La historia comenzó en La Teja
El 14 de febrero de 2001, LA REPUBLICA informó sobre los primeros casos de plombemia registrados en La Teja y zonas aledañas como los asentamientos Primus e Inlasa, ubicados en la planta homónima, en Capurro, donde se detectaron 74 niños intoxicados con el metal.
La situación ameritó la intervención del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma), la Intendencia Municipal de Montevideo y el Ministerio de Salud Pública.
Se creó entonces una comisión multisectorial con la participación de representantes vecinales que funcionó en la sede del MSP. Luego de idas y venidas, y algún que otro desencuentro entre las autoridades y los vecinos, se lograron avances para solucionar la situación.
Una dotación del Ejército realizó trabajos de remoción de tierra en cañada Victoria y asentamiento Primus, lugares donde se detectó la presencia de plomo.
Las mayoría de las familias afectadas exigieron ser trasladadas hacia otros puntos no contaminados. La comuna capitalina donó tres predios, mientras que el Ministerio de Vivienda se comprometió a la construcción de un total de 178 viviendas. Un equipo de médicos del MSP elaboró una lista con los casos que debido a la cantidad de metal en sangre detectado, se aconsejaba su traslado de forma inmediata. En estos casos, los afectados fueron trasladados a viviendas costeadas por el Estado. *
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