LA COLUMNA AMARILLA

Avioncitos

Hubo una época, en mi lejanísima niñez, donde acostumbrábamos construir unos avioncitos de papel que lanzábamos al aire con gran entusiasmo.

Lo hacíamos en la escuela, ya en plena clase, ya en los recreos, y hasta organizábamos competencias en el barrio. Ganaba quien lograba no sólo enviarlo a destino o más lejos, sino mantenerlo más tiempo en el aire. Obviamente, tanto la velocidad como la permanencia en vuelo eran efímeras. Pero, claro, nos divertíamos a lo loco y nos contentábamos, cuando el rezago era nuestro destino, si el avioncito al menos golpeaba la nariz o el ojo del nene o de la maestra que despertaban nuestra tirria. Además, ¡era tan barato!

Ah, qué tiempos.

¡Preciosa metáfora para describir la situación de Pluna!

¿Y si a fin de cuentas el Estado uruguayo no estuviese en condiciones, ni siquiera asociado a una empresa privada, de tener una aerolínea de bandera nacional? Puede sonar excesivamente dramático. Sin embargo, parece atendible lo que durante las últimas décadas ha ocurrido en el mundo con la industria de la aviación comercial y con la propia y recurrente historia de Pluna.

Quizás esté equivocado. Si se me demuestra, lo aceptaré. Mientras tanto, admito que no sé cuál puede ser la salida a este cuello de botella.

Algo es cierto: sola o acompañada ­casi siempre mal­ a la compañía uruguaya le pasa lo que a los niños de mi infancia: los avioncitos levantan vuelo a cada rato pero tienen tiro corto y caen, no literal sino simbólicamente, con una frecuencia que aterra. Mientras tanto, se pierden millones de dólares.

Sería espantoso que a Pluna le ocurriera lo que al avión que un día hizo Ruedita con madera y pedazos de chapa de zinc, en plena borrachera celestial y «pa’que pueda’guantá má’ carga»: cayó él, luego de que el Chiquito Otegui le metiera una piña porque le rompió el vidrio de la única ventana del boliche.

En fin, lo de Pluna está bueno para una lluvia de ideas, aunque el tiempo apremia.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje