Uno para nosotros y otro para ellas
Recibí estos dos cuentitos. Uno con aire machista y el otro, claramente pro féminas. Lo más interesante del caso es que el primero me lo envió una mujer, Elena, y el segundo vino de un hombre: Gustavo.
1) Un hombre está en estado de coma durante meses. Cada tanto sale de ese estado y vuelve a caer en coma. Su mujer permanece a su lado desde el primer momento.
Un buen día él despierta, lo primero que ve es a su mujer, entonces él le pide que se acerque y, con lágrimas en los ojos, le dice: «¿Sabés que?, siempre estuviste a mi lado en todos los momentos malos. Cuando fui despedido del trabajo, te mantuviste a mi lado. Cuando mi negocio quebró, estuviste conmigo al pie del cañón. Cuando me balearon, también estuviste a mi lado. Cuando perdimos la casa, te quedaste junto a mí. Cuando mi salud empezó a decaer, estabas ahí mismo, a mi lado. ¿Sabes qué?».
«¿Qué, mi amor?», preguntó ella, sonriendo, a medida que su corazón se
llenaba de ternura.
Y él, suavemente, con sus labios pegados al lóbulo de su oreja, le dijo: «¿Sabés qué? Me doy cuenta que me traés mala suerte, ¿por qué no te vas a la puta que te parió?».
2) Una mujer caminaba por un bosque cuando se encontró con un sapo atado a un tronco. El sapo al verla, le dijo: «Si tú me liberas te concederé tres deseos». La mujer lo liberó y el sapo dijo: «Ahora pide tus tres deseos, pero debo advertirte que todo lo que yo te conceda a ti, se lo daré a tu ex esposo multiplicado por 10″.
La mujer dijo: «No me importa. Quiero ser la mujer más bella del mundo».
El sapo le dijo:»Recuerda que tu ex será 10 veces más bello».
La mujer dijo que no le importaba y se convirtió en la más bella del mundo.
«Mi segundo deseo es ser la mujer más rica del mundo», dijo. El sapo empezó a decir: «Recuerda que tu ex…», «No me importa», lo cortó ella e inmediatamente se volvió multimillonaria.
«¿Y cuál es tu último deseo?», preguntó el sapo.
Y ella respondió: «Tener un pequeño infarto». *
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