El Hospital Pereira Rossell se queda prácticamente sin cirujanos
El movimiento realizado ayer por parte del Ministerio de Salud Pública (MSP), donde explicó en conferencia de prensa que no podrán aumentar las retribuciones de médicos contratados de acuerdo al Indice de Precios al Consumo (IPC)», provocó la inmediata respuesta de los cirujanos pediátricos.
Los especialistas se clasifican en quienes son presupuestados o funcionarios públicos y por ello reciben el pago de un sueldo base y otros profesionales que son directamente contratados por la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE).
LA REPUBLICA informó el 9 de noviembre sobre la situación de unos 2.000 médicos que además de su sueldo base reciben incentivos, que según los galenos oscilan entre $13.000, $15.000 y $17.000.
Del total de 25 cirujanos pediátricos que hay en Uruguay, sumando titulares y suplentes, sólo 7 de ellos son presupuestados o funcionarios públicos.
El MSP entiende que un grupo de especialistas recibe haberes que rondan los $50.000, incluyendo incentivos. Desde la Sociedad de Cirugía Pediátrica, Alex Acosta, dijo a LA REPUBLICA que «la cifra dada por el Ministerio no corresponde a la realidad, ya que el sueldo base de un cirujano es de $2.900 y los incentivos no superan los $10.000″.
Acosta añadió que «se gastará más si las cirugías comienzan a realizarse en el sistema mutual», porque en este sector a diferencia del público existe el pago por acto médico.
El MSP paga a los cirujanos pediátricos $104 la hora en cada guardia semanal que se extienden durante 24 horas.
En el Hospital Pereira Rossell se realizan de 3 a 5 operaciones pediátricas de urgencia por día y unas 20 intervenciones coordinadas por semana. Entre ellas se encuentran las más frecuentes, apendicitis, politraumatizados, tumores, hernias, intervenciones en testículos.
Declaración de servicios esenciales
La decisión de los cirujanos de niños, que siguió a la resolución de los anestesistas no presupuestados, de no asistir a sus trabajos a partir de mañana, se tomó ayer, cuando los especialistas leyeron el comunicado del MSP en la prensa y entendieron que no existen avances en las negociaciones.
Los médicos que son contratados y no funcionarios presupuestados, sostienen que su contrato fue finalizado por el MSP.
Sin embargo, los especialistas que además son funcionarios públicos y reciben incentivos pueden verse en una situación dudosa si deciden no ir a trabajar, ya el Poder Ejecutivo podría declarar a los cargos «servicios esenciales».
A comienzos de noviembre la cartera de Salud Pública envió telegramas colacionados a cirujanos de adultos y niños, médicos intensivistas y pediatras, con el objetivo de denunciar el convenio firmado en el año 2000, donde se establecía un incremento según las variaciones del IPC. Al mes de noviembre, los haberes de los médicos deberían adicionar alrededor de 20%.
En un comienzo el MSP también había planteado la reducción de 20% en el pago de los incentivos, pero esta idea quedó stand by.
Una de las últimas propuestas de las sociedades científicas, consistía en que «el sueldo básico a partir de noviembre de 2002 será el que resulte de aplicarle al sueldo de julio de 2002 el 15% de incremento».
El porcentaje se debe a una claúsula gatillo firmada en el contrato del año 2000, que establece que en caso que la inflación supere 15%, se pagará tal incremento.
El comunicado del MSP y la conferencia de prensa de la secretaría de Estado realizada ayer, indican que no podrá otorgarse ni esa adición y ninguna otra. *
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