Tiene la palabra
El nieto de Marta Gularte denuncia a guardias de seguridad
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Yo, Damián Gularte, uruguayo de 19 años, estudiante de música, nieto de Marta Gularte, artista recientemente fallecida, pilar de la cultura del mundo afro en Uruguay e hijo de Jorge Gularte, músico destacado reconocido en Uruguay y en varios países del mundo, denuncio:
Que el 6 de mayo del corriente año, mi padre fue atrozmente agredido por guardias de seguridad en un centro nocturno de Montevideo (W Lounge), en donde se celebraba la fiesta de casamiento de Andrés Mañosa, uno de los dueños.
Fue encontrado en coma, con una herida profunda en la cabeza, tirado frente a las escaleras de servicio. El análisis realizado por un perito especializado dice que difícilmente una caída desde la propia altura puede generar el daño cerebral que sufrió mi padre.
Todo indica que fue golpeado por el personal de seguridad y no ha habido hasta ahora una investigación seria que demuestre lo contrario. Desde entonces hemos querido averiguar la razón y la identidad del o los responsables de tanta barbarie, pero sin ningún resultado. Un manto de silencio cubre los hechos.
Mi abuela Marta Gularte llegó a hacer una denuncia penal pidiendo justicia y ese proceso también parece haber caído en manos del abandono. Todo hace pensar que en mi país, el poder que maneja este tipo de centro nocturno (donde se lava dinero y se venden drogas), puede comprar la impunidad más descarada.
Es lamentable el desinterés demostrado por las autoridades, tan siquiera para investigar los hechos más simples:
a – No se interrogó al personal ni a los invitados.
b – No se interrogó a la limpiadora que se supo había limpiado sangre.
c – Nadie dijo haberlo visto caer de una escalera de 4 escalones, como intentan hacer creer.
d – Ningún guardia de seguridad dice haber estado presente en el lugar (cosa bastante extraña tratándose de una fiesta de 300 invitados de alto nivel ). ¿No había seguridad en las puertas?
e – Nadie puede explicarse por qué un invitado saldría por la escalera de servicio, cuando acababa de entrar a la fiesta, luego de conducir su auto (en perfecto estado) para llevar a su novia a la casa, porque tenía que madrugar.
f – Nadie vio el informe de la Policía Técnica.
g – Nadie explica por qué, uno de los guardias de seguridad que parece haber sido uno de los dos responsables de la agresión se fue para España.
h – Nadie puede entender cómo en una fiesta multitudinaria nadie vio ni escuchó nada.
Mientras tanto mi padre, Jorge Gularte, sigue luchando por su vida con fuerza y grandes dificultades, que seguramente dejen secuelas neurológicas importantes.
Es por todo lo dicho anteriormente, que inicio en nombre de mi padre y mío, un peregrinaje a todo nivel, buscando el apoyo que como ciudadanos de un país democrático merecemos, más allá de nuestra condición social o color de la piel.
Recurriré con su ayuda, a las autoridades pertinentes, a buscar apoyo del Parlamento, a las organizaciones por los Derechos Humanos Nacionales e Internacionales y a toda la prensa que no haya sido comprada por los responsables de tan lamentable suceso.
Le agradezco profundamente que difunda este mensaje, me comunique cualquier información de interés e impulse esta iniciativa para esclarecer los hechos.
Le saluda cordialmente
DAMIAN GULARTE – jorgegularte [email protected]
Guapos de Adeom
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Los radicales de antes eran solidarios. Ponían su vida en juego, mano a mano y no en patota contra viejitas de 70 años. No precisaban patotas, aprovechando su mayoría. En realidad siempre estaban en minoría cuando iban a pelear.
Qué triste es ver a estos «Guapos del 2002″, riéndose, felices de sí mismos mientras tiraban la botellita de agua a una señora que podía ser mi abuela.
Qué triste es ver o volver a darse cuenta que esto no es de derecha o de izquierda, sino entre quienes tienen poder y no lo tienen (y cómo lo usan), entre la buena gente y los delincuentes y mafiosos.
Mi madre siempre habló bien de los radicales de antes, que defendían sus ideas, pero ahora cualquiera que insulta o agrede mujeres es «radical».
Es muy difícil votar libremente en una asamblea. Nunca pensé que tuviera que decir esto, pero se precisa voto secreto. Siempre critiqué a quienes proponían eso pero ahora no dejan alternativas. La asamblea donde se resolvió la huelga (municipal), fue de apuro, sólo una hora duró y no se aceptaron otras mociones.
Es muy difícil, cuando hay una «barra pesada» y muy alcoholizada, plantarse y decir que se piensa diferente, y bancarse los insultos y amenazas.
Qué tiene que ver el señor D’Elía, qué tienen que ver todos los sindicalistas muertos que pelearon contra la dictadura, qué tienen que ver estos patoteros con los hombres y mujeres que peleaban contra el Fusna y los Granaderos y las Fuerzas Conjuntas y no contra abuelas u hombres solos y desarmados.
Me da todo mucha bronca, ver a estos «machos», a estos falsos guapos. Qué tienen que ver estos tipos con Héctor Rodríguez. Nada, no tienen nada que ver.
Si pueden pasen el mensaje, hagan algún comentario, así la gente se anima y comienza a denunciar estas cosas. Hay gente que ni siquiera es municipal. Por favor a los compañeros de Recursos Humanos, a la gente de Personal, que identifique a los que no son municipales y están ahí en los piquetes. Por favor que la Intendencia y el gobierno central abandonen diferencias y protejan a los trabajadores que queremos trabajar: estamos indefensos, la Policía no interviene y deja hacer, acaso esperan que haya algo grave, más grave, para actuar. Los uruguayos merecemos otra cosa, y no esto. Por favor, ustedes como comunicadores pueden cooperar a frenar esta violencia: no es tomar partido, pero al menos frenar esta violencia mafiosa.
