Tiene la palabra
Polémica sobre «Murga Madre»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Le hago llegar a usted esta carta, para dejar sentada mi protesta por la nota publicada el día 28 del corriente y titulada «un voto en minoría».
En realidad la queja es hacia el jefe de este muchacho, que lo mandó a cubrir un espectáculo, del que él no tenía idea de qué se trataba, ni ganas de saber.
A él no le gusta el carnaval (y tiene derecho), no le gusta la murga (y tiene derecho), no le gusta el canto popular (y tiene derecho).
Pero a lo que no tiene derecho es a opinar, tan suelto de cuerpo, sobre cosas que no entiende, si le interesa entender.
Y no tiene derecho a hablar de qué es popular y qué no, porque por lo visto tiene muy poca educación sobre esto.
Y no tiene derecho a hacernos creer que no hay nada rescatable de «Murga Madre».
Y no tiene derecho de sacarse la calentura con nosotros, por haber tenido que ir a cubrir un espectáculo que no quería. Nosotros no tenemos la culpa, y «Murga Madre» menos.
La próxima vez que no tengan a quien mandar, me llaman, que yo no les cobro por la nota, lo hago con todo gusto.
Y por este muchacho, lo siento en el alma, porque se está perdiendo muchas cosas «populares».
Creo que está claro que pienso que el que escribió la nota es un muchacho joven, sería mucho más grave si fuera un hombre mayor y con muchos años de trabajo como crítico ¿verdad?
Quedando a sus órdenes se despide de usted atentamente,
MARIA CRISTINA NAPOLI
Polémica sobre Murga Madre (II)
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En el día de hoy, se publicó una supuesta crítica a un espectáculo teatral, protagonizado por dos conocidos murguistas. Aclaro que no tuve oportunidad de presenciar dicha obra, pero aún así, me sentí indignado por el contenido de dicho artículo.
El crítico plantea desde un principio su «absoluta indiferencia e incomprensión» sobre el tema que debía evaluar y juzgar. Mal comienzo, si alguien no sabe sobre lo que debe hacer, es preferible que no lo haga. No sólo preferible, sino imprescindible que no lo haga. Pero si lo hace, debe poner toda la honestidad intelectual, que no es un atributo de su condición de crítico, sino de su condición de hombre, de ser humano.
Al barrer, descalifica no sólo al carnaval como fiesta popular, sino al tango, al candombe, como músicas populares de nuestra cultura. Gracias a Jorge Arias pude aprender que la salsa y la bailanta sucesoras de la cumbia, son nuestra verdadera música popular.
Para clarificar una actividad de fiesta popular, de ahora en más, siguiendo el criterio manejado, deberíamos atender la posibilidad de participación del estático espectador, de una forma activa. Probablemente nuestro crítico, nunca haya concurrido a un tablado. Si lo hiciera, siempre estamos a tiempo, tal vez descubriría que la pasividad que él atribuye al espectador, anida sólo en su ignorancia. Su definición de fiesta popular excluye como espectáculo, a toda contienda deportiva, como puede ser un partido de fútbol, de basquetbol, una vuelta ciclista, etc.
Pero realmente lo que no tiene desperdicio es la definición de murga extraída del diccionario de la Real Academia Española, «Compañía de músicos malos que a pretexto de pascuas, cumpleaños, etc., toca a las puertas de las casas acomodadas, con la esperanza de recibir algún obsequio». Seguramente para Arias, y para la Real Academia, la definición de murga no es igual que para los habitantes de esta comarca. A veces confiar en los diccionarios nos puede traer ciertos problemas en cuanto al sentido de las cosas.
Buscaba hoy, el significado de la palabra Malinche, pero el Real Académico, tal vez por autocensura, no me supo decir nada.
WALTER ESTEVEZ
Efecto familiar de la suba del dólar
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* La que suscribe Miryam Duarte, CI 2.632.893-7 domiciliada en Avda. Joaquín Suárez 3571 apto. 408, Tel. 336 34 35, 215 72 02 (madre), con título de maestra en Educación Común (concursante y puntaje de efectividad) paso a contarle lo que me angustia desde hace muchos meses.
