Agresión a nuestro fotógrafo
Toda agresión es irracional y, por lo tanto, inexplicable. Más aún si proviene de un efectivo policial que, según reza la frase estampada en los móviles, están, o al menos deberían estar, al servicio de la sociedad. La frase, que resume el nuevo rol que el ministro Guillermo Stirling quiere impregnarle a los suyos está fuera de discusión. Es una iniciativa más que aplaudible y en esto no debería haber opiniones encontradas.
Lo cierto es que ayer, mientras el fotógrafo de este matutino, Aquiles Milans, estaba abocado a cubrir el hecho, de manera profesional y respetuosa como se acostumbra, un efectivo de la Seccional 19ª quiso evitar que cumpliera con sus tareas. Para ello, no encontró mejor modo que apelar a empujones y un socarrón «correte, bobo». Y hay testigos. El oficial de marras no quiso identificarse ante LA REPUBLICA y ante la colega de Telemundo 12, Adriana Rivas. Entretanto, el oficial a cargo del operativo, dijo desconocer la identidad del efectivo agresor.
Nobleza obliga. El resto de los efectivos policiales, salvo en estos dos casos, actuaron de manera correcta y se atuvieron a la ley. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad