Tiene la palabra
El gobierno divertido
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Me dirijo a usted para que por medio de su periódico, se me permita hacer una reflexión y un pedido al señor Presidente de la República, doctor Jorge Batlle.
Pese a que se nos prometió un gobierno divertido, nos hemos ido acostumbrando a transitar en un tobogán de desesperación sin mayores reacciones populares, diría que hasta con resignación.
Aceptamos como cosas del destino, que un par de familias de banqueros se alcen con los ahorros de miles de personas ante la impasividad o inoperancia de las autoridades encargadas de fiscalizar los bancos.
Aceptamos también que el sistema de salud, una vez orgullo de los uruguayos, se debata entre la vida y la muerte de muchas mutualistas. Ni hablar de salud pública o el Clínicas.
Aceptamos también tener que volver con lágrimas en los ojos del aeropuerto, luego de ver partir para siempre a nuestros hijos y nietos. Aceptamos que cada vez sean más los niños que en los semáforos corretean entre los autos, o las madres con niños en la cadera pidiendo la monedita salvadora, mientras las autoridades del Iname pasean en autos oficiales y hacen declaraciones huecas y retóricas.
Aceptamos que pequeños ahorristas y jubilados hayan caído en el trampero de los plazos fijos y que los que le creyeron a usted, que los animaba a endeudarse en dólares y hoy están por perder la vivienda deban resignarse.
Pero los que vimos el informativo de la TV el día de la lluvia de la semana pasada, esos no vamos a aceptar lo que vimos.
Me refiero a una familia de Artigas. Un matrimonio joven con un bebe de brazos que dormían en un caño del puerto del Buceo.
Hace años recorrió el mundo una foto de una niña vietnamita corriendo desnuda por salvar su vida, con el terror pintado en su rostro.
Esa foto no la olvidaré nunca, como la imagen de esa joven artiguense parada llorando bajo la lluvia, con su hijito que también se mojaba, que apenas se quejaba sin fuerzas víctima de hipotermia. Ese joven padre que también lloraba con el agua a la cintura tratando de salvar un triste bolso donde estaban sus pocas pertenencias flotando.
Este fue el Uruguay que usted y su equipo hicieron, el Uruguay del hambre y la miseria, de la desesperanza de una quinta parte de la población activa sin empleo.
Esto no es divertido señor Presidente, esto es triste.
Es por eso y sabiéndolo un hombre de grandeza moral, que quizás siendo un pionero, le ruego a usted con todo respeto, que de un paso al costado. Apelo a su grandeza para que renuncie, llame a elecciones, a una asamblea constituyente, o alguna otra solución constitucional que traiga otros hombres, de izquierda, de derecha, de centro o de donde sea, pero alguien que nos salve. Usted a lo mejor lo intentó y puso lo mejor de usted para hacerlo pero no pudo.
Doctor Batlle, por favor no nos humille más, no nos avergüence más. Usted todavía puede tener el gesto de grandeza e irse por la puerta grande. No espere a que los orientales gritemos como los argentinos «que se vayan todos».
Con todo respeto a su cargo y su persona, saludo a usted muy atentamente,
J. DI PALMA – CI 1.038.441-5
Empresa contratada por UTE destroza veredas
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En calle Colombes entre Caldas y Dalmiro Costa, una empresa contratada por UTE cambió viejas columnas, de las que sostienen los cables que transportan energía eléctrica, por nuevas.
Para hacerlo se usa un procedimiento muy cómodo –para la empresa– que consiste en trepar a las aceras unos pesados camiones-grúa. Veredas hechas para transitar peatones o a lo sumo carritos para mandados o niños en bicicleta, son aplastadas sin miramientos por vehículos de varias toneladas de peso, que destruyen baldosas y dejan desniveles donde había pavimento prolijo y sano.
Si el dueño de la vivienda afectada se queja, la respuesta es:
-No se preocupe, tenemos un equipo que pasará pronto a arreglarlo.
Pero como pasaron varios meses sin novedades, se denunció el hecho al Centro Comunal Nº 7, concurriendo entonces –para verificar la denuncia– un equipo sorprendente: 2 camiones de la IMM con 8 o 10 operarios, que se pasaron media hora discutiendo con el vecino, hasta que el supuesto mandamás del grupo (con un risible aire de pedantería y poca educación) dictaminó:
-A mí sólo me importa si las roturas afectan las cañerías y los desagües… De esos pozos tiene que ir usted a quejarse a la Empresa Teyma.
¿Hace falta agregar algo más?…
Sí, que lo narrado pasó el martes 5 por la mañana y que a varias de esas nuevas columnas, la «prolija» compañía olvidó rellenar con material el pozo en que están insertas, así que mantienen precariamente su verticalidad.
Pero para denunciar estas cosas (y que me lo confesó un municipal que sabe de estas cuestiones) le conviene quejarse al gran Rey de Borgoña.
