LAS CARRERAS VOLVERIAN A MAROÑAS EL 6 DE ENERO CON EL GRAN PREMIO JOSE PEDRO RAMIREZ

Se proyecta un hipódromo de esplendor rodeado de pobreza

El proyecto empresarial ganador de la licitación, y que planea inversiones superiores a U$S 44 millones que colocarán al Hipódromo de Maroñas en el circuito internacional de carreras de pura sangre, quedará rodeado de una población notoriamente empobrecida que en muchos casos debió irse a vivir a uno de los 11 asentamientos cercanos al lugar.

El nuevo hipódromo significará mano de obra a corto plazo y con él vendrá, se espera, el redespegue de una zona abatida por la pobreza y la delincuencia.

Son más de cuatrocientos hombres, de entre veinte y sesenta años, en general obreros desocupados de la construcción, que buscan una oportunidad de trabajo desde hace más de un mes cuando se confirmó la noticia de la reapertura del Hipódromo.

Están apostados sin darle importancia al cartel que cuelga de uno de los lados del portón sobre la calle José María Guerra que dice que «antes del 15 de este mes no habrá novedades de trabajo».

Bajo lluvia o con temperaturas de invierno algunos pasan día y noche turnándose para descansar en una carpa improvisada de nailon y maderas sostenidas a la pared con la esperanza de asegurarse un empleo.

Gerardo (34). «Vivo en el Cerro y hace más de veinte días que vengo antes de las cinco de la mañana a ver si hay novedades. Acá pasamos el día esperando que alguien de la empresa nos diga algo».

Roberto (43). «Estoy sin trabajo desde hace casi un año. Soy obrero de la construcción y necesito trabajar. Hace más de diez días que vengo y hasta a veces me quedo y le cuido el lugar a otro. Como la situación está muy difícil prefiero quedarme acá en la puerta, que seguramente tenga más posibilidades que buscando en otro lado».

Si bien no hay datos oficiales de cuántos negocios existen hoy en el barrio y cuántos han tenido que bajar la cortina, los vecinos aseguran que son muchos los que cerraron y afirman que la zona está económicamente deprimida.

Adolfo (42 años veterinario) dice: «Hace 24 años que estoy al frente de mi negocio y sobrevivo por la cantidad de animales que aun con el Hipódromo cerrado traen a varear acá. Es notorio que las ventas han caído desde el cierre de Maroñas hace cinco años. Yo estoy muy contento porque con su reapertura estoy seguro que se van a duplicar las ventas en menos de un año».

Carlos (67 encargado de un bar) sostiene que «entre la inseguridad y la soledad apenas si sacamos para mantener abierto. La situación del país en este barrio se multiplica porque la poca gente que entra no tiene plata para gastar. Todos esperamos ansiosos la reapertura porque va a beneficiar a todos los rubros».

Contrastes

58 hectáreas de decadencia y abandono en el interior del Hipódromo se mezclan con la elegancia de algún pura sangre que recorre al galope una de las tres pistas que recuerdan una época de gloria. Entre las ruinas del lado de una de las nueve entradas sobre General Flores, diez familias viven desde hace cinco años en condiciones penosas en los boxes que los caballos dejaron libre.

Nibia Luzardo, presidenta de la Comisión de vecinos del Hipódromo, cuenta que algunos vinieron porque fueron desalojados de otros lados y si bien en principio tomaron esta opción como una solución momentánea, luego la realidad los obligó a quedarse. «Las diez familias estamos muy nerviosas porque la reapertura significa que nos vamos a quedar en la calle. Nosotros estamos intentando un traslado mediante una gestión con el Ministerio de Vivienda pero aún no hemos tenido respuesta. Tampoco perdemos las esperanzas de que la empresa que se haga cargo del hipódromo nos ofrezca alguna solución.

20 hurtos por día

Según el último relevamiento del centro comunal del Hipódromo viven en la zona 49.000 personas.

