Tiene la palabra

 

Conflicto IMM-Adeom

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Soy socialista. Desde siempre. Supe luchar desde la Asociación de Estudiantes de mi Facultad. Desde la Asociación de Profesores de Secundaria. Supe no cobrar el salario por un largo tiempo de huelga y no aflojar. Supe renunciar en forma indeclinable a mi cargo de docente cuando en el liceo donde trabajaba, durante la dictadura, se coartó la libertad de estar en el patio hablando con un grupo de alumnos.

Y tuve y tengo el privilegio de tener a alguien muy cerca, muy querido, socialista hasta la médula, militante ejemplar, incansable. Mucho he aprendido de él. Su singular inteligencia le ha permitido evolucionar para ubicarse correctamente en los diferentes escenarios mundiales y locales, y defender así, con coherencia, con lógica, sus posturas socialistas.

Será por eso que la tengo clara y me siento con derecho a expresar mi opinión con respecto al conflicto IMM-Adeom. Será por eso que no tengo ninguna duda de lo equivocada que es la postura de Adeom.

Claro que los trabajadores tenemos derecho a exigir que se cumpla un convenio pero también tenemos que saber ceder ante una realidad cruel que ha golpeado fuertemente a todos los uruguayos. Los dirigentes de Adeom no pueden ir a una mesa de negociaciones con el egoísmo de creerse el ombligo del mundo. Los intransigentes dirigentes de Adeom (y me consta que son unos pocos), no pueden sentarse a negociar con una postura inamovible, eso no es negociar, tienen que escuchar y entender que la IMM les ofrece lo único que hoy puede ofrecer. No es por capricho y mucho menos por no reconocer los derechos de los trabajadores, que hoy les dicen, con dolor, que la IMM no puede cumplir el convenio. Con dolor porque la problemática de la IMM es una consecuencia más de la mala conducción económica del gobierno nacional.

Si los dirigentes de Adeom (aclaro que no digo Adeom sino algunos dirigentes), pensaran un poco más allá de ellos mismos, si pensaran por un segundo en los ciudadanos de Montevideo, se sentarían a escuchar y ser escuchados para, juntos, llegar a una fórmula realista y concordante con los tiempos que hoy vivimos los uruguayos.

¿Pensaron por un momento que sus compañeros de las intendencias del Interior sufren atrasos de varios meses en el pago de sus exiguos salarios?

¿Pensaron por un momento en el porcentaje de desempleo que sufre la población activa?

¿Pensaron por un momento en el altísimo porcentaje de trabajadores que fueron llamados por sus empleadores para que aceptaran una rebaja sustancial de su salario, del 20, del 30%?

¿Pensaron por un momento que bajaron las jubilaciones por un nuevo impuesto?

¿Pensaron por un momento que si la IMM cumple con el convenio, ello implicaría sacar un dinero del bolsillo de los montevideanos que la mayoría no tiene?

Cuando pienso que basan sus reclamos en el cumplimiento de un convenio que fue ofrecido en un escenario completamente diferente, no puedo creer en la intransigencia que muestran. Que la IMM deberá ser más cuidadosa con lo que ofrece a los empleados, y cómo lo ofrece, no tengo duda.

Y, por eso, desde el lugar que ocupo en la sociedad, una simple ciudadana de Montevideo, totalmente satisfecha con la administración frentista, (sabiendo que aún hay mucho por hacer), es que quiero decirle a la IMM que no afloje, que no dé ni un peso más de lo que puede, y a los ciudadanos de Montevideo, que soportemos los problemas que acarrea la huelga de Adeom, que ayudemos a minimizarlos, pero que no permitamos que estos dirigentes, que protagonizaron los avergonzantes actos del jueves 24 en el túnel de la IMM, se salgan con la suya.

Desde muy pequeña aprendí que mis derechos terminan donde empiezan los de los demás. No puedo quedarme callada ante quienes olvidan esta ley elemental.

