Rechazan con miles de firmas la despenalización del aborto
Un foro contra la despenalización del aborto denominado «salvemos a los dos», se cumplió ayer en el Anexo del Palacio Legislativo. Con la presencia del pastor Jorge Márquez, distintos expositores se expresaron contrarios a la aprobación del proyecto de ley que fue aceptado en mayoría por los miembros de la Comisión de Salud de Diputados.
Un total de 145.282 personas firmaron una carta «contra la despenalización del aborto y donde se defiende a los niños que no llegaron a nacer». Márquez indicó que estas firmas «son una clara muestra que un sector de la población no quiere el aborto» y subrayó que a pesar de ser pastor sus asesores subrayan que «no debe presentar argumentos religiosos sino científicos y psicológicos». Dijo que «desde el momento que existen dos personas, ambas tienen que ser defendidas, pues donde hay vida debe ser respetada». Márquez enfatizó que «no existe un grupo de mentes retrógradas que defiendan la vida y otro de gente avanzada que defienda la despenalización del aborto». El pastor calculó que en 10 años en Uruguay se realizaron un millón de abortos, práctica que actualmente es sancionada por la ley.
En tanto la escribana Ana María Ramírez entendió que el proyecto de ley que comenzará a discutirse mañana en el Plenario de la Cámara de Representantes, «no contempla tratamientos internacionales que Uruguay ha suscrito». Por su lado, la psicóloga Marianella Ciompi apuntó que «una de las consecuencias del aborto es el síndrome que sufre la mujer luego de su práctica, por su incapacidad para procesar la culpabilidad». Ciompi entendió que «se ve al hijo como un problema y un hijo no esperado no es igual a un hijo no deseado, porque una cosa no quita la otra».
Existiría síndrome pos-aborto
La psicóloga Ciompi describió al síndrome pos-aborto como la recreación permanente de la madre de la interrupción de su embarazo, alucinaciones, sentimiento de angustia, aislamiento, arranques de ira, depresión e intentos de suicidio. «El síndrome se constata en más del 83% de los casos de aborto», sentenció y enumeró derechos de la mujer entre los cuales debe existir -dijo- mecanismos de adopción ágiles para favorecer a las mujeres que no puedan mantener a sus hijos.
Otro expositor fue el abogado Gustavo Ordoqui, quien enfatizó que «este proyecto de ley es un aborto de ley que se proyecta.
Es el peor proyecto que ha parado en mis manos».
Agregó que «para hablar de aborto se habla de salud reproductiva y definitivamente el proyecto no trata ninguna de las dos». Ordoqui dijo que «este proyecto es el camino a la anarquía de la libertad sexual que es la que propicia los abortos».
Los médicos ginecotocólogos del Hospital Pereira Rossell denunciaron este año que «27% de las muertes maternas en el nosocomio se deben a abortos practicados en condiciones de riesgo» y notificaron 2 muertes por esta causa desde mayo de 2002″.
Ordoqui dijo que «si cada vez que muere un hijo por un aborto se va a publicar, debería haber ya una especie de guía telefónica».
Pronosticó que «cuando se legalice el aborto aumentará la cantidad y la clandestinidad no se interrumpirá, pues nadie querrá que se registre con su nombre un homicidio».
El abogado cuestionó si las mujeres que murieron en el Hospital Pereira Rossell por abortos tuvieron la medicación y atención necesaria en el centro asistencial. *
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