En las proximidades del circo hípico hay 11 asentamientos donde viven 1.316 niños en un total de 918 familias que en su mayoría se encuentran desocupadas. Se estima que por efecto del cierre del Hipódromo en 1997 sumado a la crisis del país, en el barrio Ituzaingó se perdieron 40.000 puestos de trabajo.

Esa comisaría específicamente para la seguridad de los vecinos de Maroñas tiene destinados menos de diez efectivos.

De ellos, dos o tres se ubican en una garita permanente en la plaza Libertad a tres cuadras del Hipódromo y otro policía recorre las siete cuadras del lado de la entrada de Saint Bois. Otro guardia vigila la zona de asentamientos en una moto mientras un móvil de radio, patrulla día y noche.

Actualmente en la zona de influencia del Hipódromo se registra un promedio de 20 hurtos mensuales y hay constantes denuncias de arrebatos a los alumnos de los liceos 13 y 57. Los vecinos relatan los estruendos de balaceras que se producen a diario en horas de la madrugada .

Ramón (68 años) vive a tres cuadras de Hipódromo desde hace más de cinco décadas. «Los vecinos del barrio ya no pueden seguir viviendo. La delincuencia de la zona no la podemos combatir con nada. Es común escuchar balazos y cuando oscurece no se puede salir a la calle. Hay delincuentes de todas las edades y la Policía no da abasto. Hoy el Hipódromo cerrado es una cueva para la gente de mal vivir, sabemos que hay adolescentes fugados del Iname y prostitutas» cuenta.

Transmisión por TV internacional

Hípica Rioplatense fue uno de los dos grupos que se presentaron a la licitación para la concesión por 30 años del Hipódromo de Maroñas. Se trata de una empresa de negocios hípicos con capitales de Uruguay, Brasil, Chile y Argentina.

La firma estima invertir más de U$S 44 millones. En una primera etapa se desembolsarán más de U$S 11 millones específicamente para el Hipódromo. Otro tanto se invertirá en las Agencias Hípicas y en varias Salas de Tragamonedas como única vía para buscar recuperar el capital invertido .

En total 400 personas trabajarán en forma directa y 1.200 indirectamente.

Respecto a los que están haciendo fila para obtener un empleo, la idea de la empresa es designar un lugar, fuera de Maroñas, para tomar sus datos.

A partir de la fecha y según el pliego de condiciones se cuenta con un promedio de seis meses para largar la primera carrera que sería el 6 de enero con el Gran Premio Ramírez.

En cuanto a infraestructura se planea refaccionar el Hipódromo resaltando su arquitectura original adaptándolo a un funcionamiento moderno. En una primera etapa se construirán 500 boxes y luego 600 más. Las 3 pistas serán acondicionadas de a una por vez sin afectar al vareo de los 800 animales que hoy con el hipódromo cerrado se preparan para correr en Las Piedras. La planificación prevé un estacionamiento para mil vehículos dentro del Hipódromo.

Maroñas cuenta con una capacidad para 10.000 personas sentadas, distribuidas en cuatro tribunas, aunque se recuerda que entre 1950 y 1965 en fechas especiales como el 6 de enero se calcularon 20.000 espectadores.

Se planifica ahora construir cuatro restaurantes, es decir uno para cada tribuna.

El lugar donde se prepara al animal inmediatamente antes de correr será acondicionado para que forme parte del show al público. Tanto el picadero, la sala de espera y la veterinaria serán puestos frente a las tribunas.

Las carreras serán sábado y domingo además de los días festivos. Se prevé un total de 108 reuniones con siete carreras cada una para el primer año. Mediante un sistema de transmisión internacional el espectáculo podrá ser visto y apostado en Latinoamérica, Norte América, Europa y otros mercados hípicos mundiales. Como contraparte las carreras de esos otros circuitos se podrán disfrutar en Uruguay. El objetivo final de estas transmisiones es poder competir en
la industria global de apuestas de carreras y ventas de pura sangre. En cuanto a la composición de los premios hípicos será del 9% del monto apostado sobre carreras de Maroñas. Un 3% de lo apostado en carreras de otros hipódromos. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje