Tiene la palabra
Situación desesperante
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Padezco una cuadriplegia espástica que me ha dejado inválida desde hace 35 años. Mi hija tiene problemas psiquiátricos. Ambas vivimos en Aparicio Saravia 3839, block 4, apto. 002, del BPS desde hace siete años; pago impuestos, luz, etcétera.
Ahora los señores del BPS echan gente a la calle y a mí, que soy lisiada.
La Constitución dice que todo ciudadano tiene derecho a una vivienda digna. Yo tengo el lanzamiento para el 25 de octubre a las 14 y 30. ¿Es delito ser paralítico? No somos perros para vivir en la calle. Quiero que vengan del diario y vean esto: viviendas sin vidrios, hechas pedazos y no las ocupa nadie, y el BPS no tiene ganas de adjudicarlas. Yo como lisiada tengo derecho y pienso usarlo como gente que soy. Pero los del BPS dijeron que viviendas para paralíticos no hacían.
Pido y espero ayuda. Mi teléfono es 215 3396.
IVONNE VILLANUEVA – CI 3.645.337-8
Sobre el conflicto de los municipales
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Carta abierta a los dirigentes de Adeom, al intendente de Montevideo señor arquitecto Mariano Arana y al presidente del FA-EP doctor Tabaré Vázquez.
1º) A los obreros y empleados de la IMM les recuerdo que solamente en una Intendencia de izquierda, en lo que va de su mandato, han recibido todas o casi todas mejoras para tener un salario digno incluido el IPC correspondiente.
2º) Reconozco que existe un convenio firmado, pero también reconozcamos que cuando se redactó, se calculó un promedio del 4% al 6%, no creo que la IMM sea culpable por los problemas que el país atraviesa, entonces queda fuera de lugar subirse al carro, para reclamar lo imposible.
3º) Creo no equivocarme, si en la asamblea observamos, allí había también cierta gente como ser los vivos que no acompañan ningún paro y carnerean siempre.
4º) Señores no tengan de rehén al pueblo, porque de esa manera, ustedes pasan a la acera de enfrente.
5º) Si recibieran el beneficio que quieren, entonces a fin de año saldremos los vecinos con una latita, pidiéndoles una propina, para que nosotros, al no percibir esos beneficios, podamos gracias a ustedes pasar mejor las fiestas.
Es sabido que muchos gremios, para mantener su empleo, tuvieron que hacer el esfuerzo de aceptar rebajas salariales (que no está bien) y hay empleados de otras empresas que hace de 3 a 4 años que no reciben aumento (que tampoco está bien) y también ni hablar de nosotros los jubilados y el pueblo en general, recibimos una miseria.
6º) Si el gremio pidió la huelga, entonces hagan como la salud, pongan guardia gremial para recoger la basura, por la salud de la gente, aunque las medidas se lleven adelante en la parte administrativa u otras dependencias.
7º) termino, diciéndoles que pongan en la balanza todas estas cosas y acuerden con la mente fría y un corazón amable y sabio.
Al intendente señor arquitecto Mariano Arana:
1º) Si tenemos que soportar una huelga, arriba no aflojar, el pueblo está con usted.
2º) Los vecinos sabemos redoblar esfuerzos y en usted está manejar con sabiduría los muchos defectos que tienen los empleados y hacerles ver lo equivocados que están.
Al presidente del FA -EP doctor Tabaré Vázquez:
1º) Le digo humildemente, como lo señaló José G. Artigas: «No venderé el rico patrimonio de los orientales al vil precio de la necesidad».
2º) Por último a los empleados de la IMM, que sean votantes del FA-EP, pasen a la acera de enfrente, porque con ustedes, no hacemos patria.
Saluda atentamente, un FA-EP de Ley.
EL TANO – CI 897.907-5
PD: Señor D’Elía, piense como sindicalista mediador, no es bueno a esta altura de su vida, con tantos galones ganados, tirar para el lado equivocado.
Réplica
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* A la nota titulada «Murieron con las botas puestas», publicada el 15.9 (diario El País) relativa al descubrimiento de una sepultura cerca de Vilna (Lituania) donde se encontraron cadáveres de soldados pertenecientes al ejército con el que Napoleón invadió Rusia en 1812.
En la misma se hacen apreciaciones tan injustas, que parecen el producto de la tendenciosa propaganda realista o la del gobierno inglés de la época y no como hubiera sido deseable el resultado de un imparcial enfoque histórico.
Napoleón Bonaparte, corso de nacimiento y francés por adopción, no fue ni más ni menos que un hijo de la Revolución Francesa, que al abolir todos los privilegios de la clase noble y el clero, se vio enfrentada a la realeza de toda Europa.
Aun siendo partidario de la Revolución, Napoleón fustigó duramente sus excesos, especialmente la ejecución de Luis XVI y los sangrientos sucesos ocurridos durante el Terror.
Se identificaba plenamente con los conceptos de libertad, igualdad y fraternidad, ya que afirmaba que los seres humanos debían ser juzgados solamente por sus méritos personales y no por los blasones o la fortuna heredada.
Como gobernante buscó siempre alcanzar una paz duradera que asegurara las fronteras de Francia, pero inevitablemente los tratados eran violados, obligándolo a combatir nuevamente. Y eso fue exactamente lo que lo llevó a marchar contra Rusia en 1812.
En abril de 1801 le comunican a Napoleón, ya Primer Cónsul, que el zar Pablo I con el que mantenía excelentes relaciones, había sido asesinado por encargo de su propio hijo Alejandro, que de inmediato es coronado zar (el complot según Fouché jefe de la policía del consulado, fue alentado por el embajador inglés).
Londres, al recibir la noticia se muestra exultante y feliz; la muy factible alianza franco-rusa muere antes de nacer.
En el verano de 1805, ya comienzan a soplar vientos de guerra. A principios de diciembre de ese año, Napoleón ya emperador, derrota a los ejércitos austro-rusos en Austerlitz, a lo que siguen la victorias de Jena-Auerstadt, Eylau y Friedland donde los rusos son aplastados y el zar Alejandro accede a firmar la paz de Tilsit en 1807, que se espera sea permanente.
Pero poco a poco los viejos enemigos comienzan a reagrupar sus fuerzas, Alejandro ahora aliado de Napoleón se muestra reticente a apoyarlo.
Sobrevienen las batallas de Asper y Essling, luego Wagram, que consagran nuevas victorias. Pero todo es inútil, con recursos financieros muy superiores (Inglaterra suministra fondos continuamente) los vencidos rehúsan acordar la paz definitiva. La propaganda enemiga se ensaña con Napoleón.
Se le acusa de voraz conquistador, se le llama el nuevo Atila, cuando lo que hacía como cualquier buen estratega era llevar la guerra a territorio enemigo. Ni más ni menos que lo que hizo el presidente Bush al invadir Afganistán y lo que pretende hacer con Irak. Lo que hizo Israel en la guerra de los «Seis días» y lo que hace Ariel Sharon cuando envía los tanques israelíes a territorio palestino. Y si éstos tienen derecho a defenderse, ese derecho también lo ejerció Napoleón hace dos siglos en defensa de Francia.
Napoleón combatía contra el absolutismo, radicalmente opuesto a los ideales de la Revolución Francesa.
En todas las guerras hay pérdidas de vidas humanas, eso lamentablemente es inevitable, pero utilizar los cuerpos encontrados en Vilna, haciendo referencia a los genocidios de Hitler, Stalin o los Kmer-rojos en Camboya, más las truculentas declaraciones de un oficial enemigo, para concluir tachan
do a Napoleón de megalómano y darles consejos a los turistas que visiten París para que recuerden hechos de los que se le pretende responsabilizar, parece tan absurdo y falso como de pésimo gusto.
Importa sustancialmente en aras de la verdad, recordar que prisionero en Santa Helena, Napoleón fue objeto de continuos destratos y mortificaciones por parte del gobernador inglés Sir Hudson Lowe; a tal punto que muchas veces escaseaban los alimentos, y cuando su salud empeoró, se encontró sin medicamentos para mitigar sus dolores.
Finalmente ese hombre contra cuya vida atentaron tantas veces, sucumbió al fin a la edad de 51 años, no de una enfermedad natural, sino vilmente asesinado por envenenamiento con arsénico como se demostró recientemente.
Al final de la tarde del 5 de mayo de 1821, Napoleón ya no estaba en este mundo.
Una reflexión final. ¿Qué sentiría el señor Abbondanza autor del artículo que me obliga a redactar esta réplica, si un columnista de un diario de Francia escribiera una nota de análogo tenor sobre Artigas, haciéndose eco de la leyenda negra con que el Directorio de Buenos Aires intentara en su momento difamarlo?
Dejemos que cada pueblo honre a sus héroes de la forma que desee, y respetemos sus sentimientos tanto como pretendemos que se respeten los nuestros.
M. REBUFFEL – AXA 8469
PD: Una nota similar fue enviada antes a El País solicitando su publicación. Al no accederse a ello nos vimos obligados a publicarla con considerable atraso en LA REPUBLICA, a la que mucho agradecemos, nuestra opinión sobre un tema sin duda apasionante.
Polémica por el aborto
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El concepto de José Pedro Varela, según el cual el conocimiento es un derecho y la ignorancia un abuso, se me hizo patente al escuchar a los diputados Gallo y Rondán, hablar a favor del aborto, en un reciente programa de TV.
El abuso al que se refería Varela, sin duda, era sobre los derechos humanos, que en el presente caso, lo constituyen, el de los más débiles e indigentes, los seres humanos más requeridos de asistencia.
Recientemente, en la Comisión de Salud de la Cámara, el diputado doctor Gil Solares, ginecólogo, se manifestó en contra del aborto, considerándolo un homicidio, pero planteó que estaría dispuesto a cambiar su voto contrario, si alguien le demostraba que no era un ser humano el presente en el vientre materno.
Consideramos una lástima que el señor Sotelo no invitase a este médico a su programa de TV.
Pero lamentamos todavía más que los que hablaron en su programa en favor del aborto mantuviesen silencio ante la pregunta de Gil Solares.
Es por ello que le preguntamos ahora a usted, señor Director, y a la opinión pública, recordando la frase de Varela: ¿hasta dónde llega la falta de conocimiento del Decálogo, que dice no matarás?, ¿hasta dónde es admisible la ignorancia, cuando supone tan grave abuso?, ¿acaso el doctor Gallo ignora también el Juramento de Hipócrates, que en su cuarto punto prescribe respetar la vida humana en gestación uterina?, ¿cuál es su criterio médico asistencial?
El presidente de la Comisión de Salud insiste en la necesidad de preservar la situación (sin duda agraviante a la dignidad humana), de la mujer que es víctima de un aborto clandestino: ¿hacerlo «de guante blanco», es la forma de evitar el oprobio?
El criterio asistencial del doctor Gallo, aplicado a evitar el agravio de ver niños comiendo pasto, induciría a matar a esos niños, o a sus madres. ¿Quizá haya que legalizar la rapiña a supermercados, para proporcionarles comida? ¿El homicidio es la solución para evitar sufrimientos?
No nos extraña su abierto partidarismo con la eutanasia: es coherente con la muerte.
¿Vamos a legalizar el aborto, por no saber responder a la pregunta de Gil Solares…, o por abusar de la ignorancia, para agraviar nuestra cultura, que no es de muerte?
DR. EDUARDO CASANOVA – CI 1.039.691-4
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