Viejas broncas
ANGEL LUIS GRENE
El horno no está para bollos. Hay ambiente a cocoa y como diría aquél personaje de la revista Lunes, «se pudrió todo». Por 18 y Ejido, bronca al mango y en el gremio del ómnibus la cosa está que arde. La matraca del tiempo mete pamento en la sesera del viejo escribidor. Larga amarillentas postales de los días de antaño, cuando los laburantes también se ponían cabreros.
Es que antes y ahora, a la gente si le tocás el bolsillo salta como pelota. Y más si la guita la conseguís con el bíblico sudor de la frente y su antigua ley del yugo. Viejas broncas de los trabajadores. Cuando allá por Villa Española, en la Funsa enfrentaban la prepotencia de patrones despiadados.
Tremendos amasijos con los obreros unidos haciendo doblar el cogote a señores con apellidos de alcurnia.
Cómo metían las mujeres, aquellas «fabriqueras» como decía Carlos de la Púa, «de ojos oscuros donde brillan llamas». Si un varón parecía aflojar, allí estaban ellas y ojo con achicarse ante el patrón.
Por el 30 se armó gran trifulca en los tranvías. Intentaron subir el boleto después de un montón de años pero nadie se lo bancó. Todo se picó cuando los poderosos de la Compañía Comercial comenzaron a echar empleados.
Los tranvías andaban con escasos «carneros» y unos vivancos que hacían guita fácil.
Muchas líneas tuvieron que llevar un guardia civil al lado del «motorman» porque los líos con indignados pasajeros se repetían a toda hora. Por mitad del viejo siglo fue «el plebiscito del vintén». Los calientes montevideanos recurrieron a la Constitución para proteger sus derechos de usuarios del transporte público.
A puro pulmón y voto aquellos vecinos ganaron la cuereada y minga de aumento.
Brava fue por el Cerro la huelga de los frigoríficos.
Toda la fraterna Villa cerrando filas en apoyo a los trabajadores.
Ollas populares y colectas, la solidaridad copó el barrio y sus callecitas cuesta arriba.
Hasta la Fortaleza se conmovió en la lucha de esos obreros.
Broncas de antes y las de ahora. Siempre fue igual, los de arriba se ponen nerviosos cuando los de abajo se mueven.
Como se cantaba en el imborrable «Cielito del 69″. Los esperamos sábados y domingos a las 19 en 1410 AM LIBRE. *
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