EL REFUGIO FUE USADO EN 1912 POR UNO DE LOS PRIMEROS EXPLORADORES QUE LLEGO AL POLO SUR

Encuentran ántrax en cabaña de la Antártida

Miles de personas han pasado por estas históricas cabañas desde que se descubrieron, a finales de los años 40, sin que se haya confirmado ni un solo caso por carbunco (anthrax en inglés)», dijo el director del consorcio para el Patrimonio Neocelandés en el continente helado, Nigel Watson.

Se cree que la fuente de las esporas son los ponis de Manchuria y las mulas del Himalaya, o su comida, que Scott usó en su expedición al continente helado, en 1912.

El carbunco se halló en los establos de la cabaña de Cabo Evans, a unos 25 kilómetros de la base de Scott en Nueva Zelanda y la vecina estación McMurdo de Estados Unidos. La población de McMurdo asciende a más de 1.000 personas durante los meses de verano.

A la cabaña sólo tienen acceso los pocos investigadores que trabajan en las bases de los distintos países.

La princesa Ana de Inglaterra entró en febrero en el lugar, situado a unos 1.500 kilómetros del Polo Sur, para ayudar a lanzar una campaña que recupere las bases dejadas por los primeros exploradores en la Antártida.

No hay ninguna prueba de que Scott o cualquiera de sus hombres, que vivieron en la cabaña en 1912 padecieran esta enfermedad. Los científicos de la Universidad de Waikato que visitaron la cabaña a principios de este año hallaron esporas de carbunco y las pusieron en cuarentena.

«Estamos dando pasos prudentes respecto a este hallazgo», dijo la profesora Roberta Farrell, de la escuela de Ciencias Biológicas de la universidad.

«Tenemos que hacer más análisis a la muestra para confirmar nuestros resultados», añadió.

Un portavoz del Ministerio de Sanidad de Nueva Zelanda dijo que no se sorprendía de que las esporas hubieran sobrevivido en condiciones tan frías.

«Las esporas pueden durar muchos años en el suelo y no suponen una amenaza para los humanos, a menos que sean inhaladas en grandes cantidades o entren en contacto con heridas abiertas», dijo el portavoz Douglas Lush. El carbunco, una enfermedad bacteriana, se transmite por las esporas que pueden contaminar el suelo, y puede pasar de los animales a los humanos. El ganado ovino y bovino es el más proclive a padecerlo. Cinco personas murieron el año pasado en Estados Unidos por la enfermedad tras contraerla a través de cartas de correo que contenían la espora y que fueron enviadas después de los atentados del 11 de setiembre. *

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