Familias que viven en boxes de Maroñas pasarán a residir en viviendas del BHU
Hace unos días les llegó el cedulón de desalojo intimándolos a abandonar los boxes del Hipódromo de Maroñas, que está en plena remodelación. A partir de urgentes negociaciones, 10 familias, que cuentan con 35 niños pasarán a habitar en viviendas del Banco Hipotecario del Uruguay (BHU).
Según el cronograma de obras del Hipódromo, antes de enero próximo se reabrirá la principal pista hípica del país, hecho que conllevaba el desalojo de unas 50 personas que viven en calidad de intrusos dentro del Hipódromo cerrado hace años.
Hace unos 15 años que familias con 5 o 6 integrantes, duermen, cocinan y efectúan sus necesidades fisiológicas en piezas de cuatro por tres metros confeccionadas para caballos.
No tienen agua corriente, y para obtener energía eléctrica se «cuelgan» del tendido de UTE. Para calentarse y cocinar colocaron resistencias en ranuras hechas en los ticholos con que están construidas las paredes. Estos vecinos habían denunciado su situación de precariedad y reclamaban no quedar desamparados en la calle. La historia pudo tener varios desenlaces pero esta vez el final será feliz.
En unos días, los niños que jamás vivieron en una casa normal, abandonarán las caballerizas su hogar habitual para pasar a vivir en viviendas para humanos.
Seguramente no extrañarán su cama confeccionada con alfalfa, ni el olor con el que conviven proveniente de los excrementos y el orín de los caballos, sus vecinos, que se filtran por las hendiduras de las paredes.
Las autoridades del BHU irán al Hipódromo de Maroñas para que los ocupantes del lugar firmen el acuerdo que les permita residir temporalmente en un complejo de viviendas ubicado en las cercanías del centro hípico.
Gracias a la intervención de la Comisión de Asentamientos de la Junta Departamental de Montevideo y de la Coordinadora que nuclea a estos «barrios» irregulares, se logró esta solución. El BHU accedió a la solicitud de los ediles de otorgar la propiedad hasta que sean realojados las 60 familias habitantes de siete manzanas de las cercanías del Hipódromo. Este reordenamiento se debe a trabajos proyectados para las vías de acceso al círco hípico que será encarado por la Intendencia capitalina y el Ministerio de Vivienda.
La historia
Hípica Rioplatense, empresa administradora de la pista de carrera de Maroñas inició el proceso de desalojo y las familias ya recibieron el cedulón que los intima a irse.
Ante esta situación, la Comisión de Vivienda del Senado por unanimidad de sus integrantes envió una carta al Hipotecario solicitando una solución para estas personas, y el jueves pasado, el Directorio del BHU aprobó dar en comodato las vivienda tras tener el aval de la comuna de que estos ocupantes estaban incluidos en el proyecto de realojo de las 60 familias de 7 manzanas de Maroñas.
Los residentes de los stud son 38 niños (34 de ellos nacieron y se criaron allí) y una veintena de mayores.
Muchos son desempleados o ganan menos de $ 100 diarios por trabajar cuidando a los equinos.
Entre esta población hubo quienes debieron recurrir a la mendicidad y casos aislados de prostitución. Desde el mes de agosto, el Instituto Nacional del Menor (Iname), conjuntamente con la organización San Vicente le dan a cada familia una canasta con alimentos y se envió a los menores al Club de Niños del Iname, evitando de esa forma la deserción escolar.
El edil Gustavo Rojo, que tuvo una importante participación en la búsqueda de una solución para esta gente, solicitará una entrevista con el ministro de Vivienda a fin de que estos residentes vivan temporariamente en construcciones de esa secretaría hasta que se termine de construir el complejo donde serán realojados definitivamente.
Se estima que el novel ministro de Vivienda, Saúl Irureta Saralegui, actuaría con celeridad en este caso, ya que antes de ser nombrado para el cargo, estuvo muy vinculado con la organización San Vicente que fundara el padre Cacho, actuando como arquitecto asesor de la obra. *
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