos porcentuales. Los departamentos donde el aumento porcentual supera los 40 puntos en estos 20 años son Canelones, Cerro Largo, Rocha, Soriano, Paysandú y Salto. Los que aumentan entre 35 y 40 puntos porcentuales son Artigas, Durazno, Florida, Maldonado, Río Negro, Rivera, San José, Tacuarembó y Treinta y Tres.
Montevideo y Canelones siguen siendo los departamentos de mayor votación del FA, pero son los únicos donde la votación en la primera vuelta de 2009 fue inferior a las cifras alcanzadas en las elecciones de 2004. Ambos recuperaron en la segunda vuelta su nivel de participación logrado en las elecciones de 2004.
En esencia un extraordinario triunfo frentista, un mantenimiento de la fuerza en el área metropolitana y una gran expansión en el interior del país que lo proyecta muy favorablemente para las elecciones departamentales de mayo de 2010. El avance electoral en el Interior es de tal magnitud, que los votos frentistas del total del interior del país en 1989 eran el 9,9% y en la segunda vuelta de 2009 alcanzaron a 49,6%. En un contexto internacional donde se pronostican precios internacionales buenos para nuestros productos de exportación, con facilidades para acceder al mercado financiero internacional y la continuidad de llegada de inversión extranjera directa se abren posibilidades de conseguir nuevamente los excelentes resultados logrados en el primer gobierno frentista. Y, sobre todo, reiterar crecimiento con justicia social y con mejoras en la distribución del ingreso, que es un elemento de identidad para la izquierda. Y, en especial, con un presidente como Mujica, un chacarero culto, hoy profundamente democrático, que garantiza los principios de libertad y justicia y que pugnará para seguir expandiendo los derechos civiles, políticos y especialmente sociales del conjunto de los ciudadanos.
|*| Senador por la 609-FA, economista
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