Tiene la palabra
Al ministro del Interior, Guillermo Stirling
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Fasano Mertens
* He leído con estupor e indignación la entrevista a usted con periodistas de El País de fecha jueves 14 de noviembre de 2002. Nada tengo que objetar a sus declaraciones sobre temas ajenos a su función, como una presunta candidatura a la Presidencia de este ya bastante infortunado país; o sus opiniones sobre la izquierda nacional. No señor, supongo que está usted en su derecho.
Pero permítame, señor ministro, decirle que me agradaría que dispensara algo del precioso tiempo de que usted dispone al tema que sí es de su competencia y de mi particular interés.
El 19 de diciembre próximo se cumplirá un año del alevoso tratamiento de que he sido objeto por personal de la Seccional 13ª de Policía, cuya responsabilidad usted ha reconocido respondiendo a mis requerimientos.
Sin embargo hasta hoy no he tenido una respuesta concreta y ni siquiera sé, a un año de los hechos, si sus dependientes involucrados en el atropello, que tienen nombres y apellidos, han sido investigados al respecto.
Mi carta a usted dirigida, ha provocado una inspección que solamente se ha circunscrito a transcribir partes policiales tendenciosos, omisos y mentirosos. De esto que digo hay prueba escrita y firmada por al menos uno de sus dependientes de la Seccional 13ª. Las actuaciones realizadas por su orden me fueron comunicadas el 3 de setiembre de este año, dejando constancia de que «la notificada cuenta con diez días hábiles para, en caso de creerlo conveniente, presentar descargos».
En carta del día 12 del mismo mes hice los descargos pertinentes y solicité una entrevista con usted. Al mismo tiempo mis dos testigos, ancianos de 70 y 79 años, literalmente imploraron también una entrevista personal. Estas dos personas han sido citadas hace más de un mes por la Fiscalía de ese Ministerio y se les han tomado las declaraciones de rigor, pero no contaron con su presencia, como ellos esperaban. Yo sigo ignorado. Tampoco sé si han sido citados los otros involucrados.
Señor ministro: usted dispone de tiempo para entrevistas y tiene tiempo para hacer declaraciones de acuerdo a sus ideas, pero también tiene obligaciones que en este caso no cumple. Tengo pendiente un proceso judicial provocado por personal de su directa dependencia. No debe ser la primera vez que el personal de la 13ª comete desmanes, y seguramente no fue la mía la última. Lo invito a referirse al diario LA REPUBLICA del 9.9.02 pág. 26 bajo el título «Procedimiento policial».
Señor ministro: tengo los mismos derechos civiles que el doctor Tabaré Vázquez. Si usted dispuso de inmediato la protección de este ciudadano ante un atentado, también yo he sido amenazado de muerte y ni usted ni nadie se ha ocupado de protegerme y proteger a mi familia.
Por cuanto antecede, señor ministro del Interior, escribano Guillermo Stirling, me permito exigir que mi caso sea tratado con la máxima urgencia. De ello depende la posibilidad de cancelar mi nombre del prontuario que existe en vuestras oficinas. A ese prontuario jamás debiera haber ingresado si no fuera por la actitud de funcionarios sin escrúpulos ni dignidad, que se dice están al servicio de la sociedad.
Quiero limpiar mi nombre y quiero, como otros miles de orientales, llevar lejos de aquí a mis tres hijos, a cualquier lugar del planeta, donde puedan tener al menos alguna perspectiva de trabajo. Con un proceso pendiente, no tengo ni siquiera la posibilidad de obtener un pasaporte. Estoy prisionero en este castigado Uruguay, por culpa de los vándalos que usted tiene el deber de controlar.
Señor ministro: reitero mi exigencia de vuestro inmediato tratamiento de este caso. No puedo esperar más. El destino de mis hijos está en sus manos. Lucharé con uñas y dientes hasta lograr que ese destino no esté mancillado por el recuerdo del padre injustamente prontuario.
Para finalizar, señor ministro, conmino a usted a darme una respuesta definitiva en forma privada o públicamente.
