LAS DEBILIDADES DEL PROGRAMA ECONOMICO DEL PARTIDO NACIONAL

Los continuos errores del Dr. Lacalle en su campaña electoral le han significado una caída de siete puntos en las encuestas desde las elecciones internas hasta la actualidad. Ello lo ha obligado a declarar que centrará sus discursos en propuestas. Por ello consideramos de mucho interés analizar las características de su programa electoral. En el plano económico, la semana pasada expresábamos que era de una pobreza franciscana. Un programa que no puede generar esperanzas en la sociedad uruguaya. En la nota anterior analizamos las características del gasto público y sus propuestas tributarias. ¿Cuál es el proyecto de país para el programa del Partido Nacional? No lo puede explicitar porque va a derivar del libre juego del mercado, como ocurrió durante su gobierno entre 1990 y 1995. La estructura productiva dependerá de los requerimientos y necesidades del mundo desarrollado que en esta región busca productos agropecuarios dependientes de los recursos naturales. Durante el gobierno del Partido Nacional se agregaba el predominio del pensamiento neoliberal, centrado en el Consenso de Washington, que era implementado por los organismos financieros internacionales a través de las condicionalidades fijadas en sus préstamos. Esta concepción proponía una mínima intervención del Estado, porque el mercado y el sector privado estaban en condiciones de resolver todos los problemas económicos y sociales. En el nuevo programa del Partido Nacional se vuelven a reiterar concepciones similares. «Concebimos un Estado fuerte y eficaz en aquellas funciones que le son propias y naturales dejando a la iniciativa y libertad particular, ejercida dentro de la ley, la elección de las opciones de vida. La principal función del Estado, aunque no la única, es proporcionar un marco jurídico claro y sencillo que otorgue certeza y seguridad a la actuación individual y colectiva, condición necesaria para el desarrollo integral del ser humano». Y más adelante, en el capítulo referido a asegurar la plena vigencia de todos los derechos fundamentales, se expresa: «Velar por el respeto y garantía de todos los derechos humanos sin desmedro de ninguno, especialmente los derechos a la seguridad en todos los planos y de propiedad». Todo parece indicar que volvemos a una posición cercana a la del «Estado juez y gendarme» centrado en sus funciones propias y naturales basadas en la seguridad y en la propiedad privada. Para el Frente Amplio es imprescindible la elaboración de un Proyecto Nacional por parte del Estado, con participación de todos los actores sociales y políticos, que marque el rumbo económico del futuro, centrado en mejoras de contenido tecnológico en sus recursos naturales, como en la industria y los servicios. Los planes Ceibal y Cardales son antecedentes fundamentales para avanzar hacia un país de primera.

El programa del Partido Nacional expresa que «el país está sobrediagnosticado» y que «el desarrollo del ser humano debe ser la base y la meta de la siempre perfectible tarea de construir una sociedad mejor cuyo fin es el bien común y en el que la familia se constituye en unidad esencial». Un diagnóstico significa la descripción de un fenómeno ­dolor de estómago, por ejemplo­ y fundamentalmente interpretar sus causas ­saber por qué es ese dolor, si es una gastritis, un cáncer u otras causas­ para adecuar la propuesta más adecuada. En la realidad hay mucha descripción cuantitativa pero poca interpretación, e inclusive frente a un mismo fenómeno pueden darse diversas interpretaciones, donde muchas veces juegan elementos ideológicos. Por lo tanto hay un error de concepto en lo sobrediagnosticado. Luego se expresa que «la familia se constituye en unidad esencial». Pero ya no rige la familia tradicional sino que se dan múltiples formas de arreglos familiares que el programa del Partido Nacional no contempla.

El programa también señala: «Focalizar el gasto público en el combate a la pobreza y la indigencia haciendo más eficaz su papel redistributivo». Nuevamente la focalización y no la necesaria e imprescindible universalización de los derechos sociales de todos los ciudadanos, retornando a la concepción neoliberal. Para el Frente Amplio la focalización es una etapa transitoria. Lo permanente es la universalización. Por ello los aumentos significativos en el gasto público en salud y educación.

El programa del Partido Nacional reitera la liberalización comercial, pero no plantea explícitamente las privatizaciones ni la liberalización financiera. Se señala: «Lograr una mayor apertura comercial mediante todos los instrumentos políticos, jurídicos y técnicos disponibles», «incrementar los acuerdos bilaterales de liberación comercial buscando una inserción internacional multipolar que disminuya la dependencia del país respecto a la región». Con el gobierno del FA se diversificó extraordinariamente el destino de las exportaciones. Sirva a vía de ejemplo que la carne se vende a más de 100 países. Para el FA los tratados bilaterales, especialmente con las grandes potencias, requieren no violar los acuerdos del Mercosur y especialmente avanzar en el proyecto nacional con una estrategia que determine la futura estructura productiva del país en función de los intereses nacionales y no del libre juego del mercado. Pero el broche de oro del programa del Partido Nacional lo constituye la propuesta de «oponerse a la creación de nuevos organismos políticos que atenten contra la unidad regional y contra la independencia política, como la Unasur». En este mundo de bloques la unidad sudamericana es un elemento central para ganar poder de negociación en el plano internacional. Es fundamental para las futuras negociaciones comerciales, Ronda de Doha mediante, donde Brasil cumple un papel central; para las futuras negociaciones financieras donde los países emergentes buscan una mayor participación en las decisiones de los organismos financieros internacionales. Y para las futuras negociaciones económicas donde la crisis financiera internacional obligó a la creación del G20, donde participan Brasil y Argentina y que se espera pueda sustituir en el futuro al club de los países desarrollados establecidos en el G7 o G8. ¿El Partido Nacional está pensando que Uruguay debe retirarse de la Unasur? Los intereses de Uruguay pasan por acciones complementarias y por propuestas comunes de la región, por la mayor unidad posible. En la región se ubica Brasil, con acciones comunes en el BRIC, con Rusia, India y China, que representan el 42% de la población mundial, el 22% del PBI y el 14% de las exportaciones mundiales. El trabajo en la región es de carácter estratégico aunque sabemos de las dificultades circunstanciales en el Mercosur.

|*| Senador por la 609-FA, Economista

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