Nuestra familia está conformada por mi esposo y mi niña de tres años; para el día de la madre fui agasajada con una computadora para poder desempeñar mi trabajo con mayor eficacia (la compra se realizó a crédito y en dólares). Mi esposo tenía la concesión del salón comedor de una fábrica nacional de artículos de laboratorio (yo le ayudaba en el horario matutino) y él trabajaba 13 horas diarias. Con la suba del dólar no pudimos con los precios de los alimentos dado que nosotros teníamos un tique fijo, por ese valor debíamos dar el mismo plato a pesar que los aumentos superaban el 100%.
Debido a la grave situación que estábamos atravesando, recurrimos a la tarjeta de crédito para poder comprar la mercadería e ir sobrellevando la situación, además se aproximaba al cierre de la fábrica porque no habían ventas.
En el mes de agosto decidimos irnos del país y buscar que nuestros proyectos se cumplieran sin tantos sobresaltos, entregamos la concesión y yo renuncié a mi cargo de maestra.
La sorpresa fue mayor cuando nos encontramos en una tierra ajena con las puertas cerradas para mí, por desconocer el idioma y sin poder trabajar como docente. Mi esposo buscó y buscó hasta que dio con un uruguayo que le ayudó a trabajar de taximetrista, trabaja 18 horas de domingo a domingo.
A principios de octubre, al ver que mis posibilidades de trabajo como maestra eran nulas resolvimos que volviera con mi hija.
Quedé destruida al dejar a mi esposo solo, solo, estamos partidos, quebrados por esta separación no deseada.
Hoy estoy de nuevo en la docencia con una suplencia de 23 días que la cobraré en el mes de diciembre, una deuda que ha crecido para mí en forma descomunal donde los intereses crecen a pasos agigantados, una casa que mantener (alquiler, sociedad médica para mi hija, alimentos, boletos, luz, etc.).
El trabajo de mi esposo ha bajado por la entrada del otoño y allí está, solo, lejos, extrañando él también debe pagar alquiler, alimentos, seguro para el taxi, la cuota a la compañía de taxis y «algo» que me gira para que me revuelva y vaya pagando la deuda.
Mi situación es crítica, necesito parar la cuenta, con lo único que cuento, mi única herramienta es el trabajo, necesito traer de vuelta a Daniel es lo que más deseamos, todos los días es un día menos para volver a estar juntos, dentro del poquito.
El pensaba retornar para noviembre, ahora pasó a diciembre.
Sé que hay muchas situaciones de familia en situación crítica pero ésta es la mía, es la historia de dos trabajadores con muchas ganas de salir adelante, de crecer, de cumplir nuestros objetivos, nuestros proyectos.
Lo acertado de esta experiencia es que los dos resolvimos que sea aquí, pero… nos falta algo fundamental, el trabajo. Necesito encontrarle trabajo a Daniel, ¿quién me puede ayudar?
Tiene que haber trabajo, tiene que haber alguien que necesite un empleado.
Daniel tiene 40 años, tiene experiencia en bar, restaurante, como encargado, ha administrado empresas, tiene poder de mando, sabe inglés, portugués, ha realizado cursos de cocina internacional, posee cartas de recomendaciones laborales, recomendaciones personales.
Si usted sabe de alguien que necesite una persona responsable, cumplidora, con conocimientos, buena presen
cia, con aptitudes para el desarrollo de relaciones interpersonales, llámeme.
Saluda a usted atentamente
MIRYAM DUARTE – CI 2.632.893-7
Los reclamos de Adeom en medio de la crisis
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Nos encontramos en un país devastado donde los empleados privados han visto su salario rebajado para no ser echados; los públicos no tienen oportunidad de firmar un convenio; la Intendencia de Canelones para el sueldo en cuotas; Rocha perdió hasta los seguros de salud. ¿Cuánto gana un maestro, un enfermero? ¿Cuánto gana un barrendero? Si no lo sabe, averígüelo.