Compañeros de Adeom, a todos nos cayó el salario, todos debimos bajar nuestro nivel de vida. La mayoría hoy está por debajo de la línea de pobreza, luchemos denodadamente por cambiar esta situación, para todos por igual. No arriesguemos esta posibilidad por puro egoísmo.

No se sientan fuertes porque los convenios se firman para cumplirse. ¿Qué otra cosa puede decir un líder de la izquierda? Y es cierto, pero no se puede.

La emergencia del Hospital de Clínicas existe para atender la salud de la población de bajos recursos (¿será un derecho menor?) y, sin embargo, la Universidad debió suspender el servicio por no contar con los recursos materiales necesarios. ¿Qué tal?

EDC – CI: 1.037.857-4

 

Sobre la defensa de la edila Ferro a Adeom

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Pensé esta nota en el ómnibus camino a mi trabajo, hoy miércoles 23 de octubre, vi en el programa de Omar Gutiérrez a la señora Cristina Ferro (creo que ese es su nombre) y créanme que no pude terminar de almorzar.

Tengo 38 años, soy médica pediatra, tengo una hija pequeña y un marido en el seguro de desempleo.

Me asombró la defensa encarnizada que la edil hace de los trabajadores de la IMM ¿qué pasa con los otros trabajadores del país? ¿no existimos? ¿y la salud? hasta el año pasado trabajaba en tres lugares, hoy trabajo en dos, en uno no cobro desde mayo y en el otro tuve que aceptar una rebaja del 50% ¿quién defiende nuestros contratos? ¿No son de igual importancia que los de la gente de Adeom?

Sin contar que no tenemos ni la mitad de sus beneficios y que peleamos no por un aumento sino por no más rebajas o simplemente por cobrar, no la vi a la señora Ferro.

No la vi cuando su partido subió el impuesto a los sueldos, tampoco la vi cuando pusieron el impuesto a la salud, tampoco la vi u oí cuando subieron el impuesto a los profesionales (4 salarios mínimos por año… sólo por ser).

Tengo una casa de la que debo varios años a un banco privado en dólares, lo de la estabilidad que brindaba el partido colorado y el «endéudense tranquilos en U$S», ¿eso no es un contrato? o es que porque no lo firmaron significa: si nos creyeron ¡jódanse!

No se puede tapar el sol con un dedo, ni siquiera con los de la señora Ferro y un humilde consejo, si pudiera realizar una administración tan excelente, ¿por qué en lugar de esperar a recuperar Montevideo, no va ensayando y utiliza toda su capacidad y experiencia en colaborar con el descalabro que es el gobierno, o no son de su partido? ¿O no le dan corte?

Ojalá todos los trabajadores tuviéramos la tranquilidad laboral de los de la IMM, sin importar de donde vienen, si son barrenderos o profesionales.

No soporto el parloteo y la demagogia, no se confundan, la gente no es tonta y no resiste más.

L.M.R.

 

Carta abierta a nuestros gobernantes

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Parece mentira que a esta altura de la historia de la humanidad, estemos aún sin lograr el bienestar de nuestras familias.

Compramos casas, autos y comodidades porque creímos en quienes nos gobiernan, los que tanto han torcido nuestros destinos que terminaremos viviendo en cuevas, caminando para transportarnos, cocinando con leña y durmiendo en el piso. No hablo de televisores de 29 pulgadas, heladeras de frío seco o aires acondicionados, sino de lo elemental, la luz, el agua, la salud, la comida y el trabajo.

¿Qué pasará por las mentes de quienes nos gobiernan? Cuando apoyan la cabeza en la almohada ¿podrán dormir? Quizás estén pensando que hacen todo lo posible, pero no es suficiente.

En este país hay gente que pasa noches sin dormir,
pensando en qué dará de comer a sus hijos al otro día, dónde irá a vivir cuando le rematen la casa y cuando se duerme es de cansancio, vencido de andar de un lado a otro pidiendo trabajo para poder pagar sus deudas, alimentándose mal y perdiendo paso a paso la dignidad como ser humano, viendo cómo día tras día desaparecen sus posesiones materiales, sus ilusiones de un futuro para sus hijos y de una vejez sin sobresaltos.

Creí alguna vez que la democracia permitía el desarrollo pleno de los seres humanos, pero me doy cuenta que no es así, tenemos la obligación de votar y a cambio de esto recibimos la indiferencia de quienes fueron elegidos pues nos dejan desamparados y a merced de los que más tienen.

Nos hablan de la coyuntura, de la balanza comercial desfavorable, del dólar libre y de muchas otras cosas que el común de los ciudadanos no entendemos hasta que vamos al almacén, entonces cuando exigimos nuestros derechos pasamos al último lugar de la fila, no hay tiempo para ocuparse de estos simples ciudadanos que piden trabajo y explicaciones.

Se dice que somos obreros de nuestro destino pero los arquitectos se equivocan una y otra vez cuando hacen la mezcla y la obra cae sobre nuestras cabezas. Se dice también que cuando las cosas se ponen mal y la corriente es adversa, debemos remar todos para salir adelante, sucede entonces que a los remeros le sacan los remos y a los que achican les dan baldes sin fondos, es allí donde debe verse la mano firme del timonel, el que contagie su convicción a los demás, es allí donde nos preguntamos si lo seguimos o nos tiramos al agua.

La cosa es simple, ¿nos quieren trabajando en nuestro país o en otro continente?
¿Seremos ciudadanos sólo para votar y pagar impuestos o garantizarán nuestro derecho a trabajo, vivienda, salud y educación?

Si estas simples preguntas son contestadas y las respuestas nos satisfacen, podremos como hombres libres tomar una decisión, pues el tiempo apremia y como alguien dijo alguna vez «Camarón que se duerme se lo lleva la corriente».

Por favor señores, prendan una luz de esperanza, para que cuando nos durmamos sea cansados de trabajar y no por el letargo que provoca la desesperanza, para que las soluciones no pasen por la emigración de familias enteras o la suerte de embocar el 5 de Oro, construyamos un país para que se queden todos, para que tengamos trabajo y dignidad.

O. E. CASTAÑEIRA – CI 1.205.802-9

 

Adeom debe mantener servicios a la población

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Me dirijo a usted con la preocupación normal de un vecino de Montevideo.

Quien esto escribe, es un trabajador de la salud privada, que participó en las huelgas de FUS de 1968, 1970, 1973, 1985, con ocupación de los lugares de trabajo.

Sin dejar de reconocer que la de 1973, fue la más importante, a nivel nacional, dado que fue llevada adelante para preservar las instituciones y contra el golpe de Estado; en el caso de nuestro gremio, la de 1970 fue histórica, ya que conquistamos las 6 horas de trabajo y los 30 días de licencia para el personal de enfermería y servicio.

Por las características de nuestro trabajo, hay tareas que son esenciales, por ejemplo: atender a los enfermos internados, mantener funcionando el servicio de urgencia, y todos los servicios conexos, Lavadero, Cocina, Mantenimiento, etc.

Como militante social, y desde una posición clasista, estoy de acuerdo en que los municipales salgan a luchar para que se cumplan los acuerdos firmados.

Desde esta perspectiva, por lo tanto, no estoy de acuerdo con la IMM, si llegara a contratar empleados privados para sustituir a los huelguistas (estos sí serían rompe-huelgas).

Entiendo que la recolección de basura es un servicio esencial, ya que no es solamente degradar aún más el medio ambiente, sino que puede aparejar graves consecuencias desde el punto de vista sanitario.

Por los niños que juegan en la vereda junto a la basura acumulada, y creo que también habría que pensar en los miles de montevideanos que salen todos los días a buscar algo para comer, hurgando en la basura.

Por estas razones (hay muchas más) creo que Adeom debería instrumentar guardias gremiales, para cumplir con este servicio; ya que supongo que la huelga no es contra la población de Montevideo.

Como le decía al principio, nosotros conquistamos las 6 horas de trabajo con una lucha muy dura, no fue una dádiva del patrón de turno.

Sin otro particular, saluda a usted cordialmente

JORGE MORALES – CI 1.520.223-7

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