En lo que va del año, 21 uruguayos murieron de sida
La falta de percepción de riesgo por parte de la población sigue inquietando a las autoridades del MSP, en un país donde diariamente una persona se contagia con el virus del sida y se notifican cinco casos de sida por semana.
«No creo que después de 19 años de existencia del sida en Uruguay la gente no sepa cómo se trasmite», dijo Margarita Serra, directora del Programa Nacional de Sida. Apuntó que «cada uno actúa sin considerarse potencialmente en riesgo y eso es lo que hace crecer la epidemia». Aún, 10% de la población uruguaya no tiene claro cuáles son las vías de contagio. El mecanismo principal de trasmisión es el sexual (67,9%), 22,8% contraen la enfermedad por vía sanguínea y 1,4% son casos perinatales (de madres a hijo). El 7,9% de los casos detectados es por causas no determinadas. La trasmisión sexual es liderada por los heterosexuales (56,9%), siguiéndole bastante más atrás los bisexuales (16%).
La reanudación de la campaña de publicidad, suprimida hace dos años, será presentada esta mañana en el Ministerio de Salud Pública para consignar, entonces, que el sida existe en Uruguay.
Luego de ese lapso de ausencia de mensajes comenzarán a verse spots televisivos y avisos en prensa escrita y radial. La campaña estará dirigida a los jóvenes de entre 15 a 24 años, por integrar la franja etaria más afectada, y a las mujeres. En 1995 el 20% de las personas VIH notificadas pertenecía al sexo femenino y en 2000 ese porcentaje trepó al 54%.
Al 30 de junio pasado, Uruguay registró 4.373 personas VIH positivo, 1.919 enfermas de sida y 1.038 fallecieron desde 1983 año en que se constató por primera vez la enfermedad.
En lo que va de este año se notificaron 109 casos nuevos de sida y 21 fallecidos.
El primer caso de sida registrado en el país correspondió a un hombre que lo habría adquirido en Estados Unidos. «Hasta 1989 padecieron la patología sólo los hombres y a partir de ese año comenzaron a contagiarse las mujeres», recordó Margarita Serra. En 2000 la velocidad de crecimiento de la epidemia se ubicaba en 1,1 o 1,3 personas por día, ahora es 1,4 en la población general. Serra explicó que estadísticamente se considera que «se contagia del virus del sida una persona por día» .
Futbolistas en offside
La campaña publicitaria apuntará a la «prevención general», dijo Serra. Es gratuita y se divulgará en distintos medios masivos de comunicación. El tiempo de exposición dependerá de los canales, radio y diarios. Serra subrayó que «si existiera educación sexual en las escuelas y liceos y los padres hablarían más del tema y venceríamos la epidemia». Precisamente, la consigna de esta jornada es «Hablar del sida es prevenirlo». Serra acotó que «en los 19 años en que venimos trabajando se demostró que hablar es la herramienta más eficaz».
Pero los conceptos religiosos que han impedido iniciar desde 2000 una campaña para la prevención de la enfermedad, se compensa de alguna manera con que Uruguay cubre con medicación antirretroviral al 100% de los pacientes que necesitan, aunque desde el año pasado el MSP haya tenido que apelar a medicamentos genéricos o copias.
Existen mil personas (de las 7.300 estimadas portadoras de VIH, según estudio centinela) tratadas con distintas combinaciones de drogas de las 12 existentes. Un total de 600 se asisten en el sector público, a través del Servicio de Enfermedades Infecto Contagiosas (SEIC) que será visitado hoy por el ministro Alfonso Varela, y alrededor de 400 enfermos se tratan en la órbita privada. «La compra de los genéricos nos permitió continuar la medicación a todos los pacientes de VIH que la requieran», relató Serra. Desde febrero de 2001 el 1% de los seguros de casas, autos y otros bienes, se vuelcan en medicación antirretroviral. Se estima que se factura en total entre U$S 4 y U$S 5 millones anuales. También el MSP recibe desde esa fecha el 50% de un impuesto a las transferencias de los futbolistas, gravamen que corresponde al 5% de los pases de los jugadores. El Ministerio de Deporte y Juventud recibe el restante 50%. Su titular, Jaime Trobo dijo a LA REPUBLICA que desde abril de 2001 su cartera recibió U$S 850 mil y «debemos suponer que el MSP ha recibido otro tanto».
