Rotundo éxito de la jornada "Montevideo a pata"

Una multitud por los niños

La correcaminata que le aportó color y alegría a la mañana sabatina fue todo un éxito. Los organizadores reivindicaron que «los derechos del niño no sólo sean meras palabras sino que se conviertan en hechos». Desde hace varios meses que la Intendencia capitalina conjuntamente con la Iglesia Anglicana y Juventud Para Cristo estuvieron organizando esta actividad de corte deportivo, pero principalmente solidario con la minoridad.

Más de noventa organizaciones no gubernamentales que trabajan con la minoridad, atendiendo a unos ocho mil niños y adolescentes, se movilizaron y obtuvieron diversos auspiciantes que apoyaron económicamente numerosos proyectos, como la financiación de la compra de alimentos, la mejora de infraestructura edilicia, el financiamiento de campamentos a fin de año o la compra de herramientas para el trabajo en cuero realizado por menores discapacitados.

Este fue el requisito para participar de «Montevideo a pata», una correcaminata que partió a las 10.00 horas desde las Canteras del Parque Rodó y recorrió unos 4.000 metros hasta llegar al Templo Inglés.

La intención no era llegar primero a la meta, sino dejar un mensaje en defensa de los derechos de los niños. Antes de comenzar la caminata, las más de 90 organizaciones participantes inflaron con helio una voluminosa cantidad de globos, a los cuales les colgaron un mensaje que en forma simbólica iba dirigido de un niño hacia otro.

Varios de ellos lucían los mensajes «tengan educación que los forme y los haga libres», «tengan salud, suerte y prosperidad en el futuro», «los derechos del niño no deben ser meras palabras, y deben concretarse en los hechos» o «no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy por los niños».

Dispersos en las inmediaciones del Teatro de Verano, los distintos grupos fueron elaborando los mensajes y tras lanzar los globos comenzaron a emprender la correcaminata en medio de un clima festivo, cantando y bailando en todo el trayecto. Un nutrido pelotón que cubrió más de tres cuadras de la rambla llegó una hora después a la Plaza España, donde un gran escenario aguardaba el inicio de un espectáculo musical.

Reconocidos personajes del ambiente cultural, político y periodístico apoyaron el emprendimiento, como los músicos Pablo Estramín y Jorge Bonaldi, las diputadas Beatriz Argimón (PN) y Margarita Percovich (EP), los comunicadores María Inés Obaldía y Juan Pedro Ribas, y el artista Carlos Páez Vilaró.

Sobre el escenario, representantes de la Intendencia capitalina, la Iglesia Anglicana y Juventud para Cristo destacaron la importancia de la minoridad y la defensa de la niñez.

Una pregunta que se repitió a lo largo del evento fue cómo el uruguayo puede tener esperanzas en un país donde aparecen situaciones difíciles como la huelga de los municipales, el conflicto del transporte, el fútbol y la banca. «Cuál es la razón para tener esperanza, esto es tener esperanza», afirmaron, en expresa alusión a la conjunción social que lucha por una mejor calidad de vida para la minoridad. Destacaron que el mensaje de esperanza no es de gente que está por fuera de la realidad o en el aire.

Coincidieron en la importancia de denunciar la existencia de la crisis, provocada por una mala administración de los recursos, pero destacaron que es posible responder con actitud solidaria y no esperar que vengan otros políticos para hacer las cosas bien. Afirmaron que los derechos del niño tienen que dejar de ser un escrito y pasar a ser algo concreto.

Se estima que entre todos los grupos participantes de «Montevideo a pata» lograron reunir unos 200 mil pesos, los que serán destinados para colaborar con merenderos, comedores, centros juveniles, iglesias, clubes barriales, centros de atención a discapacitados y organizaciones y comisiones vecinales que canalizarán el financiamiento hacia los menores que asisten. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje