LA MOROSIDAD CONTINUA CRECIENDO EN CIUDAD DE LA COSTA AL IGUAL QUE EL DESCONTENTO DE LOS VECINOS

Mediante un acuerdo con Ancap, Canelones podrá terminar la rambla

En una situación casi kafkiana, la Ciudad de la Costa, una de las zonas más privilegiadas por la naturaleza de nuestro país, sin olvidar la explosión demográfica que cambiara su fisonomía geográfica y social, viene siendo testigo de un hecho que raya en lo tragicómico: la administración comunal no hace obras responsabilizando a la morosidad de los vecinos, y éstos dicen no pagar debido a que la Intendencia no volcaría esos recursos en obras. Entretanto, un convenio firmado con Ancap permitirá culminar la controversial rambla costanera antes del próximo 20 de diciembre. A la petrolera le será concedida por 30 años la explotación de una megaestación de servicio a la altura de Shangrilá a cambio del pago de U$S 8 millones.

Lo cierto es que el deterioro de la red vial de la Ciudad de la Costa es por demás notorio y quienes allí viven ven pasar el tiempo sin que las soluciones se implementen. En algunos casos puntuales, como en El Pinar, Lagomar, Solymar y Parque Miramar, son los propios vecinos quienes se encargan de reparar sus calles, apoyados por obreros del Sunca que por estos tiempos se encuentran desocupados.

Es cotidiano ver en los días de lluvia cómo los autos se empantanan en pozos. En los días secos y soleados se tienen que soportar nubes de polvo levantadas por los mismos autos mientras esquivan los ya mencionados hoyos.

No son pocos los contribuyentes que manejan la posibilidad de dejar de pagar tributos, al menos hasta que la política de obras implementada por la Administración del intendente Tabaré Hackenbruch tenga en cuenta los padecimientos de esas populares barriadas, donde las ambulancias y los ómnibus, en algunos casos han decidido no ingresar por lo precario del pavimento.

La realidad del no pago de los tributos es algo reiterativo en casi toda la costa canaria, al punto de reconocer las autoridades que en algunos lugares llega hasta el 80%, lo que determina que las obras sean casi una quimera.

Por otra parte, en todo el departamento, la morosidad en el pago de la contribución inmobiliaria ronda el 60% en tanto que en materia de patente de rodados, la situación tampoco es muy favorable a la comuna, ya que supera el 35%.

Fuentes de la comuna advirtieron a LA REPUBLICA que debido a las demoras en el pago de los impuestos, no se puede cumplir con el cronograma de obras previstas para esa conflictiva zona. Se estimaba contar al menos con tres millones de dólares mensuales por ese concepto, pero ello es imposible que ocurra, al menos por el momento.

Las autoridades establecen que si los 45 mil padrones y los 30 mil autos con matrícula en otros departamentos regularan su situación, esas obras se podrían cumplir. Se espera que a partir del presente mes y por medio de las ventajas para el pago de los tributos que se van a implementar por medio de la readecuación tributaria que recientemente fuera aprobada en la Junta, esa situación comience a cambiar. Se invita a los deudores a que se acerquen a las ventanillas en estos días, a los efectos de recibir bonificaciones importantes, descuentos y eliminación de multas y en algunos casos la prescripción de sus deudas. Sobre el punto, el director de Obras de la comuna, Eduardo Pereyra, reconoció a este matutino que «la baja recaudación provocó que el plan de obras que teníamos previsto se viniera abajo. Para completar las diferentes obras estamos buscando recursos externos a la Intendencia».

Cabe recordar que hasta fines del pasado año, la Intendencia de Canelones invertía algo más de un millón de dólares mensuales en obras, cifra que descendió bruscamente a U$S 100 por mes.

También hay que establecer que el estado de la maquinaria con la que cuenta la división vialidad dista de ser óptima. Los equipos viales se encuentran con graves problemas de funcionamiento, llegando al extremo de no contar con cubiertas para las motoniveladoras.

Rambla interbalnearia

Otra de las situaciones que despiertan mayores discrepancias entre los vecinos y la administración comunal es el referido a la rambla costanera. Desde la Intendencia se asegura que las obras estarán culminadas alrededor del 20 de diciembre, debido al dinero que recibirá a través de un convenio firmado con Ancap, mediante el cual la petrolera uruguaya instalará una megaestación de servicio en el balneario Shangrilá. La estación ocupará un predio de 60 metros cuadrados, rodeado por más de 7.000 metros cuadrados de jardines, árboles e iluminación especial, ocupando a 50 personas en forma permanente.

La obra de la costanera se fijó en U$S 8 millones y es de las más ambiciosas que esta administración llevará adelante. Ya fueron superadas las observaciones recibidas por parte de la Dirección Nacional de Medio Ambiente debido a que las obras sobrepasaban lo establecido en el primer proyecto.

La nueva rambla constará de cuatro carriles y se pondrá particular atención en el cuidado de la seguridad, tanto de los automovilistas como de los peatones, instalándose una rotonda a la entrada de cada balneario. También se instalarán casi 100 kilómetros de cunetas que se encargarán de descomprimir la situación generada cada vez que llueve.

Para solucionar el problema, los técnicos creen que será necesario poner más de 250 mil caños de entradas a domicilios en toda la Costa de Oro.

Pereyra afirmó que la Intendencia tiene firmados contratos por más de 12 millones de dólares a los efectos de realizar trabajos viales, los cuales corren riesgo de no cumplirse debido a lo delicado de la situación financiera. *

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