LA ORGANIZACION EL ABROJO CUMPLE 14 AÑOS APOYANDO A MENORES

Ayudarán a drogadictos a consumir en forma menos dañina para la salud

La organización no gubernamental El Abrojo, dedicado a la atención de niños y adolescentes cumple hoy 14 años y lo festeja con la ampliación de proyectos y la inauguración de dos nuevos locales en la zona de Casavalle y Colón.

En la actualidad más de 80 profesionales trabajan en la institución, y los programas impactan sobre 19 mil personas en todo el país. La institución tiene proyectos simultáneos en Montevideo, Canelones, Artigas, Salto, Paysandú, Río Negro y Soriano.

Uno de esos proyectos es el centro de referencia en drogas instalado en la comunidad Misiones-Casavalle, denominado «Barrilete» que desde ayer cuenta además con un vagón de tren donado por AFE que oficiará como Centro de Acogida para una propuesta de reducción de daños provocados por estupefacientes dirigida a niños y adolescentes de la zona. El proyecto cuenta con el respaldo de la Junta Nacional de Drogas y una fundación suiza.

El otro proyecto, denominado Repique, ubicado en Colón y Conciliación, atiende a más de 80 niños desde 1998. Hasta el momento, la propuesta funcionaba a cielo abierto, ante lo cual, la Intendencia decidió ceder un local que está siendo reparado.

«Â¡Quiero achicar!»

Gustavo Leal, Cecilia Rado y Bettina Salas, integrantes de El Abrojo, señalaron a LA REPUBLICA cuáles son los principales proyectos que desarrolla la institución.

Cecilia Rado, socióloga y asistente social, explicó que desde el año 2000 y hasta ayer el proyecto Barrilete funcionaba en un ómnibus instalado en el espacio central de un complejo de 540 viviendas de Aparicio Saravia y San Martín. En la pasada jornada, un vagón de tren, trasladado sobre una chata por 10 cuadras oficiará de local para cursos de reducción de riesgos y daños por el uso de drogas.

Poco antes de iniciado este proyecto, dos jóvenes de la zona murieron por sobredosis. Teniendo en cuenta este antecedente, El Abrojo no apunta para todos los casos a la abstinencia del drogadicto, sino que procura reducir los efectos negativos de las drogas en los consumidores.

«Quiero achicar», suelen decir los muchachos que llegan a este centro en busca de ayuda por su problema de drogadicción. La ONG les otorga información de cómo consumir de una manera más segura y tratar de manejar estos productos en vez de ser víctima del flagelo.

Los profesionales ofrecen mecanismos de control, y enseñan a consumir alcohol o sustancias de la forma menos dañina. Por ejemplo se sugiere que los adictos de poca experiencia no consuman solos, y que procuren dilatar la frecuencia del uso de drogas. La intención es recuperar la autoestima de los jóvenes y dominar la utilización de las drogas, tanto las legales como las ilegales.

En tal sentido, la socióloga Rado sostuvo que el alcohol y el tabaco provocan más daño que otras drogas y es importante incidir en las consecuencias del consumo. Mencionó el caso de aquellos países que suministraban jeringas a los consumidores, donde se detectó una baja en los niveles de transmisión de VIH por la vía intravenosa.

La mayoría de quienes recurren a El Abrojo forma parte de las áreas de mayor Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), el nivel de alfabetización de la población usuaria es muy bajo y en muchos casos son analfabetos por desuso. Socialmente son muy pocos los que tienen un núcleo familiar estable.

Se observa que los más jóvenes suelen estar a cargo de las abuelas ya que los padres no están, dado que muchos de ellos están presos o por diferentes motivos pasan días o temporadas fuera de sus hogares. *

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