Las colas no son para buscar empleo sino para un plato de guiso, y no por no tener ganas de cocinar sino porque la gente no tiene qué comer y la solución del gobierno es hacerlos mendigar.
¿Qué hace el PIT-CNT cuando el país divertido de Jorgito llora su miseria? Propone tres caceroleos, cinco minutos de paro… ¿Qué pasó con el país productivo de los compañeros del Interior que bajaron a Montevideo con tractores? De ellos hablo: de los votantes del Partido Rosado.
En vez de exigir lo que por derecho propio nos pertenece, hacemos eventos culturales o deportivos y llevamos un paquete de arroz para repartir entre los que no tienen para comer. Esto es lo que estamos enseñándoles a nuestros hijos: les fomentamos que es mejor hacer la cola para el guiso que obtener un trabajo digno.
El compañero Castillo declara que los convenios hay que cumplirlos como sea. ¿El dinero quién lo pone? ¿Qué estás buscando, la candidatura a diputado? No es necesario: tú eres de mi partido y yo te votaré.
Los compañeros de AEBU siguen la fiesta del secreto bancario: Peirano 1- Pueblo 0.
El periodismo televisivo oculta información; lee sólo lo que escribe el gobierno. Es lamentable no tener periodistas como Lanata; los nuestros tienen miedo.
Provengo de una familia de frenteamplistas y siempre consideré que las exigencias y propuestas del obrero son dignas y justas. Pero creo que hay que mirar el bosque. ¿Pueden los compañeros de Adeom exigir 20 por ciento de aumento cuando la gente no paga el BHU arriesgando perder el techo? ¿Cuando la gente se queda sin teléfono, sin luz o sin agua por no poder pagar? El reclamo de Adeom es justo, pero ¿de dónde saldrá la plata para pagarlo? Para pagarles a ustedes habría que aumentar los tributos que pagamos nosotros, los que percibimos el uno por ciento de aumento salarial en enero…
La huelga de ustedes es justa, pero nosotros deberíamos iniciar otra y dejar de pagar todas las facturas, incluso los impuestos municipales, y entonces, ¿qué pasaría con los sueldos de ustedes?
Si estamos como estamos no es por culpa de Arana sino por la política neoliberal que muchos de ustedes votaron, porque en el Municipio son más los contras, los que echan para atrás a pesar de los beneficios obtenidos.
¿Estarían dispuestos a que en las próximas elecciones ganara un intendente rosado y ustedes volvieran a ser el último orejón del tarro?
Compañeros de Adeom: no dejen de pelear por ustedes, pero miren a su alrededor y tengan memoria de cómo vivían hace doce años…
Mi opinión es compartida por la mayoría del pueblo.
TANIA GUEVARA
Agradecimiento
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* A los amigos de LA REPUBLICA gracias por la nota aparecida en la edición del día 28 de octubre.
Un saludo afectuoso para el autor a quien tuve el gusto de conocer en París, señor Heber Perdigón, muy generoso con sus conceptos sobre mi persona.
Junto a mis músicos Bonaldi Rivero y Walter Díaz a quienes se unieron los tambores franceses organizados y dirigidos por el notable Jorge Trasante pusimos de nuestra parte todo, para que se conociera y valorara la música de nuestro Uruguay.
Un país casi desconocido por los franceses que colmaron los lugares donde actuamos. A la colaboración de la Embajada francesa en nuestro país hay que agregar la de «Mundo Afro» que representé en mi carácter de presidenta y además hice conocer todo lo relacionado con la colectividad afrouruguaya y el esfuerzo que hacemos para que nos valoren por lo que somos y hacemos en nuestra sociedad.
Hasta cuando ustedes lo deseen va mi más cariñoso saludo.
LAGRIMA RIOS
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