Logros del debate
NELSON DIAZ
Durante 72 horas, entre el viernes y domingo pasado, bajo la consigna «Otro mundo es posible» la tradicional modorra montevideana se vio sacudida con la instalación –básicamente en el centro de la ciudad– de seis paneles centrales, noventa talleres, decenas de seminarios y cientos de expositores que propiciaron un ámbito de debate y discusión, al que concurrieron unas cuatro mil personas.
Los temas propuestos por los 38 grupos convocantes abarcaron un amplio espectro, que incluyeron, entre otros, la crisis del sistema financiero, la violación de los derechos humanos, la exclusión y la pobreza, la crisis del capitalismo en la región, el trabajo y prostitución infantil, medio ambiente, el papel de la Universidad en la reconstrucción nacional, la defensa del derecho a la información y la relación entre el poder y los medios de prensa.
Otro eje del evento se desarrolló en la Rural del Prado, en el espacio denominado Foro de Acá, que incluyó campamentos, fogones, charlas sobre educación popular, distribución de la tierra, huertas orgánicas y experiencias comunitarias, así como muestras, juegos y actividades artísticas.
A siete días de la experiencia, y a modo de balance primario, la masiva concurrencia y la participación de los presentes, fue otros de los puntos que coincidieron en destacar Brenda Bolgiaccini, de la Red de Amigos de Pérez Aguirre, Clara Píriz, presidenta del Instituto Tercer Mundo, y Selene Cheroni, integrante de la Asociación Latinoamericana de Medicina Social (Alames).
«Ha sido una organización muy sui generis, donde participó gente de organizaciones muy grandes, pequeñas o a título personal, lo que amerita hacer balances de distintas perspectivas. Lo que todos tenemos clarísimo es que hemos aprendido una cantidad», afirmó Píriz.
Encuentro y participación
Para los organizadores, la experiencia comenzó a gestarse en febrero pasado, cuando se inició lo que las entrevistadas definieron como un proceso de acercamiento y conocimiento entre los grupos convocantes.
«Si se quiere, hay un momento culminante que fue la realización del foro en sí mismo, pero existió un trabajo previo de grupos muy diferentes. Tenías desde el PIT-CNT o Fucvam, hasta dos policlínicas de La Teja u organizaciones que trabajan con los más excluidos, como Factor S. El foro es una diversidad de formas de expresión y de organización de la sociedad civil», resume Bolgiaccini.
«Ese proceso de conocimiento antes del foro es algo que nosotros valoramos mucho.
El objetivo no es sólo el intercambio de ideas y de pensar juntos, sino que implica el conocimiento de afinidades y la búsqueda de actividades en conjunto. Es todo un desafío aprender a trabajar en la diversidad», señala Píriz.
El rol del foro es generar un espacio de encuentro que oficie de disparador de diferentes temas que estén en el seno de la ciudadanía y que, en ocasiones, mantienen su condición de tabú para la sociedad.
Si bien la marcha contra el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), en el marco del acto de apertura, fue la actividad más difundida por los medios de comunicación, hubo otros debates enriquecedores, como la despenalización del aborto (realizado en el propio edificio de la Universidad Católica del Uruguay).
«No puede ser que se tomen decisiones con base en la no discusión o al silenciamiento», agregó Píriz.
Según Cheroni y Bolgiaccini, las propuestas y soluciones planteadas como un camino alternativo a la crisis fueron de vital importancia. «Los participantes no se quedaron simplemente en la retórica. Por el contrario, asumieron un compromiso frente a las actuales circunstancias», manifestó Cheroni. *
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