LOS SECTORES SOCIALES BENEFICIADOS POR EL GOBIERNO DEL FRENTE AMPLIO
En 2005 se instala el primer gobierno de izquierda en el país y a los cuatro años y medio logra un objetivo paradigmático para la izquierda como es el crecimiento con justicia social. El triunfo del Frente Amplio en las elecciones de 2004 cambia las expectativas de la sociedad uruguaya. Se pasa de la frustración y la desesperanza a mejoras de las expectativas y a un optimismo moderado. La gestión presidencial tiene un 61% de apoyo de la opinión pública.
Los logros económicos y sociales benefician a las grandes mayorías de la sociedad uruguaya. En la actividad productiva se benefician los empresarios y los trabajadores. Los empresarios como consecuencia del muy elevado ritmo de crecimiento económico en los primeros cuatro años del gobierno del FA, con ayuda de los aumentos de los precios internacionales de los productos de exportación y de la política macroeconómica, especialmente a través de la política salarial y del gasto público. El presidente Tabaré Vázquez y su equipo consiguieron la confianza y credibilidad necesaria para que los agentes económicos pudieran invertir. En 2004 el coeficiente de inversión era de 14,4% pasando en el 2008 a 18,7%, uno de los más altos de las últimas décadas. Y además aun más relevante para un gobierno de izquierda la inversión directa extranjera, que en la década de 1990 alcanzó a los 135 millones de dólares anuales, en el período 2005-2008 alcanzó a 1.400 millones de dólares anuales y en el año 2008 a 2.205 millones de dólares.
Los empresarios industriales se vieron beneficiados por un aumento del producto manufacturero de 54% entre 2004 y 2008, liderando el proceso de crecimiento y contribuyendo significativamente al descenso de la desocupación abierta. Los empresarios agropecuarios aumentaron su producción, pero sobre todo introdujeron tecnologías que permitieron un importante crecimiento de la productividad de la tierra y del trabajo, que fue uno de los grandes obstáculos estructurales de la economía uruguaya en su etapa de estancamiento. Se muestra también durante el gobierno del FA un elevado dinamismo en los servicios destacándose las comunicaciones, la logística, el turismo y la informática en las que no hay desocupación.
Dentro de las actividades productivas los trabajadores han sido muy beneficiados por el descenso significativo de la desocupación abierta y por el aumento de los salarios reales. La desocupación abierta baja de 13,1% en 2004 donde seguía influyendo la crisis de 2002 a 6,9 % en julio de 2009, superando todas las expectativas del gobierno. Se crearon alrededor de 180.000 nuevos puestos de trabajo, de los cuales 150.000 corresponden a la creación de nuevas empresas. Los salarios reales tuvieron importantes aumentos. Entre diciembre de 2004 y mayo de 2009 se incrementaron en 24,9% por encima de la inflación del período. Los salarios del gobierno central aumentan en 32%, destacándose determinadas categorías de trabajadores de la salud, policías y maestros que incrementan su poder de compra en alrededor del 50%. También mejoran los trabajadores informales, que eran 41,9% en 2004 y descienden a 33,3% en 2008. Los que formalizaron su trabajo tendrán derecho, junto a sus hijos menores de 18 años, de participar en el sistema nacional de salud y poder jubilarse en el futuro. Importa destacar el apoyo a los trabajadores rurales y a los trabajadores y trabajadoras del servicio doméstico a quienes se les regularizó sus horas de trabajo, sus descansos y vacaciones y sus salarios a través del consejo de salarios. Todos estos beneficios a los trabajadores se dieron en un contexto de negociación colectiva y consejos de salarios que marcaron una mayor equidad en las relaciones capital- trabajo. En este período se crearon 630 nuevos sindicatos de trabajadores y especialmente aumentó considerablemente la sindicalización que pasó de 130.000 trabajadores afiliados a 320.000 en el gobierno del FA. También importa destacar el aumento del salario mínimo en 63% en este período.
Como consecuencia de las políticas sociales también se beneficiaron los pasivos y los menores. Los pasivos tienen un incremento de 24% por encima de la inflación, mientras que los de menores ingresos tuvieron aumentos adicionales, que les permitió aumentar su poder de compra en 32% y una parte de ellos ingresó al sistema nacional de salud. Para los menores se aumentaron significativamente las asignaciones familiares, intentando una mayor presencia tanto en enseñanza primaria como en secundaria. Ingresaron 270.000 menores de 18 años, quienes antes no tenían este beneficio, al sistema nacional de salud y todos los escolares recibieron la computadora del Plan Ceibal, lo que será uno de los mayores instrumentos de igualdad para el futuro.
Entre los sectores sociales más beneficiados durante el gobierno del FA se ubican los indigentes, que descienden de 3,9% a 1,5% como consecuencia del Plan de Emergencia y otras políticas del MIDES, y los pobres que bajan de 31,9% a 20,5% por diversas políticas sociales. Se destacan también las más de 10.000 operaciones a los ojos con el aporte solidario de los médicos cubanos en función de las necesidades de los pacientes, sin ningún tipo de discriminación.
Un capítulo especial merece las acciones y leyes que aportan a la equidad de género, para que no exista la discriminación contra las mujeres. Se consagró el fortalecimiento de la institucionalidad de género con la creación del Instituto Nacional de las Mujeres, como organismo rector con las políticas de género, permitiendo la coordinación y articulación con los tres poderes del Estado y con la sociedad civil organizada. Se aprobó también el primer Plan Nacional de Igualdad de Oportunidades y Derechos como una política de Estado. A ello se agregan alrededor de 33 nuevas leyes, aprobadas en este período para atender problemas de violencia doméstica, el abuso sexual, el acoso sexual y para prevenir el cáncer génito mamario. A ello se agrega para las mujeres el cómputo de un año por hijo para su jubilación, el acompañamiento en el parto y la licencia por paternidad a los trabajadores para apuntar hacia la equidad en el cuidado de los hijos, mecanismos que garanticen la pensión alimentaria, el derecho a la información y educación sexual y otras leyes más generales como la unión concubinaria. Hubo avances significativos en la ley de salud sexual y reproductiva aunque queda pendiente para el próximo período la despenalización del aborto. También hubo mejoras en la participación de las mujeres en la vida política, aunque todavía queda un amplio camino a recorrer para alcanzar mayor equidad en esta materia.
|*| Senador por la 609-FA, Economista
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