Trobo dijo que esto corresponde a transferencias por U$S 40 millones, aunque reconoció que no se ha aportado por el total de los pases que se realizaron en Uruguay. Indicó que la Dirección Nacional de Impositiva está siguiendo de cerca los pases de los futbolistas que no han pagado el gravamen.
Medicación polémica
Hasta hace dos años se sabía que 30% de las personas medicadas abandonaba la terapia. «Ahora corresponde a 12%», dijo Margarita Serra, directora del Programa Nacional de Sida. LA REPUBLICA había informado a comienzos de este año que una comisión conformada por distintos actores, evaluarían la medicación antirretroviral genérica que el año pasado comenzó a suministrarse a los pacientes. «Todo se interrumpió debido al conflicto en el SEIC», comentó la jerarca quien adelantó que la comisión se «reinstalará en los próximos días».
El 70% de los fármacos que se consumen es genérico y 30% original. Serra explicó el tema de la adherencia a la terapia por parte de los pacientes, incluidos los reclusos. «Si el paciente tiene características para abandonar el tratamiento no se le suministra, sea recluso o no». Sólo 12 reclusos –quienes están juntos en el Comcar– del total de 98 portadores de VIH detectados en las cárceles, son medicados. En la Cárcel de Mujeres hay 4 personas tratadas. Serra recordó que «no todos los portadores tienen que tomar medicación».
La directora del Programa dijo que entre los argumentos que pueden indicarse a favor de los medicamentos genéricos es que «no aumentó el número de internaciones y tampoco de fallecimientos». Consultada sobre si puede pensarse que un año es suficiente para sacar conclusiones –el sida es una enfermedad de 10 años de evolución– sobre los resultados obtenidos con esos fármacos, Serra admitió que tal vez ese lapso es insuficiente. También tal vez nunca podrá concluirse al respecto de los medicamentos genéricos por «cómo está compuesta la terapia. A veces el médico combina dos fármacos originales y uno genérico, por ello sería difícil saber si los mismos hacen o no daño».
Serra respondió que por esta razón «no se está experimentando con los pacientes, pues los medicamentos genéricos tienen el mismo principio activo». Acotó que los fármacos antirretrovirales no necesitan pruebas de bioequivalencia y bioseguridad. Las pruebas detectan la velocidad con que llega la sustancia a la sangre, concentración de la sustancia, tiempo que se mantiene y cuánto demora en ser eliminada. «El paciente no necesita que los fármacos produzcan acción inmediata en su organismo y por ello los medicamentos no necesitan pasar por esos exámenes».
Los que se inyectan
En Uruguay se aplicarán los instrumentos que se implementan a nivel del conosur, es decir, la llamada reducción del daño entre los usuarios de drogas inyectables. El objetivo no sólo es prevenir el virus del sida sino la hepatitis B y C, también de trasmisión sexual y sanguínea. Serra dijo que «80% de los recursos del Programa Nacional de Sida se destinará a la prevención (Atención Primaria de la Salud), para promover que los jóvenes no necesitan las drogas para resolver sus problemas». Se sabe que en Uruguay 1.300 jóvenes intercambian jeringas. «La reducción abarcará desde evitar la vía inyectable, hasta que la persona lo haga lo menos frecuentemente posible y que el usuario no comparta jeringas. En caso de h
acerlo que las esterilice».
El 40% de las madres que tienen niños con VIH positivo son parejas de personas usuarias de drogas inyectables o ellas mismas las usan. Serra enfatizó que «este usuario consulta en la etapa sida, no se acerca al centro de salud o lo hace cuando padece sobredosis». Uruguay cuenta con el apoyo de Onusida, la Junta Nacional de Drogas y ONGs. Una de las estrategias que aplicará el MSP para aquellos usuarios que no puedan abandonar el hábito es la distribución de jeringas. Si bien no se conoce cuántos usuarios de drogas inyectables existen, 22% de los VIH registrados pertenece a personas que intercambiaron jeringas. De los chicos de 15 a 24 años que tienen VIH, 47% también incurrieron en esta práctica. Las epidemias en las poblaciones más concentradas son las más alarmantes «porque pasan a la población general», concluyó Serra. *
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