Tiene la palabra
Volver a empezar
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* La situación social y económica por la que atraviesa el país nos obliga a imaginar un país distinto, al que nos aferramos con razón, durante décadas.
Aquel país que tal vez hoy podamos añorar, sobretodo porque no lo supimos valorar en su momento, era muy distinto al país que hoy estamos viviendo.
Producto sin dudas de un manejo económico equivocado, Uruguay se fue deteriorando resquebrajando, desde la década del 80, hasta esta década que vivimos hoy, primera del siglo XXI. Muchos sin embargo, dirán que se vivió holgadamente en los noventa, se disfrutó de un «status» que no era el que tenían nuestros mayores en los 50 y 60.
Y esto es cierto, pero tan cierto como engañoso porque hoy estamos pagando las consecuencias de una administración equivocada, que otorgó el bienestar a sus ciudadanos en base a un endeudamiento descomunal y a un dólar barato que hoy se desató incontrolable, dejando por el camino las banderas destrozadas, de inflación de un dígito, de país confiable para los inversores, de sistema financiero sólido.
¿Qué pasó y cómo pasó?
El primer síntoma patológico, fue el retraso cambiario, no sólo de Uruguay sino de todo el Mercosur lo que permitió que la enfermedad siguiera avanzando en forma silenciosa, disimulada por el falso bienestar que producía la colocación de nuestros productos de altos costos en los países socios que gozaban también de un dólar barato.
Pero esto sólo ocurría internamente ya que los productos del Mercosur eran en su mayoría caros para otros mercados, lo que llevó al gigante sudamericano a romper la paridad cambiaria. Todo lo ocurrido después es archiconocido por todos porque comenzamos a padecer cada día más, hasta llegar a la situación actual, por lo que no abundaré más para no remover la herida. Hoy debemos volver a empezar, debemos edificar un país distinto, porque los uruguayos estamos demostrando día a día que tenemos suficientes reservas morales y espirituales. Hay ejemplos de solidaridad, de confianza y de fe inquebrantable que nos hacen creer en la posibilidad de una recuperación impostergable.
Para que esto ocurra, es necesario que el gobierno se acerque definitiva y humildemente a los sectores productivos que sustentan la economía, para instrumentar un plan sustentable de reactivación económica. Este plan deberá contemplar todos los aspectos de la actividad económica.
1. Creación de puestos de trabajo genuinos.
2. Soluciones para el endeudamiento interno.
3. Reforma del sistema fiscal y su organismo recaudador.
4. Reforma del Estado.
5. Programa monetario definido.
Esta nueva planificación y ejecución que conduzca al país por la senda de la justicia tributaria y el crecimiento económico con una mejor distribución de la riqueza, es posible e impostergable, así como es impostergable un verdadero combate contra la informalidad y el contrabando, sin dudas la principal causa de la crisis económica que atraviesa el país. Los números que manejan las entidades empresariales superan los mil millones de dólares anuales, lo que significa que en los últimos diez años la pérdida por recaudación es superior a la deuda externa y la mayoría de ese dinero ha ido a parar al bolsillo de unos pocos.
ANTONIO GARLAND – CI: 1.073.114-6
Batlle quiere plebiscito para los estudiantes, pero no para Antel
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Vi al señor Presidente en TV dando consejos a los estudiantes: ¡hay que hacer plebiscitos para tomar decisiones dijo porque es lo más aconsejable y democrático! ¡Apoyado señor Presidente! Con una salvedad: ¿si usted considera que ese proceder es el más democrático, ¿por qué su gobierno frena el reclamo de más de 700 mil ciudadanos para que no se privatice Antel? De paso, también, ¿por qué no procede a integrar la Corte Electoral como lo mandan las últimas elecciones, lo que también es muy democrático?
Que los estudiantes decidan democráticamente qué es lo que quieren (al margen de recursos dignos para la Educación) parece muy buen criterio. Pero volvemos a preguntar: si usted quiere plebiscito para la enseñanza, ¿por qué le tiene tanta «tirria» al de Antel? ¡Sinceramente, no lo entendemos don Jorge!
Atentamente,
CLARA B – CI: 1.900.789-8
Uruguay, te habla «Curdelli»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Uruguay a ti te hablo, a vos y a tu gente, despierta Pierrot, ¿que estás esperando, hasta cuándo FMI? No pidas más plata a papá, tenés años suficientes para demostrarle a la región y al mundo que podés abrirte camino solo sin mirar a los costados. Dedicate a lo tuyo, a tu pueblo. ¿Cómo es posible que no puedas darle trabajo y bienestar a tus poquitos ciudadanos; dirigí el barco vos, Uruguay; rompé con disposiciones, recetas y siglas foráneas, levantá la cabeza, sacudí la melena y hacé cambios sustanciales.
Basta de ejército inoperante y adormecido, millones de dólares, ¿para qué? Dale vida a esos hombres, entregale una parcela de tierra a cada uno, de esa tierra ociosa que está en poder de unos pocos, sin nadie saber a quién se la compraron.
Uruguay, poné en manos de tus soldados en lugar de un rifle o una granada, una pala y una bolsa de semilla para que las siembren y se transformen al fin en un ejército eficiente y productivo.
Uruguay a ti te hablo. Basta de embajadas, el que aparenta tener lo que no puede nunca triunfa, son el lujo de la miseria; basta de becas turísticas familias políticas, viviendo en suntuosas mansiones, con objetivo sedentario, mucho dinero para casi nada.