Saludo a usted atentamente.
JORGE NOBLE – CI: 2.916.596-4
Accidente fatal
Señor Director de Tránsito y Transporte de la Intendencia Municipal de Montevideo,
Don Felipe Martín
* He sido electo por los habitantes del zonal 7, que comprende los barrios de Buceo, Malvín y Punta Gorda, para ocupar un lugar en el Concejo Vecinal del Zonal 7 e interesarme por los problemas del barrio, canalizando sus aspiraciones, ya sea ante la IMM como ante otras autoridades locales y nacionales, en lo que tenga que ver con asuntos municipales.
En tal calidad, junto a las señoras y señores concejales (somos 30 electos) me he venido preocupando también de problemas de Tránsito y Transporte. En realidad este problema se ha convertido en tratar de salvar vidas humanas e integridades humanas. Desde que asumimos nuestro mandato en febrero (otros Concejales ya lo habían hecho anteriormente) hemos planteado la conveniencia hoy día diría necesidad imperiosa de que se adopten algunas medidas para el cruce vehicular y sobre todo de peatones de la Avda. Gral. Paz con la calle Coimbra. Este cruce se ha transformado, particularmente para los peatones, en una trampa mortal.
General Paz y Coimbra es el camino para salir y para volver de la Costa de Oro y de las playas de Este. Pero no es y se lo hemos señalado reiteradamente a usted, una pista de carreras automovilísticas, no es «Indianápolis» ni «Le Man», como parecen considerarlo muchos conductores de vehículos que ni siquiera respetan la velocidad máxima autorizada, que es de 75 kilómetros por hora. Dicho sea de paso esto ya es excesivo, cuando en la mayoría de las ciudades europeas el máximo a que puede circularse en ciudad son 50 km por hora y a veces 60. En esos países se ha reducido notablemente el número de siniestros y sobre todo el de víctima de siniestros.
Las medidas que ha sugerido hasta el hartazgo nuestro Concejo van desde construir un rond-point (llamado giratorio), que costaría muy poco dinero, a colocar un semáforo luminoso en dicho cruce, y aún la de rebajar el límite máximo de velocidad a 60 kms por hora. Estos planteos se han reiterado periódicamente, a medida que sucedían accidentes con pérdida de vidas humanas. Pero la Dirección de la que usted es responsable parece atribuir mayor importancia a acelerar el ritmo de circulación vehicular, que a salvaguardar vidas humanas. O a responder nunca por escrito que la Intendencia no tiene dinero y que el semáforo es muy caro. No sé cómo hacer comprender a los responsables de la Dirección, que mayor es el costo de una vida. Pero además rebajar la velocidad no cuesta un solo céntimo, y construir el rond-point costaría muy poco.
El día de hoy, 24 de noviembre de 2002, la locura automovilista de la velocidad para entrar o salir de Montevideo, ha cobrado su tercera víctima mortal en lo que va del año, en una joven adolescente. La anterior, que ocurrió apenas en octubre de 2002 y afectó a un hombre de edad mediana, había motivado un fuerte planteo aprobado por la Plenaria del Concejo Vecinal, consagrado en carta a vuestra Dirección Municipal. Lamentablemente nuestros planteos no han logrado ni sensibilizar, ni aún lograr que se tomen medidas para alejar la posibilidad de que ocurran accidentes como los descriptos. Y no me extiendo sobre los numerosos choques que no han producido víctimas, pero sí daños materiales.
Señor director, infórmese, averigüe y decida por fin que no es más importante acelerar el tránsito en Montevideo, que proteger a los peatones, habitantes de esta capital.
Atentamente,
ALEJANDRO ARTUCIO – CONCEJAL VECINAL ZONA 7
Los ultras de Adeom deberían tomar el ejemplo de Lula
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El conflicto de Adeom, dentro de su traumático desarrollo, sirvió para conocer mejor, a la gente de ese gremio, y a las tendencias políticas de algunos dirigentes. En primer lugar, no voy a ignorar, que su reclamo tenía (o tiene, porque aún no se ha solucionado) un principio; una filosofía, que nadie puede desconocer. Los convenios colectivos, exigen, que cuando sube el costo de vida, debe recuperarse éste, en igual porcentaje.
