FRENTE LIBER SEREGNI
Hay cerca de una treintena de grupos políticos, que formalmente componen el Frente Amplio. De ellos, hay unos siete u ocho sectores que, en cada elección, ratifican su presencia a nivel nacional y su representación parlamentaria, constituyendo los sectores de mayor influencia política y electoral. Pero si examinamos con mayor detenimiento al interior del Frente Amplio, los espacios políticos que responden a perfiles ideológicos y a tradiciones de izquierda definidas, son tres o a lo sumo cuatro.
Son los espacios políticos y electorales que disputan fraternalmente las preferencias de los electores de izquierda, en cada elección. La multiplicidad de sectores genera un abanico de enfoques y perfiles, cuya diversidad aporta contenidos que fertilizan el debate interno. Pero a la hora de la definición, de la acción política y su desarrollo estratégico, es necesario fortalecer espacios de síntesis y de encuentro, tanto para racionalizar esfuerzos y complementariedades, como para ampliar la capacidad de convocatoria y su proyección política.
Hace ya unos cuantos meses que compañeros de diferentes sectores frenteamplistas compartimos el objetivo de conjugar nuestros esfuerzos, para generar una nueva opción política y electoral al interior de nuestro Frente Amplio. Sus contenidos y pormenores, desde hace unas cuantas semanas, vienen siendo discutidos al interior de cada uno de los sectores que compartimos este proyecto.
Se trata, antes que nada, de la construcción de un frente político, un espacio de encuentro, de propuesta y de contenidos hacia el futuro. Un espacio de coordinación para políticas comunes entre los sectores que lo integren, abierto a todos los grupos de frenteamplistas que se sientan convocados y por supuesto, un espacio político para proyectar una expresión electoral común hacia el 25 de octubre próximo.
Como en todos los procesos de encuentro, la tarea no es sencilla. Cada sector tiene su historia, su propio funcionamiento orgánico, su estilo de hacer política y, naturalmente, un conjunto de militantes que cuidan celosamente el legado de cada grupo. Construir una nueva referencia política, que respete las trayectorias de cada uno y las propias historias de cada sector, un espacio real y eficaz para generar políticas y acciones comunes, y que a la vez irradie entusiasmo, fuerza y confianza, definitivamente, no es sencillo. Pero bien vale intentarlo, bien vale nuestro esfuerzo y los sacrificios que cada uno de nuestros sectores debamos hacer en este camino de construcción.
Intentos similares, ya se han ensayado en el Frente Amplio. La referencia más cercana y notoria ha sido la constitución del Espacio 609, que posee características y contenidos claramente distintos pero constituye una experiencia exitosa de acumulación política y electoral, una síntesis positiva para evitar la dispersión y la continua fragmentación.
El Espacio 609 posee una notoria columna vertebral en su principal fuerza, el MPP, que por lejos, representa su mayor expresión orgánica y militante. En nuestro caso, el espacio político que estamos construyendo, tiene una composición muy diferente. El Frente Líber Seregni, en su inicio, se proyecta a partir de la confluencia de tres pilares: Asamblea Uruguay, Alianza Progresista y el Nuevo Espacio. Se trata de sectores frenteamplistas que tienen ya su recorrido y significación, en la vida política del país y de la izquierda en particular.
El tamaño de los tres sectores, no permite establecer a ninguno de ellos como la referencia absoluta o determinante, existiendo una composición más equilibrada, bajo el liderazgo de su conductor y principal figura: Danilo Astori. La creación de un espacio político amplio, abierto, inclusivo, requiere el concebirlo como una nueva formación política, superando la figura raquítica de una simple prolongación o fase de coordinación burocrática entre tres sectores.
Si apostamos a un Frente Líber Seregni, para generar la más amplia convocatoria, para crear un espacio plural y participativo, si queremos un desarrollo dinámico e integrador, una fuerza afirmada en valores profundos, que genere identidad e invite al futuro, debemos entonces conformarlo como una real alternativa política, como un verdadero Frente constructor de unidad, abierto a todos los frenteamplistas que se sientan convocados.
Ya, desde el inicio, contamos con la participación y el aporte invalorable de Banderas de Líber y de Uruguay Afirmativo, que debe ser resaltado y reconocido en este proceso de construcción, mientras se desarrollan contactos con otros grupos de frenteamplistas.
El Frente Líber Seregni, nace como una expresión política que pretende tener una expresión electoral común, respetando las trayectorias e historias de cada uno de sus integrantes. Aspira a debatir, coordinar y ensayar acciones políticas conjuntas. Desea tener una bancada parlamentaria numerosa, potente, preparada y para ello, pedirá el apoyo a todos los ciudadanos. Va a trabajar entusiasta y denodadamente para que José Mujica y Danilo Astori, sean el presidente y el vicepresidente de todos los uruguayos. Defenderá el programa del Frente Amplio, al cual queremos aportar positivamente en el marco de nuestras iniciativas y nuestro compromiso frenteamplista.
El Frente Líber Seregni, es un desafío a nuestra capacidad de innovación y de propuesta política, un desafío a la propia renovación de la política de izquierda, que debemos enriquecer con nuevas ideas y aportes programáticos, pero sobre todo con iniciativas políticas hacia el Frente Amplio, para fortalecer nuestro poder de comunicación y nuestra capacidad de diálogo con el conjunto de la sociedad.
El Frente Líber Seregni quiere potenciar en la izquierda uruguaya, la estrategia y la forma de conducir las transformaciones desarrollada por Tabaré Vázquez, al frente de nuestro primer gobierno. El camino de la transformación gradual y progresiva, de la acumulación, de la confianza ciudadana y el avance democrático, firme y sostenido, hacia nuestros principales objetivos históricos.
Y del mejor de todos nosotros, de aquél que fuera el conductor y el artífice de concebir al desarrollo de la izquierda y al cambio, como un proceso político de acumulación, asumimos y elevamos su nombre: Líber Seregni, como principal rasgo de identidad y referencia insoslayable para este espacio político. Líber Seregni, el nombre que nos identifica con un legado, un estilo y una conducta política, de una figura inmensa, que a todos nos representa plenamente.
Para afirmar nuestros valores y renovar nuestro compromiso, para levantar aún más las banderas de la izquierda, de libertad, de igualdad, de democracia y justicia, de respeto por los DDHH y de solidaridad. Para construir, cuanto antes, un Uruguay sin pobres, como paso fundamental para el desarrollo de una sociedad más libre y democrática. Para y por el Frente Amplio: Frente Líber Seregni.
|*| Senador, Nuevo Espacio FA
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