Tiene la palabra
Gobernantes: ¿tienen humanidad, tienen familia, tienen sentimientos?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Esto me pregunto porque me hubiese gustado que nuestro vicepresidente, al hablar sobre el hecho lamentable ocurrido, por el cual un ciudadano se quitó la vida, Hierro López se hubiera referido a cuánto lamentaba lo sucedido por la magnitud e importancia del acontecimiento en cuanto a la desintegración de una familia; sin embargo su preocupación fue solamente la seguridad del Palacio Legislativo (no la seguridad de la comunidad a la cual se debe todo el Estado).
En estos momentos de crisis es cuando más se necesita de la humanidad, del apoyo moral y sentimental de todos los uruguayos y no de frialdades. Hubiese sido bueno que él mismo se hubiera preocupado por esa familia en particular, porque sin duda se tienen que haber dado ciertos determinantes como para realizar tal acto, la destrucción de todo un vínculo familiar. Lo más probable que esos determinantes estén definidos por la situación que estamos viviendo, una crisis. Es lamentable que Hierro López, persona en la cual hemos confiado, trasmitiéndole una responsabilidad muy grande, se demuestre totalmente indiferente ante esta situación. Me pregunto si algún gobernante está dispuesto a vivir por solamente un mes la vida que llevamos los trabajadores, los que vivimos con un salario, de ser así, creo que muchos uruguayos estamos dispuestos a ofrecerle nuestro hogar y nuestro salario para ver si ellos pueden vivir, es decir sobrevivir.
La verdad, no conozco a esa persona pero lamento mucho lo ocurrido y acompaño a su familia con mucho dolor.
Espero que lo que acabó de acotar se identifique con el sentimiento de todos nosotros, los que aún tenemos humanidad y sensibilidad.
Sin otro particular. Saluda.
MARIA ACOSTA – SVITELIO@*******.COM.AR
Carta abierta al ministro del Interior
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Por medio de la presente la que suscribe, domiciliada en la ciudad de Juan Lacaze, se dirige a usted o a quien corresponda, e informa los hechos sufridos por mi familia, debido a un permanente acoso injustificado por parte del titular de Seccional 16ª de Granja San José (Juan L. Lacaze), señor Leo Urrutia.
Soy una ciudadana de la mencionada localidad, dedicada al ramo comercio, en lo que incluye las compras y ventas de chatarra, incluyendo todo tipo de chatarra industrial.
Esta actividad, le ha traído a mi compañero Waldemar Schenck, serios problemas con el mencionado señor Leo Urrutia, desde hace aproximadamente un año, llegando el señor Urrutia a involucrarlo en hechos no comprobados e ilícitos no demostrados oportunamente.
El señor Waldemar Schenck, tiene más de treinta años dedicado a las actividades comerciales mencionadas y nunca llegó a una situación límite como la mencionada, llegando a estar cincuenta horas detenido e incomunicado, sin motivos ni elementos que lo involucren con hechos delictivos.
A tal grado llegó la impunidad del señor Urrutia, que el 27.8.02 fui amenazada por los agentes Flores y Zaragoza, bajo la intimación de solicitar mi presencia ante el juez, desconociendo mis derechos, que a la fecha trataban de llevar a cabo en mi domicilio, otro allanamiento en forma irregular (sin orden judicial).
Es así que quienes trabajamos honradamente, dudamos de la honradez y buena fe de funcionarios policiales, que no hacen más que manchar el buen nombre y confianza de un ciudadano común que tiene sobre la institución policial.
El abuso de autoridad y atribuciones que no le corresponden, llegaron a tal grado que el señor Urrutia se tomó la libertad de decidir por sí mismo, a qué día y hora debía presentarme en el Juzgado.
En este caso no sólo hablamos de derechos humanos, hablamos de derechos civiles, en los cuales debemos resaltar todos, más, quienes dicen representar dichos derechos a saber la Policía; en este caso representado por el señor Leo Urrutia.
Para su información sobre derechos, todos somos conscientes de que en los días de lluvias los calabozos se inundan y los colchones floran directamente en 5 centímetros de agua.
Señor ministro, derechos humanos y derechos civiles es lo mismo para la Policía; para su información su violación a estos derechos y castigo, es lo mismo desde la óptica de quien es usted, con honestidad y dedicación, representado es lo mismo, para quienes sufren tales calamidades si se trata de derechos humanos.
Señor ministro, no existiendo en mi familia antecedentes, siendo perseguidos por el señor Urrutia en forma injustificada o por motivos que desconocemos, sólo hemos sufrido el desprestigio personal y comercial, ante quienes creen en nosotros.
Este abuso llegó a tal grado que llegó a incautar un vehículo por estar atrasado en la patente y el mismo no estaba en circulación, derecho y autoridad que le corresponde llegado el caso a la Intendencia, sumado a la detención de un vehículo de uso personal, el cual fue legalmente comprado en permuta presentándose la documentación correspondiente.
Mi pregunta, mi duda, la intriga, que estos días son permanentes en mi familia es la siguiente, ¿en quiénes confiar?, ¿quién nos creerá ahora?
Luego del abuso de autoridad de la Policía en nombre del señor Urrutia, de nuestros clientes, los cuales algunos ya se han alejado por estas actitudes nos preguntamos a quienes recurrir en caso de necesitar el apoyo, el asesoramiento ante este hecho irregular. ¿Debemos callar, o protestar en nuestros derecho civil?
Nosotros tenemos confianza y necesitamos como todo ciudadano creer en la Policía y en la Justicia y llegamos a este escrito con el fin de que todos sepan cómo se abusa de un cargo y de un uniforme, siendo que tenemos en nuestras manos firmas y documentación de que no fuimos los únicos perjudicados, que están a su disposición llegado el caso (más de cincuenta ciudadanos con firma y documentación de los casos o personas).
Sin más saluda atentamente, esperando una pronta respuesta a estos hechos aquí publicados.
ZULLY ELIZABETH MAZZA – CI: 3.749.139-5
Las armas de guerra que son noticia
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El tema de las armas de guerra que se han ubicado me resulta preocupante por varios motivos.
Se argumenta que se trata de un coleccionista. Ese aspecto tiene varias puntas.
Existe una diferencia notable entre lo que se expresa en la información periodística y lo que dice el tenedor.
De acuerdo a la primera información el oftalmólogo, si bien habría tenido autorización como coleccionista, estaba vencida a la fecha del procedimiento. Tampoco tendría constancia respecto de la compra. En la nota publicada por esta persona, en la página 13 de LA REPUBLICA del 24/9/02 todo estaría en regla. Alguien falta a la verdad. Primer punto a dilucidar para los de a pie.
Ahora al punto fundamental de mi preocupación. Entiendo de colecciones lo que creo entiende el común de la gente. Tanto en filatelia como en museos, lo que se exhibe es un ejemplar de cada objeto. En este caso lo que ha aparecido en poder del oftalmólogo, es todo un arsenal de armas y municiones. Parecería que con un ejemplar de cada cosa, sería suficiente, tanto de armas como de municiones. Todo indica que ese conjunto tenía un destino distinto del declarado.
Por todo ello, a mi modo de ver, se hace necesario investigar y que, por quién corresponda se comunique ampliamente, más que el origen, el verdadero destin
o de ese arsenal, si es el único existente y todos quienes disponen de ese tipo de armas. Estamos en país del secreto y así no se puede seguir. Tengo más de 70 años y la información recibida no me cierra. No olvidar el faltante de armas y municiones ocurrido en las Fuerzas Armadas que nunca quedó en claro.
Reclamo como ciudadano que el Poder Judicial se expida sobre esta situación.
ARIEL RODRIGUEZ – CI: 1.687.678-2
Al presidente del Directorio del Banco de Previsión Social
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Respondemos a vuestra nota de 23 de julio de 2002 (BPS/388/2002). Se refería a la sesión del Directorio del 10.7.02, en la cual se consideró un comunicado del integrante del Cuerpo Maestro Arturo Fernández dirigido «A los compañeros jubilados y pensionistas de todo el país», que esta asociación no recibió, ni formalmente leyó.
En la que contestamos se nos hacía saber «que todos los trámites ante el organismo deben realizarse a través de las oficinas competentes del mismo, resultando improcedente cualquier tipo de desviación de dicho principio» (el subrayado es nuestro).
Esta asociación y sus representados bien sabían, por experiencia, que en el BPS los destinatarios de él no pueden recibir la más mínima atención si no es «a través de las oficinas competentes». Lo cual cada día está menos al alcance de personas de la mayor edad, a la cual pertenecemos los integrantes de esta asociación.
Pero una cosa son trámites o gestiones y otra cosa son denuncias, quejas u opiniones que, hechas exclusivamente a través del lugar que las provoca, pueden no llegar fidedignamente a los niveles de dirección.
Por lo tanto, no nos parece improcedente que en esos casos los que eligieron liberrimamente a un representante para integrar ese directorio se dirija a él en su respectivo despacho.
Hirió, en cambio, la sensibilidad de nuestra directiva que la única vez que ese Directorio se nos dirija directamente lo haya hecho para cuestionar lo que consideramos un legítimo derecho de nuestros representados.
La demora en la respuesta no nos ha obligado a omitir una sinceridad que entendemos vuestra comunicación amerita.
Hacemos propicia la oportunidad para saludar a ese alto cuerpo con la mayor consideración.
Asociación de Jubilados y Pensionistas del Jockey Club
JULIO S. REY / SECRETARIO – CI: 729.225-0
HUGO STRAPETTI / PRESIDENTE – CI: 406.498-9
Vieron a Juan Peirano
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Varios turistas uruguayos recientemente llegados del Viejo Mundo, y concretamente de Italia, aseguran haber visto a Juan Peirano, el aún prófugo de la «gran familia», paseando por el Vaticano y hasta concurriendo a la misa dominguera.
Un conocido médico dermatólogo, lo comentó abiertamente en un programa de radio mañanero, pero nadie le llevó el apunte ni siquiera Interpol. Dijo incluso que no puede confundirlo, dado que fue compañero de liceo del banquero estafador.
Casualmente el embajador uruguayo en el Vaticano, es cuñado del Peirano más buscado. (Dicho sea de paso, ¿se justifica gastar en una embajada uruguaya en dicho lugar?).
En resumen, convendría investigar por aquello de que «cuando el río suena…».
Si Juan Peirano se refugia por aquellos lares (de pronto hasta come y duerme en nuestra sede diplomática), hay que ir a buscarlo y junto a «colaboradores», enviarlo con premura al Comcar, sacándolos a todos de la celda «vip» de San José y Yi.
Saludos.
ARTIGAS D. FIGUEREDO – CI: 2.890.345-4
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