Pero yo le pregunto a los dirigentes de Adeom: ¿Ellos son dirigentes sólo para Montevideo? Porque en Treinta y Tres, por ejemplo, hace un tiempo, o en Rocha, antes y ahora, ha tenido serios problemas para cobrar sus muy flacos salarios. Y por más que griten, no los contemplan. Tienen muchísimo menos salario; nada de salario vacacional, ni servicio médico; y no agreden a nadie, protestan con respeto; no saben de agresiones, insultos a las autoridades, y toda esa virulencia que se vio en la capital.
Políticamente, los ultras han sido acusados (y ni se molestaron en desmentirlo), de complotarse con los ultraderechistas. Es decir, que se juntaron increíblemente, ultraizquierdistas y ultraderechistas, para fomentar toda esa locura, que asombró a la gente honesta de este país. Justo en un momento en que el país está en emergencia y no es exagerado este término: porque es de extrema gravedad, y todos debemos saberlo, la situación macroeconómica, y social que hizo eclosión este año.
Yo pienso que en estas circunstancias, debe escucharse a los líderes; a Tabaré Vázquez, los dirigentes de Adeom, lo escucharon a medias. Se aprovecharon, de su influencia en la opinión pública, para buscar su pronunciamiento público. Y él dijo, que su reclamo era justo, pero que en este momento, la Intendencia sabía, si podía cumplir o no.
Tendenciosamente, dijeron que el futuro Presidente, ¡Quiera Dios!, los apoyaba.
Y lo peor, es que siguen sin bajarse del caballo, y diciendo lo mismo. Yo, como gremialista, que toda la vida fui, aprendí, que no siempre se puede ganar; que siempre se debe negociar; que todo es inútil cuando el gobierno es intransigente, pero no debe bajarse los brazos, y seguir luchando con respeto y con firmeza. Pero cuando un gobierno comunal, o nacional, es dialoguista, debe dialogarse mucho, antes de ir a una huelga. Y llevar a los afiliados, a extremos de la agresión, y del insulto, no sirve. Además, en estos momentos, se no puede «apretar» a nadie. Ni siquiera se puede hacerlo, con quienes se llevaron toda «la guita» como los señores banqueros. La Intendencia ha sido un ejemplo para todo el país. En estos momentos, son quienes tienen más conquistas. No digo que se deba igualar para abajo, pero sí debe darse plazo, para que las cosas mejoren, y estoy seguro que Arana y su equipo, tendrán mucho gusto en llegar a un arreglo.
Me da tristeza, escuchar a Croce, a don Helios Sarthou y otros, defendiendo a extremistas de izquierda que se unen con extremistas de derecha, en un partido, llamado PT.
No hay que confundir el PT de Lula, que ese sí que es un triunfador, un hombre justo; no un aventurero. Lula fue gremialista, pero no tengo noticias de sus agresiones físicas ni verbales. Además, ahora, para triunfar, logrando nada menos que 53 millones de votos debió correrse un poco hacia el centro.
Modestamente, pienso que en el manual del hombre de izquierda, deben estar: Un sentido de la solidaridad, de la justicia, de la honestidad sin renuncios; de la capacidad de diálogo, sintiendo que el asunto, no es ganar o perder; sino lograr establecer la justicia.
El electo Presidente de Brasil, debe ser tomado como ejemplo. Señores dejen de escuchar a doña Cristina Ferro, y a los hombres que ya mencioné. Sean solidarios y no «embreten» a don Mariano. El no merece insultos, merece comprensión. Se necesita sumar esfuerzos y no restarlos. Multiplicar ciudadanos convencidos y no dividir opiniones, y buscar el odio y la injusticia.
LUIS CARLOS PIEDRA BUENA
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