Primer paso hacia la legalización del aborto bajo ciertas condiciones
La iniciativa, que se compone de dieciocho artículos, establece que «toda mujer tiene derecho a decidir sobre la interrupción de su embarazo durante las primeras doce semanas de gravidez». Para ejercer tal derecho bastará que la mujer «alegue ante el médico, circunstancias derivadas de las condiciones en que ha sobrevenido la concepción, situaciones de penuria económica, sociales, familiares o etarias».
También se determina que el médico deberá informar a la mujer de las posibilidades de adopción y de los programas disponibles de apoyo económico y médico a la maternidad y brindar información y apoyo a la mujer relativos a la interrupción voluntaria del embarazo.
Se establece que la interrupción de un embarazo «sólo podrá realizarse cuando la gravidez implique un grave riesgo para la salud de la mujer, o cuando se verifique un proceso patológico, que provoque malformaciones congénitas incompatibles con la vida extrauterina».
En los casos de mujeres menores de dieciocho años no habilitadas, «el médico tratante recabará el consentimiento para realizar la interrupción, el que estará integrado por la voluntad de la menor y el asentimiento de al menos uno de sus representantes legales».
Votaron a favor del proyecto los diputados José Luis Gallo (Asamblea Uruguay), Ramón Legnani (Partido Socialista), Wilmer Trivel y Daniel Bianchi, ambos del Batllismo Lista 15; y Gustavo Amen del Foro Batllista. En tanto, se opusieron a la iniciativa los diputados Raúl Argenzio (Correntada Wilsonista) y Orlando Gil Solares (Alianza Progresista).
Legnani resaltó que con la propuesta se está «quitando la carga penal sobre un hecho que es fundamentalmente de salud y se da la libertad para que el médico se ampare en el secreto de su actividad de manera que no tenga la obligación de denunciar ante la Justicia un acto en el cual él participa para ayudar a una mujer que se encuentra en una situación crítica».
Según el diputado Raúl Argenzio «hay vida desde el momento de la concepción y la madre no puede decidir por la vida de un ser que también tiene sus derechos».
«No concibo que una mujer por su sola voluntad pueda decidir un aborto, a no ser que medie un diagnóstico de peligro de vida para ella o que el ser que se está gestando tenga anomalías congénitas graves». Agregó el parlamentario nacionalista que votó en contra del proyecto en general, pero acompaña algunos artículos como los referidos al aborto terapéutico y en el caso de violaciones».
El diputado Orlando Gil Solares, en tanto, sostuvo que su alegato en contra del aborto se afirma en un concepto biológico: «que la vida del ser humano empieza en la fecundación del espermatozoide al óvulo, y a partir de allí se desarrolla toda la vida de la persona la cual debe respetarse».
El legislador sólo aprueba una interrupción del embarazo ante casos «inevitables, como por ejemplo, cuando la madre presente un cáncer de cuello de útero o endometrio embarazado».
Decenas de mujeres del Comunal 14 se concentraron en horas de la tarde de ayer ante el Palacio Legislativo en reclamo de «la legalización del aborto». Precisamente ayer falleció una funcionaria de ese comunal a causa de un aborto.
El proyecto de ley primero deberá ser aprobado por el plenario de la rama baja parlamentaria en noviembre y luego continuará su trámite en el Senado. *
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