El perfil de los docentes
El estudio, denominado «Los docentes uruguayos y los desafíos de la profesionalización» forma parte de un programa de investigación comparada sobre la profesionalización docente que la Unesco viene realizando en varios países de América del Sur.
A través de un convenio con la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y el organismo internacional se realizó un trabajo de campo que se centró en la caracterización del perfil de los maestros y profesores uruguayos desde el punto de vista de su reclutamiento social, sus consumos culturales y su trayectoria en la docencia, como principales objetivos.
El relevamiento incluye además la percepción de los educandos sobre algunas de las políticas específicas que se han venido desarrollando en el marco de reforma educativa iniciada en 1995.
En cuanto a la extracción social de los docentes, tomando como indicador el nivel educativo de sus progenitores, se registró que poco más del 40% de los maestros y profesores jóvenes tienen padres que no completaron la primaria, mientras que esa proporción asciende a casi el 70% en los docentes con más de 25 años de experiencia.
En tanto, el 50% de los docentes más jóvenes provienen de hogares en donde el padre completó el ciclo básico de secundaria o más, en tanto a estos niveles sólo llegaron los padres del 25% de los maestros y profesores con más de 25 años de antigüedad.
La percepción de los docentes
El relevamiento también da cuenta de qué piensan los docentes sobre las condiciones de trabajo. Un 98.3% se mostró partidario de mejorar el salario de forma de remunerar las horas de trabajo fuera del aula, así como «favorecer la concentración horaria de los docentes en un solo establecimiento».
Por otra parte, tres de cada cuatro encuestados señalaron su deseo de «diversificar la carrera docente creando otras funciones técnico-pedagógicas más allá de la división maestro-director-supervisor». También expresaron su aspiración a ganar cifras razonables y las ubicaron en una posición intermedia en una escala de salarios que hipotéticamente podrían percibir personas en otras ocupaciones. En una escala de 10 posiciones, los docentes asignaron a los maestros el lugar número 5 y a los profesores el número 6, manifestando que aspiran a un salario mensual entre 15.000 y 16.000 pesos, cifra similar a la que creen que deberían ganar los diputados.
La demanda de autonomía fue otra de las preocupaciones de los educandos: un tercio de ellos reclamó más autonomía para la definición de contenidos y prioridades, así como para el uso de sistemas de evaluación.
Un 30% hizo lo propio con la administración del tiempo de aprendizaje y el uso de métodos pedagógicos, mientras que un quinto de los encuestados solicitó más autonomía en lo referente a la definición de reglas de conducta y convivencia en el aula.
Otro dato que emerge del informe es que el 82.7% de los educadores trabaja exclusivamente en la docencia, mientras que el 17.3% restante realiza otras actividades remuneradas.
Entre aquellos dedicados exclusivamente a la docencia, casi el 70% dicta más de 30 horas semanales de clase, mientras que quienes realizan otras actividades remuneradas, el guarismo se sitúa en 41.8%.
Por otra parte, los docentes expresaron su preocupación ante lo que consideran como una pérdida, o debilitamiento, de los valores en la sociedad uruguaya. El 78.3% opinó que se ha debilitado el respeto a los mayores, un 78.1% el sentido de la familia, un 77.7% la responsabilidad, mientras que 74.7% señaló el sentido del deber.
La pérdida del compromiso social se situó en el 73.9%, la seriedad en el 68.8%, seguida por la espiritualidad con el 60.6%. La identidad nacional fue otro de los valores que, a juicio de los docentes, se está perdiendo con un 58.3%, la generosidad con un 56.3% y la honestidad con un 52.9%.
Cabe aclarar que el cuestionario era de múltiple opción. *
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