Tiene la palabra
El Uruguay de hoy, y el ejemplo de Lula
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* A este país, lo sacamos adelante entre todos, o no lo salvamos. Lo que todos debemos concientizarnos, es que la mala onda, y la desunión, no sirven.
Los ejemplos de la huelga municipal, y la prisión de Juan Carlos Blanco, son muy claros.
Primero, voy a analizar, el procesamiento con prisión, del ex canciller de la dictadura.
Unos jueces, que tienen conciencia de su deber, saben lo que es justo o no; y no veo la razón, para que los políticos de la derecha, salgan «con todo» a interferir. Se nota la intención, de no permitir el revisionismo.
«Si el pasado no muere, no nacerá el porvenir», bello y querido refrán, que se aplica perfectamente. ¿Y cómo vamos a matar el pasado, si los delitos permanentes, no se castigan?
Yo estimo, que tanto civiles como militares debían ser deportados a EEUU, la patria del inventor del Plan Cóndor, es decir, Henry Kissinger. Que vayan para ese país, los asesinos y torturadores. Y que nos manden de vuelta, a la gente joven, que se fue a trabajar (exiliados económicos), y que les brinden los medios económicos para establecerse aquí, con dignidad. Debía existir el compromiso, que los exiliados políticos, no vuelvan más aquí.
También pienso, que debía crearse alguna ley, para que las personas, que están trabajando bien en el exterior, hagan una contribución obligatoria, para sacarnos de arriba la deuda externa; o bien, para restituir al desmantelado sistema financiero. Si hay más de medio millón de uruguayos, sólo a mil dólares, per cápita, serían 500 millones verdes.
Existen futbolistas, por ejemplo, que ganan cientos de miles de dólares al año; la idiosincrasia del hombre moderno, no le permite ser generosos y donar voluntariamente, salvo excepciones. Más bien, los veo reclamando a la AUF deudas atrasadas. ¿No podrán mirar un poquito, por esos colegas, que aquí, en su mayoría ganan muy poco y cobran con atraso?
El conflicto municipal, con una violencia inusitada, nos está demostrando la sin razón de los métodos violentos. Es muy peligroso e inútil. La mejor manera de luchar, en los tiempos modernos, es en paz, con solidaridad, con amor al trabajo, y con respeto a sus semejantes.
En estos tiempos, donde es desolador el panorama laboral, la Intendencia, es uno de los pocos ámbitos laborales, donde el trabajador es tratado con dignidad. ¿Cómo puede ser, que ahora, que hay dificultades evidentes, (no por culpa de la comuna), que toda la gente está abrumada, castigada por un empobrecimiento abrupto, se le exija, el cumplimiento de un convenio, que en este momento, nadie cumple, porque no pueden, aunque algunos quieran?
Lula, nos da un ejemplo, de cómo debe encararse la política, en este siglo. Este ilustre brasileño, que acaba de obtener la Presidencia, de un país conservador, fue votado por 53 millones (61% de votantes), lo que constituye un récord mundial.
Sus tres intentos anteriores, no prosperaron. Ahora, se presentó, mucho más conciliador, sin abdicar de sus principios; demostró que esta América Latina, está harta de la soberbia, la corruptela y el guerrerismo de EEUU, cada vez peor, ahora, que tiene al Hitler II, como presidente, y al Mussolini II como vice.
Lula es la esperanza; no importa que esos pigmeos uruguayos, como Sanguinetti, Batlle, Lacalle y otros. O el riojano narcisista (que compite con el primero mencionado, como pigmeo de la historia) ya estén haciendo mala propaganda.
Lucio Gutiérrez, en Ecuador, es un militar progresista, muy posiblemente próximo primer mandatario. Lástima que a nuestro Tabaré Vázquez le falten más de dos años. Pero debemos tener paciencia. Su honestidad, su sentido de solidaridad, lo pintan como eficaz «piloto de tormentas». Junto a Fidel Castro, Chávez, Gutiérrez y Lagos, pueden cambiar la historia de esta desgraciada América La Pobre.
Si nuestro país, comienza a caminar un poquito, hacia la esperanza, desde ya, estoy seguro que, a partir del 2005, nos encontraremos con dicha «dama», y caminaremos juntos, a encontrarnos con otra «dama»: «doña Felicidad».
LUIS CARLOS PIEDRA BUENA
Carta abierta a los directores del BROU
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En estos momentos en que todo el comercio del país está quebrado por la falta de liquidez y de empleo, también hemos visto nuestros pasivos en los bancos duplicarse en nuestra moneda y como si esto fuera poco el BROU subió sus intereses a los comercios (Pymes) en el trimestre julio/octubre con respecto al trimestre anterior en un 60% en dólares, o sea que cuándo se pagaban U$S 100 ahora se pagan U$S 160, además en los préstamos a 3 meses de plazo nos cobran un interés con tasa variable, sabemos el interés que pagamos sólo el primer día del crédito, porque en el trimestre puede subir cuantas veces quieran.
Si esta es la manera de salvar al país que cree el BROU y el gobierno ya estamos todos perdidos, sólo nos resta entregarles las llaves de nuestro negocios e irnos del país.
No se dan cuenta que si funden las Pymes que dan trabajo al 80% de los privados no van a tener a quién cobrarle los impuestos. Esperamos que sean inteligentes y que revean las medidas tomadas para poder entre todos sacar al país del pozo en que se encuentra.
