El BHU busca evitar desalojos
Debido a la coyuntura económica del país aumentó el número de clientes del Banco Hipotecario que no pueden hacerse cargo de las obligaciones contraídas con la institución.
El director del BHU, Néstor Moreira Graña, dijo a LA REPUBLICA que a pesar de la morosidad «son pocos los desalojos» que se concretan, haciendo referencia al procedimiento judicial que se efectuó recientemente en el Complejo Habitacional de avenida Millán y Lecocq.
El miércoles pasado informábamos sobre el desalojo de una familia compuesta por una mujer, madre de tres niños, y su madre discapacitada, quienes debieron abandonar la vivienda tras no poder continuar pagando la cuota. Un centenar de vecinos se hizo presente para expresar su protesta cuando la policía, cumpliendo una orden judicial, custodió el desalojo.
Los directores del BHU fundamentaron la medida del desalojo, resuelta por la Justicia, afirmando que la familia tenía malos antecedentes de pago, con una deuda que se remonta a 1994, cuando aún vivía el promitente comprador de la vivienda. «Tenemos que defender los buenos pagadores», argumentaron los jerarcas. Indicaron que se espera el cumplimiento del pago hasta lo último, pero cuando no da más, se recurre a la Justicia.
En el caso de la familia desalojada de Millán y Lecocq, un jerarca del BHU afirmó que el titular de la cuenta pagó menos de la mitad de la deuda, y en varias ocasiones la Justicia suspendió el desalojo.
A través de una carta remitida a LA REPUBLICA, el Directorio del Banco Hipotecario, en referencia al desalojo del martes 15, señala que «está dentro de los objetivos de la institución el lograr el adecuado retorno de las inversiones que ha realizado, no simplemente para realizar una actividad de lucro, sino para posibilitar el acceso a la vivienda de ciudadanos que carecen de ella y buscan una oportunidad para tenerla. El hecho del no pago genera necesariamente la disminución de la posibilidad de acceso a una solución habitacional de otros nacionales, máxime cuando el Banco no recibe ningún aporte fuera de su recaudación.
Por otro lado, es necesario dar muestras de una actitud equitativa con buenos pagadores, que con más o menos sacrificio honran puntualmente sus obligaciones. De admitir sin discriminación, las situaciones de morosidad, el Banco Hipotecario del Uruguay, estaría incumpliendo con la garantía que les da a los que pagan del uso y goce de su vivienda por ajustarse a lo pactado.
Además la política del Banco ha sido siempre la de considerar las situaciones especiales para lo cual se han dictado leyes, reglamentaciones y resoluciones que atienden a aquellas situaciones que así lo reclaman. En el caso que dio lugar a la nota de este medio debemos dejar constancia que la medida judicial se adoptó después de doce postergaciones de la fecha para hacer efectivo el lanzamiento de la vivienda. La Sra. desalojada, hija de los titulares de la vivienda, durante el largo período en que le dio oportunidad y facilidades para arreglar la situación de su núcleo familiar, recibió refinanciaciones y esperas, que han extendido el proceso de desocupación durante un tiempo más que prudencial. El Banco Hipotecario no es insensible a las situaciones particulares, como se demuestra con la concesión de numerosas facilidades a la familia involucrada, y no se procede ni en forma apresurada ni injusta». «No está dentro del ámbito de competencia de este Banco de atender las situaciones de los sectores de más bajos recursos, especialmente de aquellos que deben recibir subsidio que son atendidos por el Ministerio de Vivienda». (Carta completa en página 34).
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