LA UNIVERSIDAD Y EL PITCNT INVITAN
La Universidad de la República culminó formalmente su proceso de creación el 18 de julio de 1849. En vísperas de sus 160 años, celebra el aniversario el viernes 17 de julio, a las 18.30 horas, en la nueva sede del PITCNT (Jackson 1283). Lo hace junto al movimiento sindical, anunciando nuevas tareas conjuntas y mirando al futuro.
El PITCNT y la Universidad han aprobado un convenio orientado a que la Universidad respalde la fundamental iniciativa sindical de incluir la formación de los trabajadores dentro de la jornada laboral. Cuando esta tarea empezó a tomar cuerpo, le propusimos a la central obrera darla a conocer en su sede y en el marco de la celebración del aniversario de nuestra casa de estudios. La respuesta afirmativa y solidaria que recibimos permite que el PITCNT y la Universidad formulen hoy esta invitación conjunta.
Cumpleaños en busca de la nueva Reforma
El Comité de la Universidad de la República (UR) para la promoción de la Reforma Universitaria convocó, a comienzos de junio, a participar en el ciclo de actividades «160 años de la UR», en el marco del impulso a la nueva Reforma.
El 17 de junio, la Asamblea General del Claustro organizó un Seminario y un Panel enmarcados en la discusión de una nueva Ley Orgánica. Conviene recordar que el año pasado el Consejo Directivo Central resolvió por unanimidad convocar a la comunidad universitaria a que, en pleno ejercicio de la autonomía y el cogobierno, promueva la reforma de la Ley Orgánica.
También el 17 de junio se presentó «Extenso», el Congreso Iberoamericano de Extensión que tendrá lugar en nuestro país en octubre próximo. La extensión, en tanto colaboración de la Universidad con otros actores para, combinando los saberes de cada uno, contribuir a resolver problemas colectivos, particularmente de los sectores más postergados, es una noción definitoria del ideal latinoamericano de universidad socialmente comprometida.
Pero, sin desmedro de muchos esfuerzos y de algunos avances reales, la extensión no tiene aún en nuestras universidades el papel que puede y debe tener, tanto para colaborar a la solución de problemas sociales como para contribuir a la formación integral de los estudiantes. Por eso, entre otros motivos, se incluyó un taller sobre «Renovación de la Enseñanza y Curricularización de la Extensión» en el ciclo «160 años de la UR».
Ese taller empezó el 30 de junio y culmina hoy, 14 de julio, en el edificio central de la UR. Todos los interesados están invitados. Se apunta a: (1) incorporar la extensión a la enseñanza en su conjunto y a vincularla estrechamente con la investigación; (2) ampliar el acceso efectivo a la UR; (3) diversificar las trayectorias educativas; (4) promover una evaluación integral de la labor docente. En breve, se trata de avanzar en la renovación de la enseñanza universitaria para contribuir a la mejor formación de más gente.
El mundo del trabajo y el mundo de la educación
El programa de la nueva Reforma se caracteriza por el propósito mayor de contribuir a la generalización de la enseñanza avanzada y permanente. Esa meta fue propuesta por la delegación de Uruguay a la reciente conferencia mundial de la Unesco sobre la educación superior, pero no tuvo apoyo suficiente. La anécdota indica que se trata de una de las grandes batallas por la democracia en nuestra época. Enfrenta a las concepciones universitarias elitistas con quienes bregamos por la enseñanza avanzada para todos. Sólo una estrecha vinculación entre los mundos del trabajo y la educación abre posibilidades de ganar esa batalla. Modestísima pero emblemática señal en esa dirección es el convenio de colaboración entre el PITCNT y la UR para la formación de trabajadores, del que se dará cuenta en el acto del viernes 17 al que estamos invitando.
Presentando Gaceta.UR
Las grandes metas se alcanzan combinando bien tareas múltiples, la mayoría pequeñas. Para ampliar el acceso efectivo a la formación avanzada, hay que comunicar mejor y de manera interactiva lo que hacen las instituciones educativas. Ese espíritu orienta al Portal de la Universidad; con ese propósito se creó el Centro de Información Universitaria; en ese camino, reaparece el periódico de la Universidad. Denominado en esta nueva etapa «Gaceta.UR», la distribución de su primer número tendrá lugar también durante el acto en la sede del PITCNT.
