LA POLITICA FISCAL
La política fiscal incluye la política del gasto público y la de los ingresos públicos. El gobierno del Frente Amplio inicia su mandato con un acuerdo clásico con el FMI con el objetivo prioritario de garantizar el pago de los servicios de la deu da del sector público, continuando con la política iniciada en los años 2003-2004 de alcanzar un elevado superávit primario. La Carta de Intención firmada en abril de 2005 contenía también modificaciones a la Carta Orgánica del Banco Central para otorgarle una mayor autonomía en la utilización de sus instrumentos de política económica. Esto fue modificado por la bancada parlamentaria del Frente Amplio que entendió que cada partido que gana las elecciones tiene el derecho democrático de fijar sus propios lineamientos de política económica, sin quedar subordinados a políticas de directorios anteriores de la institución. La bancada parlamentaria del Frente Amplio ya había rechazado un proyecto similar de autonomía del Banco Central durante el gobierno del Dr. Lacalle. El gobierno del Dr. Batlle había sufrido la crisis de 2002 y mantenía el objetivo prioritario de asegurar el pago de los servicios de la deuda y no tenía la sensibilidad por atender la problemática social. En cambio, el gobierno del Frente Amplio si bien no podía dejar de pagar la deuda atendiendo al acuerdo voluntario sobre la misma en el año 2003 también debía garantizar su atención por la profunda deuda social que había recibido como herencia del gobierno anterior. Por ello el presidente Tabaré Vázquez exigió incorporar en el Presupuesto Nacional una partida de 200 millones de dólares por dos años para atender la emergencia social, especialmente el agravamiento de la indigencia. Esta exigencia fue contemplada por el equipo económico con una rebaja sustantiva de la inversión pública financiada por rentas generales. Pero el brutal aumento de los precios internacionales de los principales productos de exportación permitió que el crecimiento económico superara ampliamente las metas de crecimiento explicitadas en el presupuesto. En el año 2006 la meta de aumento del PBI era de 2% y en la realidad alcanzó al 7%. En el año 2007 la meta era de 3,5% y en la realidad el aumento del PBI fue de 7,4%. Para 2008 la meta fijada en el presupuesto era de 3% de crecimiento del PBI, que se incrementó en la actual Rendición de Cuentas al 5,25%, pero que en la realidad parecería que volverá a superar el 7%. Los precios internacionales vuelven a constituirse en un factor central, dados los altos aumentos en los precios internacionales de la soja y especialmente de la carne, que se incrementaron en más del 50% con respecto a los altos precios de 2007. Estas diferencias entre lo proyectado y la realidad nos dificultan una clara definición del nuevo espacio fiscal para el año 2009. El mayor crecimiento del PBI con respecto al proyectado significó un importante aumento de los ingresos fiscales que permitieron mayores gastos en educación, salud y Plan de Equidad que diferencian nítidamente al gobierno del Frente Amplio de los gobiernos de los partidos tradicionales. Los gastos sociales se aumentaron también por el traspaso proveniente del menor pago de intereses en moneda nacional. En la realidad la deuda bruta del sector público se ha seguido incrementando en más de 3.000 millones de dólares en este período de gobierno, lo que significa una variable vulnerable para el futuro, pese a los logros obtenidos en el aplazamiento en la amortización del capital. En la medida que la deuda bruta sigue aumentando, lógicamente también lo hacen los intereses correspondientes expresados en moneda extranjera. Pero el gobierno recauda en pesos y debe comprar los dólares para pagar los intereses correspondientes. La caída del tipo de cambio nominal afectando la competitividad del país le permitió un ahorro de pago de intereses en moneda nacional de 150 millones de dólares para esta Rendición de Cuentas, bajando la participación de estos intereses en el gasto total de 34% a 22%. La causa de esta novedad deriva exclusivamente del descenso del tipo de cambio.
Para un gobierno de izquierda el gasto social es una herramienta central para la redistribución del ingreso, y en los hechos son infinitos los requerimientos del mismo. Siempre van a faltar recursos para atender suficientemente los requerimientos de la educación, de la salud, de la vivienda, de la pobreza. Pero se puede gastar en función de los recursos obtenidos, por lo que no compartimos el criterio del equipo económico de rebajar los ingresos fiscales de 32% con respecto al producto al 28% proyectado. Por ello no concordamos con una reforma tributaria que termina rebajando la presión tributaria. Tampoco compartimos de la reforma tributaria la implantación del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas de carácter dual que favorece más a las rentas de capital que a las rentas del trabajo, ni la rebaja del Impuesto al Patrimonio, ni a las rentas de las empresas, ni las formas de financiamiento de la reforma de la salud.
Para la Rendición de Cuentas de 2007, que determina el gasto para el año 2009, vale la pena hacer una serie de precisiones sobre el espacio fiscal correspondiente:
a) El Ministerio de Economía y Finanzas tiene el monopolio de la información y ha manejado diversas cifras sobre el espacio fiscal.
b) Antes de presentarse esta Rendición de Cuentas se realizó una reunión en Suárez donde el Presidente de la República y el ministro de Economía expresaron con contundencia que el espacio fiscal no podía superar de ninguna manera los 319 millones de dólares.
c) Posteriormente, como no se alcanzaría al 4,5% del gasto en educación sobre el PBI, se incrementaron 30 millones de dólares, llevando el espacio fiscal a 349 millones de dólares.
d) Los problemas con el Poder Judicial llevaron a modificar el IRPF de los jubilados por el IASS (Impuesto a la Asistencia de la Seguridad Social) con una pérdida de recaudación de 40 millones de dólares que incrementó el espacio fiscal a 389 millones de dólares.
e) Las modificaciones al IRPF aumentando el mínimo no imponible y duplicando las deducciones por hijos tienen un costo de menor recaudación de 100 millones de dólares. El ministro de Economía comunica a la bancada parlamentaria del FA que no se modifican las metas sobre el proyectado déficit fiscal, ni se rebajarán los gastos previstos en la Rendición de Cuentas, ni otros extrapresupuestales. El nuevo espacio fiscal que alcanzaría a 489 millones de dólares se financiaría exclusivamente con el crecimiento económico. No hubo respuesta a la interrogante si se piensa volver a bajar el tipo de cambio nominal para continuar el «ahorro de intereses» como elemento de financiamiento presupuestal.
f) Con esta variabilidad del espacio fiscal que en pocos meses pasó de 319 a 489 millones de dólares se afecta la credibilidad de la información proporcionada y nos queda la interrogante si no es factible elevar el mínimo no imponible del IRPF a 14.000 pesos mensuales, que significaría una rebaja de recaudación de 40 millones de dólares, a la luz de que las estimaciones de crecimiento económico superan largamente las proyectadas en esta Rendición de Cuentas.
|*| Senador por el Espacio 609-FA, – economista
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