Cinco mil familias por mes se suman a las que roban energía eléctrica
«En los dos últimos años: de enero a diciembre de 2001 hubo 22.000 usuarios de UTE cuyos servicios fueron cortados. De enero a julio de este año, hubo 157.000 cortes. De esos se rehabilitaron 122.000: han quedado 35.000 clientes sin restablecer servicio», aseguró el presidente de AUTE, Julio García. El gremialista del sindicato de UTE confirmó también el aumento de las «pérdidas» en la red energética. Estas «pérdidas» son divididas en técnicas y por sustracción. «Las pérdidas se incrementaron de un 14-15 por ciento el año pasado, a un 18,5 por ciento este año. Un 6-7 por ciento son verdaderas pérdidas técnicas, lo demás es hurto de energía», añadió.
Las afirmaciones fueron efectuadas al tiempo de iniciar la distribución entre la mayor cantidad de autoridades nacionales, del diagnóstico efectuado por AUTE. El extenso y pormenorizado documento pauta una perspectiva alarmante para el casi millón doscientos mil clientes del organismo estatal.
Caída y desigualdad
La recaudación de UTE (véase infografía), cayó a los peores valores de los últimos tres años con un empeoramiento aún más agudo en los últimos meses. Al medir en dólares lo recaudado, la gráfica se aleja definitivamente de años anteriores. La técnicamente denominada «cobrabilidad» de UTE se desplomó también, convirtiendo la creciente morosidad en la principal causa del cuadro crítico.
Los cortes de servicios son apenas mil menos que en mayo último, el peor período de tiempos modernos, e incluso unos 800 más que en julio último.
«Más preocupante aún es que, desde 2001, pero sobre todo en este año, un gran porcentaje de cortes no tienen una compensación en las reconexiones, con lo cual se acelera la pérdida de clientes que, en definitiva, si se reenganchan, no dejan de consumir», asegura el gremio.
Entre enero y julio del corriente año, la media de cortes sin reconexión, fue de 4.998 al mes.
Para AUTE es imprescindible «adoptar medidas de emergencia con una duración máxima de un año». Los sindicalistas confían en frenar la generalizada tendencia a «colgarse» de la red.
«E incluso se revertiría, muchos clientes desean volver a la formalidad. Pero necesitan estímulos económicos debido a la situación que atraviesan. Así al menos le asegurarían un ingreso a la empresa, que de todos modos se perdería si no se adoptan medidas activas», estimaron.
La propuesta consiste en cuatro medidas: restablecimiento de la conexión sin el pago de la tasa vigente; eliminación del pago de multas y flexibilización para los recargos; eliminar durante un año el pago del cargo por potencia; eliminar IVA y Cofis, de las facturas. Además se plantea: que a los usuarios hasta 200 Kwh mensuales no se les cobren multas ni recargos, ni costos de reconexión; pasaje voluntario de usuarios con 2,2 Kw de potencia contratada a 3,3 Kw libre de costo. El gremio asegura que de acuerdo al artículo 79 de la Ley de Reactivación Económica, UTE está habilitada para atender todas estas propuestas, con excepción de lo referido a IVA y Cofis.
A nivel del gremio se reconoce que UTE, «al igual que el país todo, está sufriendo una grave crisis económico-financiera, que puede comprometer seriamente su futuro», alertando que «el desequilibrio entre ingresos y egresos, se tiende a agravar cada día».
Acerca de las formas en que el gremio entiende podrían financiarse sus planteamientos, las fuentes coincidieron en una nómina de medidas elevadas al Directorio, que ahorrarían más de nueve millones de dólares mensuales, el doble del ahorro pedido por el Presidente de la República al ente. *
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