La enseñanza terciaria y superior de ayer a mañana
La nueva publicación quiere ser un espacio para diálogos y reflexiones plurales acerca del futuro. Aparece ahora pues los aniversarios deben ayudarnos a encontrar en el pasado tanto la energía para defender los valores irrenunciables como la inspiración para abrir camino a lo nuevo. En esa perspectiva, la convocatoria del Comité de la UR para la Reforma Universitaria a las actividades del 160 aniversario se titula «Construir la renovación desde la afirmación de una gran tradición».
Esa tradición se remonta a los orígenes mismos de la República. El proceso de creación de la Universidad se inició durante el primer gobierno constitucional que tuvo el país; culminó en plena Guerra Grande, como afirmación de esperanza en un futuro mejor. La historia de la institución ha estado ligada a la defensa de la libertad, en especial durante el primer militarismo, la dictadura terrista y el segundo militarismo. Con todas sus limitaciones, contribuyó sustantivamente a hacer de la enseñanza uno de los activos de Uruguay. Gran parte de la creación nacional de conocimiento ha tenido y sigue teniendo lugar en la UR. Con sus luces y sus sombras, nuestra institución fue participante destacada del Movimiento Latinoamericano de la Reforma Universitaria, que a lo largo del siglo XX forjó un ideal de universidad socialmente comprometida y una práctica de impulso a la educación pública.
Fue el accionar convergente de las delegaciones latinoamericanas lo que determinó que, en la ya mencionada conferencia de la Unesco y contra el designio de sus principales organizadores, la educación fuera reivindicada como bien público. Lo será efectivamente en la medida en que se generalice el acceso a la formación avanzada. En Uruguay eso pasa por la creación de nuevas instituciones públicas de enseñanza terciaria y superior. Las dificultades políticas y constitucionales involucradas han quedado de manifiesto en la trabajosa aprobación reciente de la nueva Ley de Educación. Las dificultades académicas son todavía mayores: una institución de nivel realmente universitario no se crea de la noche a la mañana ni por un acto de voluntad. Este aniversario encuentra a la UR empezando a plasmar en los hechos una estrategia para colaborar en la construcción de un verdadero Sistema Nacional de Enseñanza Terciaria Pública, con prioridad a la innovación institucional en el Interior. En el conjunto del país de hoy se juega lo que será ese Sistema mañana.
La cuestión de la participación ciudadana
Uruguay emergió de la pavorosa crisis de 2002 habiendo aprendido bastante bien dos lecciones fundamentales. La primera es que políticas sociales muy activas e innovadoras son imprescindibles para conjurar la marginación de gran parte de la población; esta lección se inspira en lo mejor de la historia nacional, pero tiene renovada vigencia cuando las dinámicas sociales ligadas al nuevo papel del conocimiento son fuente potencial de gran desigualdad. La segunda lección, bastante menos aceptada todavía que la primera, es que un nuevo desarrollo del Uruguay, de carácter integral, es poco viable sin una incorporación masiva de conocimientos y gente calificada al conjunto de las actividades productivas de bienes y servicios.
La combinación de esas lecciones con una llamativa bonanza económica permitió avances significativos tanto en las políticas sociales como en las que se relacionan con la creación y utilización de conocimientos. Pero la afirmación de esos logros, t
odavía incipientes, se encuentra hoy con por lo menos dos problemas sustanciales. Por un lado, nos afecta la crisis en la que han sumido al planeta entero las políticas prevalecientes en los países «centrales». Por otro lado, son débiles los niveles de participación organizada en la forja de nuevas pautas para el desarrollo nacional.
Es pues urgente redoblar esfuerzos para aprovechar mejor esas dos lecciones y combinarlas en una estrategia que priorice la vinculación entre el conocimiento y la atención a los problemas sociales fundamentales. Ello requiere imaginación, generosidad y militancia. En el pasado, la cooperación entre los trabajadores organizados y los actores universitarios supo entusiasmar a mucha gente una y otra vez; ha sido uno de los símbolos orientadores de grandes esfuerzos de nuestro pueblo. Ese es el símbolo que buscamos destacar cuando la Universidad de la República cumple 160 años.
|*| Rector de la Universidad de la República
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