MARIA JOSE – (Funcionaria municipal)
Conflicto municipal
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Pienso le quedó corta la tapa de LA REPUBLICA donde dice que «Ayer toda la izquierda lloró de rabia ante la irracionalidad»; corta porque una buena parte de la izquierda desde hace varios días llora (mos) ante la incapacidad demostrada por demasiados en el conflicto de los municipales montevideanos. Demasiados:
– Dirigentes de Adeom manipula (ro)n y/o se deja(ro)n manipular por politiqueros.
– Dirigentes sindicales que se sorprenden cuando «explota» Adeom (lo que cualquiera con un mínimo de experiencia sabía que pasaría).
– Municipales que no exigieron a su gremio que pateara la puerta del Edificio Libertad (y no el de la Intendencia), allá donde se gestó el incumplimiento que tanto molesta hoy sus bolsillos.
– Municipales que se dejaron intimidar por la patota y no supieron ni exigir sus derechos ni impedir que en su nombre se socavara la autoridad del gobierno municipal. Ese, nuestro, y que por ello debemos cuidar como la niña de nuestros ojos: ¿criticándolo?, ¡sí!; ¿exigiéndolo?, ¡sí!; ¿tratando de destruirlo?, ¡jamás!
– Insultos para que hayan sido nunca realmente «compañeros».
– Corporativismos que impiden «ver el bosque».
– Dirigentes de partidos políticos mirando hacia otro lado e incapaces de prever y por ello de alertar y señalar a los verdaderos traidores y enemigos de clase (¡horror!)
– Pocos los dirigentes políticos que, representando el sentir de
la inmensa mayoría de los montevideanos, criticaron el conflicto, sus métodos y sus verdaderos fines.
– Ingenuos que sólo quisieron ver aquí un simple «conflicto sindical». Bueno sería que, para cosas como éstas, dejen de ser demasiados.
UN MONTEVIDEANO MAS – CI: 4.306.347-5
Aumentos fiscalistas
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Hay noticias que se divulgan por parte de los comunicadores que parecen estar desconectadas entre sí. Es muy probable que la mayoría de los periodistas, acuciados como todos los uruguayos por la crisis que se ahonda, no tengan tiempo de ponerse a pensar o investigar, elementos esenciales para cualquier representante de un medio de prensa.
En primer lugar se informó que el Directorio de OSE decretó un aumento del 8 por ciento en las tarifas. El incremento no tiene ninguna razón de ser en virtud de que en los últimos dos meses el dólar se ha mantenido en su cotización y los insumos del organismo no se han incrementado, así como tampoco los salarios de sus funcionarios.
La razón de aumento es puramente fiscalista. El gobierno necesita dinero para pagar los salarios de los funcionarios públicos, pasividades y pensiones, por tanto apela al único recurso que conoce: el impuesto enmascarado.
La decisión tiene su lógico, porque UTE y Antel se están quebrando como copas de cristal y ya no son las vacas lecheras de los últimos diez años. Las otrora famosas «empresas públicas» que siempre cobraron lo que quisieron a sus usuarios, y por si fuera poco dilapidaron fortunas, ahora se ven enfrentadas a una realidad apabullante, pues la gente apaga las luces y no usa los teléfonos.
Entonces lo que queda para gravar es el consumo del agua potable, por lo tanto, como se dijo en otra oportunidad, en lugar de ser 350 mil el número de uruguayos que carecen hoy del vital elemento, en pocos meses la cifra trepará al medio millón.
De esa manera las autoridades, carentes de imaginación, dignidad y un mínimo de respeto por sus propias descendencias, continúan despellejando a todos los uruguayos. Pero hay otra vertiente mucho más delicada que es el inconfesable trasfondo que se persigue con esta medida.
En ese sentido, la otra noticia que se dio a conocer «como al pasar» es que UTE transferirá a OSE recursos tecnológicos, técnicos especializados y hasta insumos (¿?) para «mejorar su gestión».
Algo huele mal en Dinamarca. O es que acaso esta gente que nos gobierna piensa que somos todos idiotas.
Desde cuándo tanta preocupación entre los entes autónomos que siempre se pasaron facturas a cara de perro. Cómo será la cosa que UTE, justamente, se niega a que el Correo Nacional le reparta sus facturas, porque «resulta más económico el correo privado».
La explicación pasa por el simple expediente de «acomodar el cuerpo» para irse arrimando al lugar que promete más y lo que más promete, sin duda, es el control del agua potable, porque la guerra ya está desatada y estos personajes no trepidan en elaborar discursos y filtrar noticias, pensando que nos hacen creer que siguen preocupados por el bienestar del país.
Hay que insistir hasta el cansancio que el control del agua potable (en un país que posee la segunda reserva mundial) tiene que estar fuera del alcance del comercio de los hombres.
El 70 por ciento de los políticos de los partidos tradicionales que nos gobernaron en los últimos 17 años son individuos que tienen intereses o directamente son dueños de empresas privadas, muchas de ellas conectadas a la importación y exportación.
Con esta clase de gente el futuro es estremecedor. Por tanto, hay que levantar la bandera del control nacional del agua y entonces se levantarán todas las banderas.
CARLOS LEMOS – [email protected]
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