EN APENAS UN MES, 2.195 NUEVOS EMPLEADOS DEBIERON ACOGERSE AL SUBSIDIO QUE PAGA EL BPS

Trabajadores amparados en seguro de paro treparon en mayo a 33.869

Según la evolución experimentada por este sugestivo indicador social, en apenas un mes, más de 2.000 trabajadores más debieron acogerse al subsidio que paga el Banco de Previsión Social.

La situación afecta particularmente a empleados de la industria manufacturera, que es el sector del aparato productivo más castigado por la recesión que golpea al país desde hace prácticamente cuatro años.

Hasta el año pasado, el Banco de Previsión Social pagaba U$S 90 millones en seguros por desempleo.

La cifra de subsidios que paga desde mayo el Banco de Previsión Social constituye un contundente testimonio del decaecimiento que padece el mercado de empleo uruguayo, afectado por la desocupación, la caída de la demanda interna y las exportaciones. En apenas un mes, el número de trabajadores amparado por el seguro aumentó de 31.674 a 33.869.

El guarismo conocido oficialmente en la víspera, es el mayor de los últimos dos años, aun si se le coteja con el crítico período mayo-junio del año pasado, cuando la crisis provocada por el rebrote de la aftosa devino en una ola de desempleo en la industria frigorífica.

Asimismo, si se compara el año móvil junio 2001-mayo 2002 con el año móvil anterior junio 2000-mayo 2001 el crecimiento de las solicitudes de subsidio por desempleo alcanza al 20,5%. En tanto, de la comparación mayo de 2001 con mayo 2002, surge que el aumento alcanza al 19,6%.

Otro aspecto que amerita un análisis particular es el vertiginoso crecimiento experimentado por las nuevas solicitudes. En este caso, en mayo de este año los trámites treparon a la cifra de 6.868.

Las cifras más altas corresponden naturalmente a mayo y junio de 2001, con 10.000 y 7.049 solicitudes respectivamente. Cabe recordar que ambos meses coinciden con el virtual descalabro de la industria frigorífica originado en la reaparición de la aftosa y el consiguiente cierre de mercados a las exportaciones de carne uruguaya.

Otro dato inquietante de la realidad que surge nítidamente es el crecimiento del desempleo en el interior del país. En efecto, en apenas un mes, de abril a mayo, las tramitaciones de seguros de paro crecieron en los departamentos de tierra adentro de 2.441 a 3.295.

En tanto, el total de altas nuevas en todo el país alcanzó en mayo pasado a 7.481. De esa cifra, 4.186 corresponden a Montevideo y 3.295 al Interior.

Congelación salarial

Los montos de los subsidios por desempleo resultan también singularmente reveladores, en torno al creciente deterioro del mercado de trabajo. Allí se observa que las liquidaciones en pesos corrientes tienen niveles muy similares a los de hace dos años.

En efecto, en junio de 2000, el promedio de las retribuciones de los trabajadores amparados por el subsidio era de $ 3.415. Hoy, dos años después, la cifra alcanza a apenas $ 3.467.

Sobre el particular, el director social y representante de los trabajadores en el Directorio del Banco de Previsión Social, Ariel Ferrari, consideró que las cifras promediales de subsidio que reciben los trabajadores son reveladoras de una grave situación. Consideró que existe una virtual congelación salarial, que atribuyó a la falta de negociación colectiva.

Al respecto, el jerarca del organismo previsional recordó que aproximadamente el 80% de los trabajadores hoy no están amparados por convenios.

La situación afecta particularmente a la industria manufecturera.

Ferrari recordó que hace un año, sólo tres sectores tenían un ámbito de negociación similar a los consejos de salarios: el transporte colectivo de pasajeros, la salud y la construcción. Sin embargo, el resto había ingresado en una situación de indefensión, por la ausencia de los mecanismos tripartitos que rigieron tradicionalmente en el país.

Mientras que los convenios amparan a sectores como la banca y los entes autónomos –lo que supone apenas a un 20% de los trabajadores en actividad– en la industria manufacturera los ámbitos de negociación son virtualmente nulos.

Otro factor que tiene directa influencia es la caída del nivel de las remuneraciones es, naturalmente, el crecimiento de la inflación que se disparó más allá de las estimaciones oficiales y el aumento de los gravámenes a los salarios por vía del aumento del Impuesto a las Retribuciones Personales, que afecta tanto a los activos como a los pasivos.

Ferrari atribuyó la grave situación a la política económica del gobierno y a la falta de programas de reactivación productiva.

En su opinión, tanto los altos índices de desocupación como la cantidad de trabajadores que hoy cobran subsidios del sistema de seguridad social, confirman la urgente necesidad de fomentar las políticas de empleo, para resolver el fuerte impacto social que la crisis tiene sobre los sectores de ingresos fijos.

Según Ariel Ferrari, ni en la Rendición de Cuentas ni en los otros proyectos anunciados por el gobierno, hay señales que se apueste a la reactivación productiva, tan necesaria, a su vez, para la creación de fuentes de trabajo.

Aludiendo al informe sobre la estructura tributaria uruguaya que fue analizado en un reciente informe del equipo que integra, Ferrari reafirmó que se requieren profundos cambios en la seguridad social, así como en los mecanismos de financiación.

El documento demuestra, en forma concluyente, que los trabajadores son los que contribuyen más, mediante el pago de tributos, con el sistema de seguridad social. Sin embargo, a raíz del creciente informalismo del mercado laboral, muchas veces quedan desamparados. *

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