Uruguay, a ti te hablo. ¿Estás sesteando? Despierta y mira tu costa, tus playas, qué hermoso regalo, ¿no te das cuenta que son una vía de ingresos turísticos magníficos, Uruguay yo te quiero, por eso a ti te digo no seas pusilánime, dale brillo a ese tesoro, instala los servicios necesarios y por fin diremos ahora sí esta es nuestra Costa de Oro, Uruguay no te quedes en el estantío, comienza a moverte ya.
Basta de pesimismo, despierta Pierrot.
NELSON BATISTA SUAREZ
Fútbol: ¿drogadicción?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Creo pertinente enviarle mi concepto referente al título por cuanto estoy segura es compartido por miles de personas. Es angustioso comprobar cómo hemos perdido nuestro status cultural y espiritual, invadido por el dominio absoluto de un deporte llamado fútbol.
Diariamente los canales nos atiborran con sus comentarios futbolísticos en desmedro de otras informaciones más fructíferas y trascendentes. Y qué decir de las 50 radios que sábados y domingos en forma alucinante, incalificable, desmedida, surten de la mañana a la noche sin descaso, palabrerío futbolístico y solamente futbolístico.
Pero lo importante y lamentablemente negativo es lo siguiente: canalizan la convergencia de miles de jóvenes hacia un sentimiento efímero, vacuo, estimulado permanentemente, generador sólo de exacerbaciones inauditas.
¿Dónde queda la evolución cultural y espiritual, única formadora de un desarrollo humano sano, si ésta se ve arrasada, depredada constantemente sin reparos?
No estamos en contra del deporte, sí únicamente como complemento nacional para la salud f
ísica y punto.
En esos largos minutos que acumulan horas, cuántos espectáculos teatrales, musicales, conferencias, podrían realizarse en pro del desarrollo mental y cultura, etc. Los habitantes de Montevideo tienen el privilegio de acceder a ellos fácilmente, pero los del Interior, ¿cuál es el aporte que reciben de las vías de comunicación en general?
Sólo algunos pocos flashes sobre políticos, hechos policiales y luego fútbol, más fútbol y más fútbol.
¿Esto es formativo, enriquecedor o una brutal negación a lo valedero?
Si no hay un cambio, así como pasó con la hecatombe del país, también lo sería para el ser humano y llegará a diferenciarse muy poco para casi igualarse a los seres irracionales.
Exhorto a meditar sólo la conducta trascendente de los actos públicos y actuar para el bien presente y futuro de todos.
IDA BERETTA – CI: 321.940-4
Mano a mano entre Seregni y Rosencof
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Escribo porque quedé un poco indignado después de leer una especie de «avance» del libro Mano a Mano entre Seregni y Rosencof de Butazzoni.
Me pareció necesario aclarar, aclararme y si fuera posible que me lo aclare (quien corresponda, o sea alguno de los tres).
Lo leí con mucha ansiedad ya que admiro profundamente tanto al autor como a los dos entrevistados.
No soy comunista, por lo que quizás no sea yo quien tenga que escribir estas líneas pero guardo mucho respeto y buen concepto por Arismendi, además de ya no estar para defenderse.
Creo que Arismendi merece algo más, por lo que significó y significa en la construcción de la izquierda en el país, en la creación del Frente Amplio, escribió varios libros que son ejemplo de lectura en América Latina, etc., etc.
En el libro (no sé si por error o a propósito y esa es mi queja y mi duda) aparece como tantos otros personajes de nuestra historia política reciente, con una anécdota que yo también puedo catalogar de ingenua que les ocupa una hoja (a los tres) y que me hace pensar que Arismendi fue mucho más que esa única anécdota aislada que lo deja en ese «avance» que se repartió antes de la salida del libro, como un tonto o culpable de algo.
Creo que Arismendi hizo cosas más importantes, más serias como mantener un partido grande, fuerte, ejemplo de otros movimientos en el mundo y ni que hablar de América Latina, cosa que desgraciadamente no ocurrió en otras latitudes, publicó literatura de gran valor ideológico y formativa donde muchos de todas las tiendas concurren para aprender.
Sin otro particular saluda a usted atentamente,
JUAN CARLOS REGUEIRA – CI: 1.521.032-2
Privilegios carcelarios para algunos
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Hace ya unos cuantos días le escribí una breve misiva, que usted tuvo la amabilidad de publicar, para preguntar por qué no daban los nombres de los que ultrajan el pudor.
En su respuesta usted trasladó mis dudas al señor jefe de Policía de Montevideo, que sigue sin responder.
Ahora quisiera, mientras espero, conocer la opinión del señor jefe sobre este tema, que me diga por qué unas personas quedan presas en la Cárcel Central y otras son inmediatamente enviadas a los presidios. Miles de ahorristas estafados por la familia Peirano reclaman que ocupen su lugar en las celdas con los otros presos comunes y que no sigan gozando de ningún privilegio.
Yo me sumo a ese pedido, pero que también vayan la mayoría de los 104 presos que tienen en la Cárcel Central, porque no hay motivos válidos para que se queden allí con heladera, cocina, TV Cable y visitas permanentes, cuando han cometidos crímenes horrendos.
Muchas personas piensan que están allí porque son amigos de políticos o porque pagan por su estadía en ese lugar.
¿Será verdad? Es posible que paguen por quedarse cómodamente instalados mientras esperan la decisión del juez.
Un alto jerarca de la Policía de Montevideo definió la Cárcel Central como una «cárcel para señoritas» («señoritos» debió decir) aceptando de hecho algo inaceptable.
VECINA PREOCUPADA
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