La Iglesia católica toma distancia por los delitos de los Peirano Basso
Cotugno anunció que en el mes de noviembre, los obispos uruguayos reunidos en Asamblea General de la Conferencia Episcopal, tratarán entre otros, el tema de los Peirano y la relación con actos de moralidad. La idea es que la Iglesia pueda dar aportes en este sentido. Varios integrantes de la familia Peirano, confesos católicos integrantes del Opus Dei, fueron procesados por maniobras económicas que implicaron la suspensión del Banco de Montevideo, lo que a su vez perjudicó a miles de ahorristas, de Uruguay y Paraguay, que se sintieron estafados.
En la presentación de la «Semana de la Familia 2002″, Monseñor Nicolás Cotugno respondió una pregunta sobre la maniobra delictiva protagonizada por el grupo Peirano.
En la sede de la Conferencia Episcopal Uruguaya (CEU) consultado sobre cómo tomó la Iglesia el caso de sus miembros procesados por delitos económicos, Cotugno dijo: «Son cosas muy dolorosas». Acotó que más allá que una persona sea «católica, agnóstica o atea, existen límites que son intrínsecamente humanos.»
Sobre Jorge, Dante y José Peirano Basso, además de tener implícito el pecado original, que toda persona trae con su nacimiento, cometieron un pecado personal, y por lo tanto, deben hacerse responsables por sus actos.
En tal sentido enfatizó que «por eso hay leyes e instancias judiciales, y lo que no está conforme con la ley, merece la pena que corresponda.»
Desde el punto de vista eclesiástico, el prelado manifestó que siente mucho dolor «por esto y por muchísimas otras cosas.» Afirmó que las cárceles están llenas de ladrones y violadores y todo eso golpea al corazón de la Iglesia porque va en contra de Dios y del ser humano.
Cotugno optó por no condenar a los Peirano, ya que a su entender, «más que acusar al hermano debemos hacer un examen de conciencia por estos actos», cuyas consecuencias «las sufrimos todos», y en las causas, puede tener cada uno de nosotros «una cuota parte de responsabilidad.»
Fuentes eclesiales consultados por LA REPUBLICA consideraron que seguramente la Iglesia no los excomulgará, ya que sólo ocurre en casos extremos, como fueron los hechos de pedofilia en Estados Unidos. Lo que cometieron los Peirano, dijo un sacerdote, fue «un pecado mortal y social gravísimo», por lo cual deben arrepentirse, convertirse y reparar en lo posible lo quitado a la sociedad.
La misma fuente consideró que en Uruguay se debió excomulgar a los torturadores de la dictadura, «porque negaban a Cristo en los hechos». Sostuvo que ante estos casos de inmoralidad por parte de sus miembros, la Iglesia debe pedir perdón.
Por otra parte, monseñor Cotugno en la presentación de la «Semana de la Familia», manifestó su preocupación por el suicidio. Afirmó que especialmente en dificultades de sobrevivencia o cuando se carece de un punto de apoyo, «el hombre suele optar por el suicidio.» Se dirigió a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, afirmando que «la familia está amenazada, por lo cual el Estado debe proteger a la institución por su obligación de apoyar a la sociedad. «Atentar contra la familia es atentar contra la vida», sostuvo.
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