TIO JULIO – CI 560.304-3
Misiones de Paz
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Por la presente hago llegar este pedido de auxilio a tan conocido medio de prensa, como es su respetuoso diario.
Nos vemos obligados a comunicar la falta de sensibilidad que tienen las Fuerzas Armadas (Ejército), debido a que ya hace seis meses nuestros familiares se fueron a cumplir una Misión de Paz a la República Democrática del Congo, con la finalidad de poder mejorar la situación económica ya que es remunerado en dólares, y para nuestra suerte, no hemos visto un solo dólar, y mucho menos el doble sueldo que corresponde por ser personal que sale en misión dispuesto por el Gobierno (es constitucional, el pago de esos haberes).
Es sabido de muy buena fuente que esos dineros ya fueron vertidos a alguna cuenta, lo que no se nos dice, es que está pasando, ya que todas las familias ya han llamado hasta el cansancio, y siempre el mismo cuento: no sabemos nada… o la semana que viene, etc. etc.
Tan sólo basta con escuchar las comunicaciones que tiene nuestro personal con sus familiares aquí en Montevideo, y es lamentable, los reclamos de que no alcanza el dinero, de que les cortaron la luz, el agua, y ya hubieron cuatro casos de que los hijos de estas personas, tuvieron que ir a comer a casa ajena o de un familiar para poder tener un plato de comida en el cuerpo.
Esto no es justo Señor Director, no tenemos que pasar por esto ya que se nos está quitando lo que nuestros esposos están ganando. ¿Por qué se nos hace esto?
Tan sólo le pido que publique esto ya que estamos muy seguros que todos nosotros estaremos esperando ansiosos ver cómo ellos saltarán tratando de explicar de miles de formas, pero la realidad es otra.
Es que no hemos visto qué destino tienen esos dineros, y las deudas no esperan y menos el estómago para los niños, o la salud de algunos graves que están esperando ese dinero.
Si no nos cree, llamen al Departamento de Finanzas, y hablen con el coronel Bordagorry, que es el responsable directo.
¡Por favor, ayúdennos!
Necesitamos de usted, somos una gran masa de hijos, esposas, sobrinos, esposos, y usted verá complacido con su trabajo, nuestra necesidad.
SOMOS TODOS UNO SOLO – (SIGUEN FIRMAS)
«El que calla otorga»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Es un dicho popular, con un toque de realidad y mucho de verdad, pues bien, ¿qué pasa cuando el que calla lo hace por miedo? Muc
hos dirán que es cobardía, otros que es inteligente o «sabio», pero cuando los que opinan de afuera si estuvieran en mi situación también callarían, y es más, muchos de ellos se pondrían del lado del que manda y oprime.
Cuando uno opina que tal cosa está mal muchos de los que callan, hablan, opinan e incluso «dan manija», «si porque esto y lo otro, a Fulano le pasó «Â¡tendríamos que denunciarlo!», pero nadie se mueve, ni siquiera para alcanzar una piedra para que uno la lance contra la infamia y la inmoralidad; es triste, tenemos la fuerza y la cantidad numérica como para realizar lo hasta ahora inalcanzable, lo que no tenemos es rebeldía y unidad.
Todos sufrimos el desprecio por actos ajenos y de otra época, heridas que a pesar del tiempo transcurrido, no han sanado aún, ni sanarán dado que existen individuos que se encargan de hacerlas sangrar de vez en cuando, y encima le echan sal para evitar que cierren.
Todos somos sometidos a cumplir las promesas hechas por alguien, que con un circuito político, de un montón de chatarra institucional, creó una catapulta pre-electoral, que lo lanzó al primer plano político sin medir las consecuencias que todos estamos padeciendo, es fácil prometer seguridad y nuevas formas de combatir la delincuencia cuando los peones a sacrificar no son, ni familiares ni amigos que le pueden crear cargos de conciencia.
Lo que en un comienzo parecían mejoras, hoy son pesadas cadenas que debemos arrastrar, el descreimiento público, el desprecio por parte de la juventud, la creación de un 911 en el peor momento social, donde las llamadas son miles, pero los litros de combustible son apenas dos o tres decenas para repartir en tres o cuatro móviles, móviles éstos que tienen que estar las 24 horas en alerta sólo para atender casos graves, porque las patrullas a causa de los recortes, dejaron de existir.
Las mentiras al pueblo como por ejemplo que los móviles «patrullan 40 minutos y se estacionan 20 minutos», cuando la realidad es que sólo tienen entre 40 y 70 km para patrullar en siete horas y media de labor efectiva (sin contar que los jerarcas que se hacen llevar y traer desde sus domicilios a la unidad a distancias de 30 o 40 km de ellas, todos los días).
El que calla, otorga.
Una gran verdad, es por eso que yo al igual que muchos, me callo y me quedo quieto; sabio o cobarde no sé, que el pueblo me juzgue.
UN ORIENTAL
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