Aumento del dólar devaluó la herencia de Juan Donagaray
Más de un cuarto de siglo ha pasado desde que el Hospital de San José recibió como herencia de Juan Donagaray varios millones de dólares.
El legado debía invertirse en las obras que fueran necesarias para mejorar la atención sanitaria de la población josefina.
El albacea de la herencia, escribano Ricardo Roquero, velaría por el cumplimiento de la voluntad del testador. Dictadura mediante, fue el propio Ministerio de Salud Pública que lo impidió y, hasta hoy, ningún proyecto se ha concretado.
Las fuerzas vivas de San José han manifestado –con el respaldo de sólidos argumentos técnico profesionales– su deseo de que el nosocomio maragato cuente con un Centro de Cuidados Intensivos.
La solicitud fue desestimada una y otra vez por el MSP. Pese a ello, se confirmó integrada por ciudadanos que representan desde la Iglesia a la Junta Departamental y desde los médicos a los usuarios de Salud Pública, con el propósito de impulsar la instalación del ansiado CTI.
El albacea, ante la sistemática negativa recibida, está dispuesto a que el dinero del legado se invierta de alguna manera, en algo positivo.
El temor de que el cuantioso legado se pierda es una realidad de cada día, porque para el albacea también pasan los años y hay un problema legal: si el escribano Roquero quedara incapacitado para administrar el dinero, éste irremediablemente pasaría a disposición del MSP, que no estaría siquiera obligado a invertirlo en el Hospital de San José.
Por la devaluación se perdieron U$S 900 mil
El intendente Juan Chiruchi parece decidido a movilizar su poder en favor del Hospital.
La semana pasada, se reunió con el ministro Alfonso Varela y ese mismo día anunció que el ministro concurrirá el jueves a San José, para dar inicio a la primera etapa de las obras planificadas.
Se comenzaría entonces con la construcción de un nuevo block operatorio, se continuaría con la refacción del sector de emergencias y así, las condiciones de infraestructura para que el CTI pueda construirse quedan encaminadas.
El Ministerio de Salud Pública había depositado el monto de la herencia en pesos uruguayos, lo que provocó, según cálculos primarios, que con la devaluación del dólar se perdieran U$S 900 mil.
Ese dinero hubiera alcanzado para construir dos CTI.
La empresa que ganó la licitación, para hacerse cargo de las obras, aún no firmó el contrato correspondiente con la comisión de obras creada por el MSP.
Algunos integrantes de la mencionada comisión de obras manifestaron su intención de renunciar y el ministro su deseo de que sean todos los que renuncien. *
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