Casi la mitad de la población de América Latina será pobre al terminar este año
El Panorama Social de América Latina 2001-2002, dado a conocer en la capital chilena por autoridades de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), afirma que la pobreza en la región crecerá en unos siete millones de personas este año, «de los cuales seis millones serán indigentes».
«Estas cifras, sin embargo, no se traducen en incrementos proporcionales de la pobreza en los 18 países de la región. La elevación del número de pobres en Argentina, sería uno de los principales factores del deterioro regional», dice la síntesis de prensa del documento.
Además de la de Argentina, el estudio preanuncia «deterioros importantes» en la situación social de Venezuela, Paraguay y Uruguay; en tanto que sólo en Perú y República Dominicana «la pobreza se reducirá levemente».
Chile y Panamá, en contrapartida, presentan la situación más favorable ya que en 2000 «alcanzaron la meta de reducción a la mitad de la pobreza extrema».
En tanto Brasil, República Dominicana y Uruguay muestran un cumplimiento parcial pero importante de la meta, superior al 95 % en los dos primeros casos y al 82% en el tercero, destaca el informe. En 2001, señaló la Cepal, 214 millones de personas, casi el 43% de la población latinoamericana vivía en la pobreza y de éste, 92,1 millones (18,6 %) en la indigencia.
De concretarse este año –«como todo indica», señala el informe–, una contracción económica regional (estimada en -0,8%) «se espera un aumento de la pobreza al 44% y de la indigencia al 20 %».
El secretario ejecutivo de la Cepal, José Antonio Ocampo, subrayó que en el último lustro «no se produjeron mejoras en los niveles de vida de la población de América Latina y el número de personas pobres en la región aumentó entre 1997-2002 en más de 10 millones de personas».
Ocampo aclaró que la evolución de la pobreza afectó de manera desigual a los países y afirmó que «ninguno había logrado al año 2000 la meta más exigente de reducir a la mitad la pobreza total».
El informe sobre el Panorama Social de la región revisa la factibilidad de cumplir la meta propuesta en la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas, de reducir la pobreza extrema en el mundo a la mitad entre 1990 y 2015.
Según la Cepal, el objetivo de la reducción de la pobreza extrema a 2015 requiere de una tasa de crecimiento del PIB regional de 2,7 % anual.
Sin embargo, si se toma en cuenta el decrecimiento económico en 2001 y 2002, el nuevo requerimiento es de 3,2 % anual durante los próximos 13 años. No obstante, Ocampo llamó la atención sobre el hecho de que «pequeñas mejoras en la distribución del ingreso hacen menos exigentes los requerimientos de crecimiento para lograr las metas de pobreza».
El economista hizo alusión así a la importancia de las políticas sociales focalizadas.
Asimismo, hizo ver que en comparación con la crisis de los años 80 «no ha habido un deterioro generalizado en los niveles de pobreza» y eso se debe, explicó a ANSA, a que los gobiernos «no han recortado el Gasto Público Social en forma masiva, «lo cual había sido característico en todas las crisis anteriores». En todo caso, advirtió, «es preocupante que el ritmo de reducción de la pobreza durante el período 1990-97 haya sido tan bajo en circunstancias que ya habíamos superado el ingreso per cápita de los años 80, pero no habíamos logrado regresar al porcentaje de población pobre». *
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