Sin otro particular los saluda muy atentamente
Por Centro Empresarial de Castillos
HECTOR GONZALEZ – CI: 2.531.821-2 / Presidente
CARLOS VELAZQUEZ – CI: 3.000.150-3 / Secretario
La salud de los policías
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Por su intermedio quisiera agradecer a la señora Juana Saravia por su solidaridad y sus conceptos acerca de la salud policial.
Es más, quisiera agregar que la mayoría de los gastos por los que son eliminados de los cursos de pasaje de grado los policías, es por problemas de hipertensión arterial, sobrepeso o mala nutrición, flagelos éstos que destruyen física y emocionalmente al individuo.
Lo que sumado a los problemas (de falta de afecto, económico), sensaciones de fracasos y frustraciones personales, el mal de la «sangre azul», llevan en algunos casos a las decisiones extremas del suicidio (no son numerosas, gracias a Dios, pero están en franco crecimiento). Casos que se pueden evitar pero que no se les pone atención dado que los posibles suicidas (a nivel policial) piden ayuda a gritos y son ignorados por sus superiores y después lo arreglan con un «este milico estaba loco, estaba loco el pobre».
Con respecto al mal de «sangre azul» nos referimos a algunos «pocos pero demasiados» oficiales que no les interesa nada más que su imagen como superior, Dios y juez en su reino de poder, al que no le preocupa «el subalterno» ni sus problemas. Sólo se encarga de generar el descontento y la impotencia de sus subordinados para poder ejercer un dominio absoluto de las vidas de las personas que tiene a su mando, haciendo y deshaciendo cada una de ellas a su gusto.
Para dar un ejemplo a la población, un policía realiza un servicio por el artículo 222, principal sustento de su familia, en forma de efectivo (todos los días o más de tres días semanales) en el horario de 6.00 a 14.00 pero (siempre hay peros) su turno de servicio ordinario es en su dependencia de 14.00 a 22.00 o de 22.00 a 6.00 y su jefe o encargado es un «sangre azul»; los problemas que tendrá este funcionario serán terribles porque el horario en la unidad se debe cumplir a rajatabla (
si no se es alcahuete o ahijado de alguien); por tanto no puede ni salir antes del turno para el 222, ni llegar tarde al turno lo que lleva a dos horas, o el policía vive sancionado o pierde el servicio de 222, cualquiera de las dos cosas son causas de conflictos familiares graves, a causa de la falta de dinero, endeudamientos impagables, pozos depresivos, intransigencia, irritabilidad o, lo peor, corrupción, drogadicción, homicidio o suicidio.
Y mientras todo esto pasa, la ciudadanía reclama la presencia policial, los políticos se reparten los poderes, el dólar sube y el ministro sale en televisión.
UN ORIENTAL
Lamentable
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Amargo el título. Peor la realidad. Hace varios meses escribí una carta que titulé «Libertad». No imaginé que iban a presentarse tantas situaciones.
Al grano. Ahora, hoy, aquí en muchas cosas, no hay libertad. Más bien hay caos, miedo, inseguridad, amargura dolor.
Veamos, «algo» sobre nuestra economía. Así fue la secuencia. Primero rumores. Segundo desmentidos. Tercero se aseguró en forma terminante, que aquí «todo bajo control».
Y cuarto la amarga situación. ¿Qué tal? ¿Usted, no lo ve así? La confianza, credibilidad, se hace, gana, conquista. Y eso es en economía, en lo laboral, sentimental, amistoso, y toda la infinita gama de otras situaciones. Una situación de desconfianza no se revierte nunca más. Jamás. Ser burlado, es una terrible ofensa. Es ser humillado, pisoteado, mal usado. Acorralado.
Miles y miles de ciudadanos «libres», vieron cortadas y cercenadas, mutiladas, aplastadas, vapuleadas, sus libertades económico-financiero-bancarias.
Señores: ¿soy yo quien dispongo de lo mío, o es otro? Tenemos entendido, que siendo libres, hacemos con nuestras cosas, lo que mejor nos plazca, convenga, sirva. ¿Se dan cuenta de las tragedias sociales en que han sumido a la ciudadanía toda?
Proyectos, sueños, planes, borrados de un plumazo. Porque acorralaron los depósitos. (Plazos fijos). Impusieron por decreto ley «dictado» lo que seguramente será muy complicado de revertir.
Cómo me gustaría saber si tan sólo uno de los «decretadores» está acorralado. Seguro que no.
Saben conciudadanos, que todos tenemos un récord. Tomado sin nuestra complacencia y autorización. Ahora tenemos depositados nuestros ahorros en 1.095 días (un mil noventa y cinco días). 3 largos añitos. ¿Qué tal? ¡Ahh! El interés lo fija la contraparte. Y… si no sirve o no gusta, no importa. Es sí o sí. Pero… nos están honrando. Los honradores, a su vez, fueron, gracias a su buena gestión, aplicación y comportamiento, honrados, fortalecidos e invitados, a reprogramar. Ahora bien. Todo esto nos quita libertad. No nos permite hacer nada libremente.
Si usted quería comprar una casa, un auto, negocio, casar una hija, viajar, invertir, y otros, eso no será posible.
¿Será tan así? ¿O será mejor? ¿O peor? Vaya uno a saber. Depósitos con vencimientos a los 1.095 días. Y, como en los «divorcios». Por la sola voluntad de los prestamistas, que impusieron su voluntad, que la señora Banca Central, autoridades mediante nos involucraran y acorralaran. Eso ni es libertad, ni democracia, ni chicha ni limonada. Al título me remito.
Cordiales aludos,
CARMI RAUCH – CI 866.784-6
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