Más de 400 certificaciones ISO 9.000 otorgó el laboratorio

El LATU ha continuado creciendo cada año con fondos propios, a pesar de la realidad nacional. Su base está en las dos certificaciones claves: la ISO 9.000, avalando calidad en productos y empresas de muy distinta índole; y la ISO 14.000, asegurando el cumplimiento de normas ambientales de parámetro internacional. La gran mayoría de las expediciones corresponde a la certificación ISO 9.000 de las cuales unas 200 se entregaron en el país y otras tantas en el exterior.

Sumado a ello, otra serie de asesorías, análisis, cursos y cuánto rubro válido para un laboratorio puedan desarrollar, han logrado superávit, con crecimiento paulatino, inclusive dentro de la crisis.

Pero, en el vertiginoso mundo de la ciencia y la tecnología, la apuesta a futuro es imprescindible para continuar creciendo.

En ese marco, el LATU está apuntando ya a fenómenos contemporáneos en los cuáles busca desarrollarse.

Tal el caso de la informática «que en Uruguay creció entre la hierba» dice Long. «Acá, en esa materia, todo es neuronas uruguayas, valor agregado, horas-hombre, que no más», explicó apuntando a los casi U$S 80 millones que, en software, Uruguay exporta, cifra que continúa en crecimiento. Buscando ampliar el rubro, el LATU está programando ya la inauguración de las incubadoras de empresas de software e informática, para «pasar de una buena idea a un buen negocio en la menor cantidad de tiempo y con los mínimos dolores de cabeza», indica Long. Las incubadoras en funcionamiento, unas 40 aproximadamente entre Montevideo e interior, no están necesariamente en el mismo LATU, sino que algunas de ellas operan on-line desde su propias bases.

Descartaron que, de momento, el abanico de incubadoras vaya a abrirse a otros rubros, en tanto, «acá lo más difícil es generar la sinergia en esta materia específica y por tanto no queremos desperdigar el esfuerzo».

Logística «de exportación»

La logística, es otro de los temas que, afirma el responsable del LATU, hará eclosión en los próximos tiempos en nuestro país.

«Distribución, zonas francas, ordenamiento, exigen técnicas cada vez más complejas para las cuáles aún Uruguay, exige avances», afirma Long. Entiende que el organizar los sistemas para operar tanto en los servicios terrestres, como portuarios y aeroportuarios, dentro del corredor San Pablo-Santiago de Chile y en el cuál Uruguay está en un punto medular, exigirán un crecimiento pautado ya por la demanda.

«En servicios a terceros de esta índole estamos en el orden de los U$S 250 millones anuales. Si en carne exportamos unos U$S 450 millones, esto permite una idea de la magnitud del fenómeno. Más aún, las perspectivas son tan grandes que en los próximos cinco a diez años, la expansión alcanzará a los U$S 1.000 millones». No obstante advirtió que esta logística «hay que aprenderla. Tenemos que especializar gente. Pero todavía estamos en pañales», concluyó el director del LATU. *

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