Montevideanos a pedal
El sitio Terra en Internet sostiene que «la historia acredita a un francés, monsieur De Sivrac, la invención de la bicicleta en 1680″, que no tenía pedales como la vemos actualmente por lo que era impulsada con los pies sobre la tierra. Fue un herrero escocés, de apellido McMillan quien, en 1834, fue el primero que fabricó pedales con bielas conectadas al eje posterior de un triciclo con ruedas de madera y barras de hierro. Dicen que la primera bicicleta, que se asemejó un poco a la que se utiliza hoy, surgió en 1850 en Inglaterra. Y que en 1866 un francés llamado Pierre Lallement fue el primero que trajo la bicicleta a América». Sin embargo, otras fuentes atribuyen el invento a Leonardo da Vinci.
Quienquiera haya sido el inventor, difícilmente imaginó que su creación representaría un artículo de extrema utilidad para trasladarse en los tiempos que corren. Según un estudio de la Asociación de Usuarios de Bicicletas de Argentina «el uso de bicicletas en Buenos Aires creció 51% en el último año debido a la crisis económica. En Uruguay también aumentó el número de personas que se mueven en este tipo de birrodado. La empresa fabricantes de bicicletas Motociclo detenta el 80% del mercado nacional. Su gerente de ventas, Luis Irigoyen dijo a LA REPUBLICA que «este año la venta había arrancado con cifras menores a otros años pero a partir de la crisis bancaria, hubo un incremento en la venta de bicicletas de un 2 o 3%». De todas formas «la venta anual de bicicletas en el mercado local oscila en unas 100 mil y estamos dentro de esos parámetros. Teniendo en cuenta que la crisis es hoy mucho más aguda que años anteriores, mantener las ventas en alguna medida para nosotros significa un aumento». Irigoyen destacó que uno de los factores que seguramente permitió mantener la venta de bicicletas es que «los precios han caído enormemente. Bicicletas que el año pasado costaban más de U$S 100 hoy valen U$S 59″.
Así como en el Río de la Plata, la crisis provocó un masivo vuelco de la gente hacia el uso de la bicicleta como medio de transporte, en otras partes del mundo donde reina la prosperidad, el birrodado se encuentra en decadencia. En abril, la agencia EFE informó que la invasión masiva de automóviles debido al enriquecimiento de una parte significativa de la población china durante las últimas décadas provocó una crisis en la industria de las bicicletas.
Pero el uso de la bicicleta, más allá de una alternativa económica también puede implicar una filosofía de vida. De lo contrario no se explica que países ricos como Holanda ostenten récords en la materia. Un informe publicado por el diario argentino Clarín el 18 de agosto de este año, dice que los holandeses son quienes más usan la bicicleta como medio de transporte. Con 15 millones de habitantes, Holanda tiene entre 16 y 20 millones de bicicletas, la mayor concentración del mundo. Le siguen Dinamarca y China. En Holanda existe además un sindicato de ciclistas desde hace 125 años.
Montevideo privilegia el transporte público
Hace unos 5 años, en Uruguay, varias organizaciones no gubernamentales y ciudadanos comunes habían conformado un movimiento llamado «Subite a los pedales». Durante casi dos años, los últimos viernes de cada mes organizaban una bicicleteada por 18 de Julio desde la Plaza del Entrevero hasta la Universidad. El objetivo era fomentar el uso de la bicicleta, exigiendo la construcción de ciclovías pero no tuvieron mucho éxito.
En México los Bicitekas se definen como «un grupo de ciudadanos que queremos una ciudad y una sociedad humanizada. Impulsamos una cultura de la bicicleta, como una forma de vivir. Nos oponemos al desarrollo urbano que considera al automóvil y no a las personas, como el ente más importante en la ciudad».
En lo que a impulsos políticos se refiere, seguramente uno de los más importantes es el de Copenhage, en Dinamarca, donde según el informe de Clarín existe un sistema público de bicicletas provistas por la municipalidad, que pueden usar libremente los vecinos para trasladarse de un punto a otro de la ciudad. La gente las toma, las usa y las deja.
Las autoridades de Montevideo, en cambio, privilegian el uso del transporte público. El director de la división Tránsito y Transporte de la comuna, Felipe Martín, dijo a LA REPUBLICA que si bien se verificó «un crecimiento muy importante de ciclomotores y de bicicletas nos preocupa su inserción en la circulación». El Plan de Ordenamiento Territorial prevé más ciclovías, pero por el momento la comuna no piensa en su construcción. Actualmente hay ciclovías: una de paseo en la Rambla y otras dos en Bulevar Artigas y Belloni.
Como aspecto problemático Martín destacó que a veces los ciclistas creen que no es necesario respetar las normas de tránsito. Aclaró que «al utilizar la vía pública las bicicletas deben cumplir con todas las exigencias del tránsito. Nuestro personal está especialmente aleccionado para que quien circula en bicicleta cumpla con la normativa» aunque ante la infracción de un ciclista, sólo «realizan una simple observación». No se toma otro tipo de medidas porque a diferencia de la vieja Ordenanza, en la actual la parte punitiva no está prevista debido a que los vehículos no están registrados.
El jerarca considera que «sería bueno tener una libreta para poder circular como existía antes donde la bicicleta estaba asociada a un titular que era el responsable». Adelantó que «en 2003 deberemos incorporar algún elemento más concreto en materia de exigencias para los ciclistas reforzando la actual normativa». Comentó también que se analizará con el resto de las intendencias la necesidad de imponer el uso del casco para los ciclistas.
En materia de accidentes, el año pasado la Intendencia de Montevideo comenzó a relevar la participación de las bicicletas en los accidentes de tránsito. Las cifras indican que en el 2001 hubo 384 accidentes leves, 150 graves y 27 fatales. De 2002 hay datos hasta junio. Hasta esa fecha hubo 236 accidentes leves con participación de ciclistas, 49 graves y 7 fatales. *
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