UTE beneficia a los poderosos en la "libre" competencia comercial

Los ejemplos son absolutamente claros: un almacenero paga 3,16 veces más el Kwh, que el supermercado con el que está compitiendo. Las tiendas de barrio que quedan, pagan 3.16 veces más por la electricidad que cualquiera de los negocios de un shopping. Los endedudados con los bancos, pagan 3,16 veces más por la energía eléctrica, que el banco que les consume a fuerza de intereses.

Es que el sistema tarifario fue concebido en la consideración de que los grandes consumidores, por su escala, cuestan menos que los pequeños consumidores, sean comerciales o residenciales.

Actualmente, las diferencias reales de esos costos, tecnología más moderna mediante, ya no justifican que hogares y comercios minoristas paguen el triple de lo que paga un gran consumidor. Cuando a comienzos de la década de los 90, los grandes consumidores, por razones de competitividad pero sin distinciones, exigieron ajustar sus tarifas de acuerdo a la evolución del tipo de cambio, el logro los apartó de los demás clientes de UTE. El «común de los mortales» y los pequeños comerciantes quedamos en un ajuste de tarifas que se regula por el Indice de Precios al Consumidor (IPC), es decir por la inflación. Si bien entre 1990 y 1992 esa diferencia apenas se sintió, y ya en detrimento de los que menos consumen, a partir de 1995 las líneas de la gráfica se apartan definitivamente. Los ajustes del tipo de cambio, siempre por debajo de la inflación, crearon una brecha entre las tarifas de uno y otro tipo de clientes, que nada ha tenido que ver con la estructura de costos.

El gran cambio de estos últimos años fue que, cuando el tipo de cambio creció más que la inflación, los «grandes consumidores» fueron acogidos al beneficio de ajustarse al IPC.

Hoy los «grandes consumidores» son financiados, con lo que pagan los consumidores comerciales menores, residenciales y demás. En este sentido existen propuestas de las fuerzas progresistas a fin de que mediante ajustes diferenciales periódicos, la «tarifa general» y la «tarifa de grandes consumidores» se vayan acercando como un aporte de la empresa pública a la recuperación de las pequeñas empresas. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje