Compra de terreno da garantía a 350 familias con orden de desalojo
Los padecimientos que desde hace varios meses venían sufriendo más de 1.500 personas, asentados en un predio de Camino Cibils y La Boyada, ante la resolución de lanzamiento judicial, se transformó en un sentimiento de esperanza, cuando el Ministerio de Vivienda cumplió con su promesa de adquirir en propiedad el terreno donde estaban afincadas estas familias. A partir de ahora se inicia un proceso que legitima la radicación en este predio que estaba en manos privadas.
Bajo la anterior administración del ministro Juan Chiruchi, la cartera de Vivienda dio su palabra de adquirir el predio, promesa que fue reiterada bajo la gestión de Carlos Cat. Pero no fue hasta las horas previas al lanzamiento de las familias que la secretaría de Estado, logró suspender el desalojo comprometiéndose a tramitar la compra de la propiedad.
En la firma del acuerdo, se estableció la enajenación en cuotas del predio a un precio de 19.669 unidades reajustables. La cartera de Vivienda deberá diseñar ahora un programa de acción a ejecutar con la colaboración de la Intendencia de Montevideo que permita la aprobación definitiva del fraccionamiento. En este barrio se ejecutarán obras de vialidad, como la apertura de la calle principal y la construcción de alcantarillas en la zona. La regularización, contemplará también la inclusión del predio en el Plan de Saneamiento en ejecución, a efectos de lograr la conexión al colector público.
En el documento, los ocupantes del predio se comprometieron a constituir una sociedad civil para el funcionamiento de una Comisión de Vecinos, e impedir el asiento de más familias. También, se responsabilizaron a no subdividir los lotes existentes y a pagar el valor de las tierras según un programa a convenir.
El acto de compra del terreno fue presidido por el ministro Carlos Cat, estando también presente el director Nacional de Vivienda, Bernardino Ayala, y Roberto Villamarzo en representación de la Intendencia capitalina.
Los vecinos manifestaron su gratitud y obsequiaron a las autoridades un dibujo elaborado por un niño residente del asentamiento. En el se observa una casa, un sol y una inscripción que dice: «El hogar es esencial para todas las familias», y lleva la firma de Joaquín.
Miguel Fernández, representante de los asentados, manifestó que a partir de la firma de adquisición del predio, queda para estas 1.500 personas, «crecer con dignidad», y se aguarda que los pasos siguientes estén acompasados con los tiempos de las personas que allí viven, «que muchas veces no son los mismos tiempos que en los escritorios.»
El ministro Cat reconoció que existen numerosos planteos de barrios asentados que reclaman su regularización, pero advirtió que el objetivo central es cumplir con la demanda en el Sistema de Acceso a la Vivienda (SIAV) donde existe una larga lista de espera. *
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