Prohibido para nostalgicos

Villa de la Unión

LUIS GRENE

 

Bancando el invernal tornillo, anduvimos por la Unión. Como todos los barrios populares saca pechera y no afloja. Por 8 de Octubre rajan los tamangos buscando el mango para morfar, como diría el maestro. Arriba del bondi que cruza Comercio y en la vereda de Industria, están los pícaros y buscavidas. Te venden pastillas, llaveros y hasta guantes chiquititos que entran en cualquier manopla. Se revuelven esquivando los viandazos que le manda esta crisis. Para ellos, que no la conocieron, un puñado de recuerdos de cuando le decían la «Villa de la Unión». Con la presencia de Gardel en la repleta sala del Gluksman. El morocho cantaba haciendo mucha mímica y los guitarristas, seriotes, rasca que te rasca. Melodías de la antigua Villa. Sale Romeo Gavioli de su casa de la calle Morelli. Todas las vecinas con bruto metejón por el muchacho que entonaba letras románticas. Barrio donde se respiraba el sabor de las cazuelas, en ollas de barro, de la «Fonda de Marcelino», frente a la Plaza de Deportes. Por sus callecitas viene sonriendo Carusito con los muchachos de su orquesta. Parejitas bailando en sus míticas salas. Bailongos acalambrantes en el «Agricola Italiano», de 8 de Octubre y Propios. Amables veladas en el «Club Unión Ciclista», con pebetas acompañadas por abuelas que botoneaban a los galanes que se acercaban con el tradicional «una pieza, si usted gusta». Así nacieron pilones de casorios entre vecinos. Nos sonríen y se alejan grandes músicos como Panchito Maquieira y Juan Carlos Croccia. El fraterno Julio Arregui, meta tango y candombe. Noches de la añeja Unión. De golpe, irrumpe un mago. Bohemio y genial, haciendo hechizos con su clarinete. Es el querido Santiago Luz, compañero entrañable del terco escribidor de nostalgias. Los bailarines saltando con el negro y sus brutales recreaciones de melodías de Benny Goodman. Bajando al «Puerto Rico», la cosa era espesa. Ranchos con minas de ambiente, compadritos y cafiolos. Le daban de punta a la quemante ginebra. Olor de jazmines y madreselvas, como en un cuento orillero de Borges. Villa de la Unión, guapea al ritmo de un tangazo. Hoy, mete pa’delante por dura que sea la malaria. Y en sus calles siguen sonando las músicas del ayer montevideano.

Los esperamos sábados y domingos, a las 19 horas en 1410 AM LIBRE, con el auspicio de la IMM. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje