LA COLUMNA AMARILLA (Tercera época)

El traje

Se paró, a disgusto, frente al espejo.

Se sentía incómodo, sometido, cortésmente violado. Mientras tanto, a su alrededor, dándole tironcillos a la ropa, pinchándole apenas con una fina y penetrante aguja y disculpándose, revoloteaba el sastre como un saltarín loco pero preciso, como un títere manipulado hábilmente desde las alturas por un dios laico que le permitía emitir un murmullo constante sobre medidas, puntos, largos, sisas, dobladillos y cosas por el estilo.

Se miró por primera vez al espejo y no le gustó. Le pareció que su envejecida coyuntura corporal, pero de todos modos varonil y cualquier cosa menos resignada, se rebelaba al modo de quien se niega a que le pongan una mordaza. Trató de hallar un punto, aunque fuese un mínimo punto que le diese satisfacción. No pudo. Hasta le desagradaba el brillo novísimo, destellante del traje que le habían encajado como una bolsa.

¿Estaba perdiendo el tiempo, con el trabajo que por delante tenía? Peor aún, ¿estaba otra vez preso?

La cuestión volvía a ser el sufrimiento moral, la sensación insistente, maligna de haber sido obligado a convertirse en un sonámbulo con el grito de protesta ahogado, las mandíbulas cosidas, ya escamoteadas su rebeldía y sus costumbres.

Levantó la vista otra vez para verse, empujado ligeramente hacia atrás por el sastre, fanático de las perspectivas y la luz, y se vio tenso, envarado, crispado, pero como alejándose de todo, de la furia del fusil, del peso labrador de la azada, de la campera, de la gorra, de las zapatillas y de la tierra.

Bajó la cabeza, suspiró. Ya pasaría aquella sensación de candelabros, de ritos con incienso, de manía pueril, así como pasarían la tenacidad de los otros y su propia incongruencia. Así será, así será, se repitió. Rápidamente, ojalá.

Se miró al espejo de nuevo, buscando ahora sus propios ojos encapotados.

Entonces se dio cuenta de que la ropa siempre es lo de afuera, y lo que importa siempre es lo de adentro.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje