Tiene la palabra
Robo a Hogar Infantil
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El pasado 13 de junio, el Hogar Infantil «La Marlesita» que atiende 50 niños, muchos de ellos en calidad de becados y que está funcionando desde hace 40 años en Suecia 2249 (Cerro) sufrió un robo más, de los tantos y tantos que ha padecido en los últimos años.
Se llevaron muchas cosas, para nosotros muy valiosas, no por su costo, sino porque no disponemos de los medios para poder reponerlos. (A pesar de que OSE nos considera una «institución comercial», por lo que abonamos la tarifa correspondiente).
Este nuevo robo nos dejó, literalmente, en la calle: apenas se salvó el mobiliario y nada más.
Pero dentro del dolor que nos causó la situación hay algo para rescatar y celebrar. Pese a la necesidad y falta de trabajo que deben padecer miles de compatriotas, nuestro querido Uruguay tiene cada vez más y más personas solidarias. Hoy, gracias a la colaboración desinteresada, nuestra humilde institución vuelve a contar con electrodomésticos, artículos de cocina, ropa de niños, de cama y comestibles.
Por intermedio de vuestro diario queremos agradecer a Canal 12, Canal 4, Supermercados Disco, Acodike Supergás, Comando General de la Armada, a nuestro querido barrio Cerro y a infinidad de familias de diferentes puntos de Montevideo que aportaron su granito de arena y formaron una gran duna de amor.
A todos, ¡muchas gracias!
LILIAN DIAZ – CI 1.355.988-6
SOLANGE OJEDA – CI 2.661.003-5
Cantan los barrios de Montevideo
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Por intermedio de la presente, quisiera contestar algunas de las apreciaciones inexactas que vierte el señor Hebe Torres referente al certamen «Cantan los barrios de Montevideo».
1) Decirle al señor Torres que hay que informarse antes de largar «bolazos» al aire que mucho perjudican y desinforman a la gente, siendo dicho certamen un ejemplo de cristalinidad y oportunidades para muchos que ni siquiera soñaron un día con estar cantando en un evento de esta naturaleza.
2) Que tanto Agadu como Sudei no son organizadores del evento, prestan un importante apoyo institucional y de respaldo a la cultura nacional en la realización del mismo.
3) Sin inmiscuirme en aspectos de organización, sería ingenuo pensar en realizar un evento de esta magnitud sin cobrar entrada. Me consta ya que estoy participando noche a noche como jurado junto a un destacado grupo de compañeros artistas (Miguel Bobio, Nelson Pino, Alba San Juan, Julio Arregui, Aroma Ayala y Mario Muñoz), del sacrificio y del poco dinero con que se cuenta para cubrir grandes gastos (amplificación, local, personal, IMM, músicos acompañantes, etc.) de parte de sus organizadores.
4) Sería bueno que en alguna otra caminata desde Piedras Blancas lo llevaran a reflexionar que tanto Agadu como Sudei son dos instituciones ejemplares, donde sus respectivas directivas y administrativas, trabajan a diario por defender los derechos de autores e intérpretes, que es mentira que se esté recaudando más, ya que no se escapa al contexto de recesión actual (menos espectáculos, venta de discos, libros, etc.) y que además sería extenso enumerar los múltiples beneficios que Agadu y Sudei brindan a sus asociados.
5) A lo del principio señor Torres, si su frustración malograda de ser artista lo lleva a despotricar contra todos, sería bueno mirarse hacia dentro y descubrir que muchas veces no es lo que uno quiera lograr, sino lo que se esté capacitado para hacer.
OMAR MOLINA – CANTAUTOR POPULAR URUGUAYO – CI: 1.641.299-0
Cuenta bancaria
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El que suscribe, N. Peter R. Papke, oriental, divorciado de 61 años de edad, CI: 903.440-2, residente en manzana 19, solar 3 (Rincón de la Bolsa) Uruguay, abrió una cuenta en dólares en Banco de Montevideo, hace unos años.
Siempre estuvo la cuenta radicada en Montevideo, y nunca se le dio instrucciones, ni jamás firmé carta alguna solicitando ni Off Shore ni nada parecido.
Resulta que voy el miércoles 3 del corriente mes al Banco de Montevideo sito en Rincón y Misiones en compañía de un familiar mío y el escribano Luszt a sacar mis intereses.
El encargado me comunica que por orden del directorio no me pueden dar los intereses que me corresponden ni firmar ningún acta con el escribano Luszt. Acto seguido, siendo yo lisiado del corazón, (habiéndome advertido el doctor D’Angelo del Casmu, que me cuide de no tener ningún estrés, porque tengo la arteria fallicular bloqueada.) Siete horas nos tuvieron burlándose de nosotros, una empleada Alba Piñeyro del citado Banco se desmayó (llamaron al SUEM).
N.P.R. PAPKE – CI: 903.440-2
Denuncia contra la Policía
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* De mi mayor estima:
Solicito a usted la publicación del siguiente escrito, que aspira a dejar limpio mi nombre de una acusación totalmente falsa, que afecta mi honorabilidad y la de mis tres hijos menores de edad, que tendrán que enfrentar en el futuro el hecho de que su padre haya sido fichado como un vulgar delincuente.
Los hechos son los siguientes: el día 19 de diciembre pasado, al final de una reunión familiar en mi domicilio, salí acompañado de la madrina y el padrino del menor de mis hijos, con intención de llevarlos a su casa. El vehículo estacionado frente a mi domicilio había sido violado: la guantera estaba abierta y las cosas esparcidas por doquier. Llamé de inmediato a la Seccional 13ª y acudieron dos móviles. Los funcionarios comprobaron lo ocurrido y se comentó la insuficiencia de la vigilancia que no impedía a un grupo de personas que provocaran continuamente estos hechos, sin lograr los vecinos defenderse de sus tropelías. Incluso los mismos policías reconocieron su impotencia, pues cuando detenían a alguno, quedaban libres de inmediato, en la más completa impunidad.
En el momento en que estas unidades se disponían a retirarse, noté que me faltaban los documentos del vehículo. Se lo dije a los funcionarios, quienes contestaron que debía radicar la denuncia en la Seccional. En ningún momento hubo ni siquiera la sombra de un insulto.
Nos dirigimos allí (los padrinos y yo). Apenas habíamos intercambiado algunas palabras sobre la inseguridad ciudadana y la impunidad de los delincuentes, uno de los funcionarios que nos recibió me dijo que le diera nombres y apellidos y que él los detendría. Yo insistí sobre la poca frecuencia de los patrullajes en el barrio, y en ese momento un funcionario me apostrofó en forma impertinente y desafiante acusándome de tener aliento alcohólico.
El padrino de mi hijo, ante semejante actitud, se retiró indignado del local. Pero la madrina se quedó y pudo ver cómo inmediatamente me pusieron las esposas, allí mismo, y me llevaron en medio de improperios a una celda, donde fui sometido a las más indignantes vejaciones, incluida la tortura de apretarme los genitales.
Luego me introdujeron con una violencia inusitada, a patadas y empujones, en una camioneta, mientras yo pedía que no me lastimasen y requería llamar a mi abogado. Todo esto fue observado por el padrino de mi hijo, que estaba en la vereda de enfrente a la Seccional, y que a duras penas pudo introducirse en el vehículo para pedirme el número del abogado, pero no le permitieron hacer uso del celular desde all
í, obligándolo a bajarse. Fui llevado para un examen de espirometría (que dio resultado negativo) y al Hospital Filtro para informe médico que constató las lesiones sufridas.
Finalmente, previa llamada telefónica de la 13ª, fui pasado a juez «para la audiencia del 20/12/2001 a la hora 8.00, citándose para la misma audiencia a las demás personas que estuvieran vinculadas al hecho, elevándose el oficio respectivo. «El entrecomillado consta textualmente en el Acta de Conocimiento de esa fecha, que encabeza el expediente judicial».
El oficio requerido Nº 3242-ggr.- del 20/12/01 me acusa falsamente de insultos y amenazas. Reconoce las lesiones que me ocasionaron. Menciona el aliento alcohólico, pero no el resultado negativo de la espirometría. Dice que el causante (yo) concurrí a la seccional acompañado por Alfredo Ramilo Maside pero no menciona a su hermana Luisa Ramilo Maside también me acompañaba.
La omisión intencional de esta persona, que presenció todo lo ocurrido en el recinto de la Seccional y también fuera cuando me introdujeron en la camioneta, es prueba fehaciente de que trataron de evitar el testimonio de un testigo molesto. En efecto, en ningún momento fue requerida su presencia, a pesar de estar más que «vinculada al hecho». Tanto es así, que la propia Seccional tuvo que llamar a una emergencia móvil para que esta persona fuera atendida por un médico.
Como resultado final de todos estos abusos, fui procesado sin prisión. Y para rematar la fiscal letrada nacional de lo Penal de 2º turno solicita se me condene a la pena de cinco (5) meses de prisión.
Es demasiado. Se me condena sin que ningún juez me haya visto nunca la cara, no hubo ningún careo, se suprimió una testigo fundamental, y se juzgó en base a declaraciones de dudosa veracidad, ignorando testimonios a mi favor. No se investigó sobre mi persona, ni con vecinos, ni con patrones, ni con amigos, nada. Y no se tiene en cuenta que una condena así, condena también a mis tres hijos de 11, 6 y 4 años al eterno vilipendio de saber a su padre prontuariado injustamente.
Por ellos y por mí, y para ejemplo de la sociedad toda, exijo una revisión de todo esto a las autoridades que corresponda.
JORGE NOBLE – CI: 2.916.596-4
Compartí tu opinión con toda la comunidad